Un informe advirtió a Peña que el submarino necesitaba mantenimiento

En mayo del año pasado y en el marco de uno de sus informes en la Cámara de Diputados de la Nación, al jefe de Gabinete, Marcos Peña, le señalaron que al submarino desaparecido había que realizarle trabajos para evitar “incidentes de navegación”.
A Peña le habían advertido que el ARA San Juan necesitaba mantenimiento
Según informó Página 12, el jefe de Gabinete, Marcos Peña, fue alertado de que el submarino que desapareció hace nueve días requería la realización de determinados trabajos para evitar “incidentes de navegación” en mayo del año pasado. El funcionario ni siquiera respondió la requisitoria.
La situación del ARA San Juan no resultaba desconocida para Peña. El mismo funcionario en otro informe que brindó también en 2016 en el Congreso explicó que tuvo “una reparación de ‘media vida’ del submarino ARA ‘San Juan’ que extendió 30 años más la vida útil del mismo y ya fue entregado a la Armada Argentina y se encuentra operativo en Mar del Plata”.
En ese caso respondió a una inquietud que le plantearon en la Cámara de Senadores e, incluso, destacó la tarea de los talleres estatales donde se realizó esa tarea.
Fue la ex ministra de Defensa Nilda Garré, quien en Diputados le planteó a Peña el tema del ARA San Juan. “El submarino San Juan en servicio necesita de una carena desde hace tiempo y se la deberá hacer pronto si no se quiere tener incidentes de navegación”, le señaló la diputada del Frente para la Victoria entre otras preguntas referidas también a los submarinos Salta y Santa Cruz.
El jefe de Gabinete no respondió al alerta sobre los posibles problemas del San Juan, como así tampoco a la pregunta referida al Salta. En apenas cuatro líneas se líneas se limitó a hacer un resumen de los trabajos que se le realizaban al submarino Santa Cruz.
La respuesta de Peña fue la siguiente: “Atento a lo solicitado se cumple en informar que las tareas que se están llevando a cabo en el submarino Santa Cruz son las siguientes: propulsión eléctrica, válvula de casco, soldaduras principales de casco y la isla, el recorrido de sus mástiles, entre otras, las cuales finalizarían a fines de junio de 2019”.

Perfectas condiciones.
Por su parte, el presidente Mauricio Macri sostuvo ayer en conferencia de prensa que el submarino ARA San Juan estaba en perfectas condiciones para navegar.
“Quiero decirles que mientras tanto, hasta que no tengamos la información completa, no tenemos que aventurarnos a buscar culpables, responsables. Primero tenemos que tener certidumbre sobre lo que pasó y por qué pasó”, sostuvo el mandatario.
En el Edificio Libertad, el jefe de Estado encabezó una reunión para interiorizarse en las novedades del operativo de búsqueda de la nave junto al ministro de Defensa, Oscar Aguad; el jefe de la Armada, Marcelo Srur; y el secretario general de la Presidencia, Fernando de Andreis.
“Esto que ha sucedido va a requerir de una investigación seria y profunda que arroje certezas sobre por qué ha ocurrido y entender cómo un submarino que se había llevado a reparación de media vida y estaba en perfectas condiciones para navegar sufrió aparentemente esta explosión”, dijo luego en una declaración ante la prensa.
En ese marco, el líder del PRO brindó un “especial reconocimiento a los 44 tripulantes por su patriotismo, heroísmo y valentía”.
A la vez, el Presidente envió un mensaje a las familias de los navegantes del submarino: “El dolor es mucho, pero estamos juntos y vamos a recorrer este camino hasta el final todos juntos”.
“La desaparición y actual búsqueda del submarino ARA San Juan nos ha repercutido y conmovido a todos los argentinos. Es un momento difícil para todos, pero muy especialmente para los familiares de los 44 tripulantes”, manifestó Macri. (Télam)

