“Macri quiere destruir a la Tupac”

En el marco del Foro Universitario por el Bicentenario, se realizó en la mañana de ayer una charla con Horacio Verbitsky y sobre la situación de la dirigente jujeña Milagro Sala.
Ante un auditorio que desbordó de gente, el periodista describió el estado de persecución política, judicial y económica montado desde el gobierno de Gerardo Morales contra de la dirigente social y la organización que conduce.
Verbitsky, hablo de la crítica situación que se vive en Jujuy desde que Gerardo Morales asumió el pasado 10 de diciembre. “Milagro está privada de su libertad en forma ilegal y apenas asumió el contador Morales se propuso, con el acompañamiento de Macri, desmantelar la Tupac. Es más, el programa de gobierno de Morales es destruir a Sala y su organización, que son la expresión más genuina de los sectores populares”.

Documento.
Para evitar cualquier sospecha de parcialidad de su parte hacia el gobierno jujeño, el periodista apeló a un documento escrito por el propio Morales en el año 2009, en el que sostiene que la Tupac “es un contrapeso relativo de los poderes económicos en la práctica política, una organización desproporcionadamente poderosa”.
Para Verbitsky ese documento es “clave, porque ahí está expresado, seis años antes de ser gobernador, cuál es el objetivo de su gobierno, de la administración Macri que lo apoya, y de los grupos de poder jujeños que la Tupac enfrenta desde la política”.

Alcance nacional.
Para finalizar, y luego de agradecer la presencia de Sonia Torres, presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo filial Córdoba, Verbitsky insistió en que “lo de Jujuy tiene un alcance nacional porque Milagro es la dirigente social más importante del país, y la Tupac tiene desarrollo en diecisiete provincias argentinas, por eso golpearlos tiene un valor estratégico para Morales y para Macri, que no es otro que el de intimidar a las organizaciones políticas populares y deslegitimar la acción política a través de la judicialización de sus dirigentes, para mostrar que la política es sinónimo de corrupción y no de transformación social”. (NA)

Compartir