Le cortaron las vacaciones a la Policía Federal

TEMOR A SAQUEOS

La ministra de Seguridad de la Nación, Patricia Bullrich, relativizó ayer la medida de reforzar la cantidad de efectivos de la Policía Federal para fin de año, al considerarla una “cuestión administrativa”, pero trascendió que el Gobierno Nacional tiene intención de fortalecer la presencia policial en “zonas calientes” ante posibles protestas sociales.
El Gobierno Nacional decidió suspender todas las licencias para oficiales superiores y jefes de la Policía Federal “hasta nueva orden”, con el fin de que esa institución realice refuerzos en “zonas calientes”.
La noticia fue dada el jueves por el diario Clarín y, entre los argumentos esgrimidos por el Gobierno, aparece que ese tipo de medidas “es habitual porque diciembre es mes sensible”, según confió un funcionario a ese diario.
Los miembros de la Federal se enteraron recién ayer de la medida y, según informaron algunos portales, la novedad generó malestar entre los efectivos.

Administrativas.
No obstante, la ministra de Seguridad salió a relativizar la medida adoptada ante un desborde las protestas sociales antes de las fiestas de fin de año, al señalar que “no existe ningún tipo de movimiento especial de fuerzas de seguridad federales para diciembre”.
En conferencia de prensa en Chapadmalal, adonde haciendo un “retiro espiritual” con el resto del gabinete, Patricia Bullrich dijo que se suspendieron las licencias de la Federal “por cuestiones administrativas” y negó que se trate de un “refuerzo” por la posibilidad de protestas sociales.

Gatillo fácil.
El Informe de la Situación Represiva Nacional 2016, que fue presentado ayer por la tarde en Plaza de Mayo, actualiza las cifras de la Correpi y establece un nuevo record: desde la asunción de Mauricio Macri como presidente hubo casi un muerto por día a manos de las fuerzas de seguridad.
La titular de la organización, María del Carmen Verdú, afirmó que “en casi un año de gestión, el gobierno de Cambiemos superó a sus antecesores. Nunca hubo una brecha tan corta como esta, de un muerto cada 25 horas. Entre 2003 y 2015 era de una víctima cada 28 horas y entre el 83 y el 2003 la relación era un muerto cada 30 horas”.
Según computa Correpi, las víctimas de la violencia institucional fueron 4.960 desde diciembre de 1983, de las cuales 259 pertenecen a la gestión de Cambiemos. “Siempre nos falta información, que sumamos a los informes siguientes. Este año agregamos 54 casos de 2015, que no pudimos agregar el año pasado”.

Hostigamiento diario.
Verdú denunció que “hay casos de hostigamiento todos los días. Algunos tienen visibilidad, como el de La Garganta Poderosa. Otros no trascienden. El año que viene seguramente sumaremos casos de 2016 que no pudimos computar. Por ejemplo, hoy se habla del gendarme que baleó en un riñón a un muchacho en Burzaco. A las pocas horas, a tres cuadras, un policía local le metió dos tiros por la espalda a un chico de 19 años. Eso no salió en ningún lado”.

Juicios.
Respecto de los procesos judiciales por casos de gatillo fácil, la titular de Correpi destacó que en noviembre debió haber empezado el juicio a los tres policías metropolitanos que en marzo de 2013 balearon a periodistas de la Red de Medios Alternativos, pero “por un problema de agenda, el tribunal pospuso el debate para mayo. En marzo próximo tendremos en La Plata el juicio a los efectivos que fusilaron a Omar Cigarán, un chico de 17 años”.
¿Hay alguna respuesta de las autoridades ante las denuncias de Correpi?, preguntó el diario Página/12. “La violencia la ejerce el Estado en medio de ajustes y tarifazos. Cuando responde, el Estado lo hace con violencia”, concluyó Verdú. (Página/12)