Macri pone fin a la tensión

AVALO LA CANDIDATURA DE MICHETTI A JEFA DE GOBIERNO PORTEÑO

El precandidato presidencial del PRO, Mauricio Macri, puso fin a la tensión y definió avalar la postulación de Gabriela Michetti para sucederlo en la Ciudad, postergando el debate sobre la conformación de la fórmula presidencial y dejando que las urnas zanjen la interna porteña entre la senadora y el jefe del gabinete, Horacio Rodríguez Larreta.
En diálogo con Télam, Michetti anunció ayer que finalmente será precandidata y agradeció la “confianza y generosidad” de Macri. “Él demostró que es el dirigente que tiene los valores que yo quiero. Decidimos (en una reunión el jueves) que lo del vicepresidente va para más adelante”, agregó la presidenta del bloque PRO en el Senado.
Michetti se refirió al encuentro que tuvo lugar el jueves pasadas las 21 en el hotel Four Seasons, en donde también estuvieron el secretario General de la Jefatura de Gobierno, Marcos Peña, el presidente del Pro, Horacio Schiavoni, el coordinador del PRO, Emilio Monzó, el presidente del bloque en Diputados, Federico Pinedo, y el propio Rodríguez Larreta.
Luego de tres horas de discusión en las que todos expusieron su parecer, Macri desistió de presionar a la senadora para que sea su compañera de fórmula presidencial, algo inspirado principalmente en su predilección por tener como sucesor a Larreta, aunque inexplicable ante el electorado, siendo Michetti la que -por ahora- encabeza los sondeos de los postulantes del PRO.
“Llegar a los vecinos con diferentes propuestas nos fortalecerá como opción. El debate siempre vigoriza, oxigena y enriquece. Pondré lo mejor de mí para contribuir a la realización de ese objetivo común que es que Mauricio (Macri) sea presidente”, dijo Michetti.

Opciones.
La senadora mantuvo desde mediados de año la expectativa y aseguraba que tenía tres opciones: ser precandidata en la Ciudad, compartir la fórmula o quedarse en su banca sin participar en los comicios, aunque para fin de año no dudaba en afirmar que ya tenía decidido competir por la sucesión de Macri.
Sin embargo, desde que se supo que las elecciones eran desdobladas, se incrementó la presión para que ella acepte no ser candidata y vaya al binomio presidencial, en un cruce de versiones que -según fuentes de varios sectores del PRO- llegó a disgustar al propio Macri, que pidió el cese de las filtraciones a los medios.
A pesar de amagar la semana pasada diciendo que “no había apuro”, Macri intentó forzar una definición este martes, cuando juntó a una veintena de dirigentes de todo el país del PRO, en lo que alguno de los presentes consideraron una especie de “operativo clamor” para que la senadora vea que se buscaba una fórmula presidencial con ella, algo que no resultó.
Por el motivo que sea, y tal vez porque desde el larretismo “patinaron y se excedieron con las presiones” -como señaló a Télam un funcionario encolumnado en el jefe de Gabinete-, Macri quiso poner fin a la tensión porteña en su partido y avalar, sin euforia, la postulación de Michetti. (Télam)