Sin indicios de localización
El amplio operativo internacional en busca del submarino “ARA San Juan” continuó ayer, al cumplirse nueve días de su desaparición, sin indicios “fehacientes” sobre el lugar donde podría estar ubicado pese a que se siguen sumando naves y medios a los rastrillajes.
“Nos gustaría brindar noticias más precisas pero no se ha podido, con todo el esfuerzo desplegado, detectar a la nave”, informó el vocero de la Armada, capitán de navío Enrique Balbi.
A la búsqueda se sumó el buque de la Armada brasileña “Felinto Perry” y se esperaba el arribo de la aeronave de la Marina rusa, “Antonov”, que llevará a la zona de búsqueda un sumergible teledirigido que alcanza la profundidad de los 6.000 metros.
En conferencia de prensa, Balbi aseguró que el sumergible ruso no es de rescate, sino que irá al lugar para localizar al “ARA San Juan”.
El vocero confirmó además que “no hay fecha para que termine el rescate” de la tripulación, y tampoco está definida la partida de la ayuda internacional.
Al ser consultado sobre un posible ataque contra el submarino, Balbi volvió a descartar esa posibilidad y dijo: “no hay indicio” de que el navío lo haya sufrido, a la vez que negó que el sumergible estuviera cumpliendo una “misión secreta”.
En tanto, “se sigue haciendo un trabajo arduo, importante, de modificación de toda la cubierta y parte de popa” de un buque de la petrolera Total en el puerto de Comodoro Rivadavia para “embarcar un minisubmarino” proveniente de Estados Unidos, labor que se espera concluir en las próximas horas para que pueda zarpar el barco durante este fin de semana.
En sus informes ante la prensa, Balbi señaló que la intervención de funcionarios del Ministerio de Defensa se concretó a partir del viernes 17 de noviembre cuando se decretó la operación de “búsqueda y rescate” (SAR, por sus siglas en inglés) y que eso se adecua al protocolo previsto. (NA)

Trabajos a contrarreloj
Unos 50 soldadores y amoladores voluntarios trabajan ayer a contrarreloj en la localidad de Comodoro Rivadavia, en la provincia de Chubut, sobre el buque Sophie Siem para terminar de montar la estructura que portará el minisubmarino que intentará rescatar a los tripulantes del submarino ARA San Juan que se encuentra desaparecido hace unos días. “Lo importante es no perder la fe y que los muchachos (por los submarinistas) vuelvan vivos a tierra”, coincidieron los trabajadores que se empeñan en terminar a tiempo.

“En estos años el sistema no cambió”
Stella Maris Romero tenía 10 años cuando su padre se embarcó en el buque de salvamento ARA Guaraní. La nave se hundió durante un temporal cerca de Tierra del Fuego y se presume que sus 38 tripulantes murieron. Había sido asignada para brindar apoyo logístico a un avión Douglas DC-4 que voló al destacamento naval Melchior, en la Antártida, para asistir a un capitán de corbeta que había sufrido una apendicitis aguda. Ayer Stella escribió una carta que su hija subió a las redes sociales, que se reproduce a continuación:
Ahora que les dieron la” sorpresa” a los familiares del ARA San Juan, quisiera expresar algo de todo lo que tengo “atragantado”. Tengo 69 años y soy hija de uno de los náufragos del ARA Guaraní, un remolcador que estaba en “reparaciones” en el puerto de Ushuaia y salió a “prestar apoyo” a un avión que realizaba un traslado sanitario desde la Antártida en medio de una tormenta infernal. Nunca volvieron, “desaparecieron.”
Mucho para contar, octubre de 1958. Lo que me asombró en esta oportunidad es que en todos estos años el sistema no cambió; los mismos discursos, los mismos “protocolos”. Hubiera sido más fácil decirles ante el primer síntoma de avería “emerjan y diríjanse al puerto más cercano” y no “continuar el derrotero a Mar del Plata”. ¿Sí? No lo sé. En aquel entonces fue “hay que prestar apoyo al avión”, y cuando el avión retornaba, el Guaraní, maltrecho e insignificante, salía con una dotación de 36 tripulantes, mi padre el mayor, 33 años de edad.
Me asombró la similitud de los discursos, la siembra de esperanzas que nunca se realizarán: 1958: No descartamos que estén a la deriva…2017: No descartamos que estén en superficie… 1958: Tal vez estén refugiados en una de las tanta cuevas costeras hasta que amaine el temporal… 2017: Tienen oxígeno por x días y están preparados para esa contingencia… 1958: No vamos a dejar de buscarlos… 2017: Los vamos a buscar hasta que los encontremos… 1958: Están desaparecidos… 2017: Están desaparecidos…
El tiempo tapa todo. Y como el sistema y el protocolo lo manda, vendrán las misas