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Macri dio marcha atrás con la guía para abortos

HIZO "LA GRAN JORGE"

El Gobierno de Mauricio Macri publicó una resolución actualizando el protocolo para la interrupción voluntaria del embarazo (ILE) y resolvió anularla el mismo día. La resolución, impulsada por el secretario de Salud, Adolfo Rubinstein, fue criticada por el presidente provisional del Senado, Federico Pinedo, quien la consideró «inconstitucional».
En la Presidencia, señalaron que desconocían el contenido -publicado en el Boletín Oficial- y le encomendaron el tema a la ministra de Salud y Desarrollo Social, Carolina Stanley, quien va a anular el nuevo protocolo.
Como informó Pagina/12, la resolución planteaba que para acceder a la ILE alcanzaba con solicitarla, dar consentimiento informado y firmar una declaración jurada en la cual la persona que quiere abortar afirme que su caso está contemplado por las causales que prevé la ley (hoy en la Argentina el aborto es legal por causales). También disponía que no podían pasar más de diez días entre el pedido de la persona gestante y la intervención, advertía que no podía ser rechazada por ninguna institución de salud pública o privada, esto es, no existe la «objeción de conciencia institucional». Además, disponía que no podía ser judicializada ni obstaculizada de ninguna manera. Este protocolo actualizaba el anterior y fue obra del secretario de Salud, quien se había manifestado públicamente a favor de la legalización del aborto en el debate en el Congreso de 2018.
La reacción de los sectores antiderechos no se hizo esperar. Si bien se oponen a todo, uno de los puntos que más furia generó fue la aclaración sobre la objeción de conciencia. Además hubo un hecho insólito: el presidente provisional del Senado salió a cuestionar una medida de su propio gobierno. «Me parece lamentable y claramente inconstitucional la resolución del secretario de Salud ampliando de manera irresponsable las causales de aborto no punible y limitando la objeción de conciencia médica», bramó Pinedo.
A partir de allí comenzó una suerte de juego del Gran Bonete dentro del Gobierno: en Presidencia aclararon que la que se ocupaba del tema era Carolina Stanley y que Macri no estaba involucrado. En el ministerio de Salud y Desarrollo Social confirmaron que iban a anular la resolución. «Salió publicada sin que ninguno de los superiores de Rubinstein supiera qué decía», indicaron sobre algo que pasó todos los estadíos hasta salir en el Boletín Oficial. «Entendemos que hay un error técnico y que, por eso, se va a anular», advirtieron. Por ahora, Rubinstein guarda silencio.

Pinedo.
Pinedo había cuestionado directamente al secretario de Salud de la Nación por haber ratificado el protocolo de aborto no punible que avala interrupciones de embarazo en casos de violación o en peligro para la salud o la vida de la persona gestantes. Como si no existiera el fallo FAL, el senador dijo que le parecía «claramente inconstitucional la resolución», en tanto amplía «de manera irresponsable las causales de aborto no punible y limitando la objeción de conciencia médica».
«El secretario de Salud de la Nación no puede pasar por encima de un debate de seis meses del Congreso Nacional y legislar por sí mismo, contradiciendo normas de rango constitucional», se quejó Pinedo, a pesar de que el protocolo recupera pasajes del de 2015 y lo actualiza con las recomendaciones y los informes recientes de la Organización Mundial de la Salud. La resolución publicada el miércoles remarca en ese sentido que el aborto no es delito en la Argentina cuando existen motivos de salud ni cuando el embarazo es producto de una violación.
Recuperando los argumentos que enarbolaron las asociaciones antiderechos durante el debate por el proyecto de Interrupción Voluntaria del Embarazo, Pinedo condenó su actualización como si las causales legales no existieran en la normativa argentina, a pesar de que esa discusión quedó saldada con la sanción del fallo FAL en 2012.
Durante el debate en la Cámara Alta, el senador había amenazado con un veto presidencial al proyecto de la Campaña por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito en caso de que se «extramilitara» o «no fuera razonable» a la mirada de Cambiemos. «La decisión final es de él», dijo el legislador sobre Mauricio Macri y se preocupó en dejar claro que tanto él como el jefe de Estado tienen una postura «antiabortista».

Vidal.
No es la primera vez que Juntos por el Cambio da marcha atrás con una norma para la interrupción del embarazo: en octubre 2016, la entonces ministra de Salud bonaerense, Zulma Ortiz, firmó la adhesión al protocolo vigente en Nación. Sin embargo, antes de que la adhesión llegue a publicarse en el Boletín Oficial, la gobernadora María Eugenia Vidal vetó la decisión y presionó a la ministra para que presentara su renuncia.
Siete meses después de quedar desairada en público, en julio de 2017 Zulma Ortiz renunció a su cargo de ministra de Salud bonaerense. Su salida fue celebrada por los funcionarios bonaerenses más cercanos a la Iglesia.
La resolución que se negó a publicar Vidal establecía la «aplicación obligatoria» de los abortos no punibles en la red sanitaria provincial y la adhesión al documento elaborado por el Programa Nacional de Salud Sexual y Procreación Responsable del Ministerio de Salud de Nación.
(Pagina12.com / Lanacion.com)