Mangeri, procesado por femicidio

El portero Jorge Mangeri fue procesado ayer por el “femicidio agravado” y el intento de abuso sexual de la adolescente Angeles Rawson, cometido en junio pasado en el barrio porteño de Palermo, un delito más grave que el que pesaba en su contra hasta ahora, informaron fuentes judiciales.
La medida la adoptó ayer el juez de instrucción porteño Javier Feliciano Ríos, luego de que el miércoles indagó al ex encargado por esta nueva figura, incorporada al Código Penal en 2012, que tiene pena de prisión perpetua.
Ahora, Mangeri quedó procesado por “abuso sexual con acceso carnal en grado de tentativa agravado por haber causado un grave daño a la salud física de la víctima y femicidio agravado por haber sido cometido criminis causae”.
El 3 de julio, el magistrado lo había considerado autor de “homicidio agravado por alevosía”, que también prevé la pena máxima, pero el 6 de septiembre la Cámara del Crimen bajó la calificación a “homicidio simple”, que tiene de 8 a 25 años de cárcel.

Indagatoria.
Según la indagatoria tomada el miércoles, Ríos le imputa a Mangeri “haber abusado de la menor con el propósito de accederla carnalmente en el interior del edificio de Ravignani 2360 el día 10 de junio de 2013 entre las 9.50 y las 17 horas, a cuyo fin le efectuó una golpiza destinada a vencer su resistencia a ser sometida sexualmente”.
“Abusó sexualmente de la menor por su condición de mujer, aprovechándose asimismo de la edad de la niña -16 años- y de la superioridad física del imputado, mediando violencia de género”, remarcó el magistrado.
Para Ríos, “frente a la imposibilidad de consumar la penetración, para ocultar los delitos de abuso sexual y lesiones provocadas, así como procurar su impunidad, con una mano le comprimió el cuello a la menor y con la otra la sofocó, obstruyendo orificios nasales y la boca, manteniendo este mecanismo de asfixia mixta hasta que la niña perdió la vida”.
Finalmente, se deshizo del cuerpo de la víctima introduciéndolo en el circuito de recolección y procesamiento de residuos del Ceamse, previo atarle muñecas y tobillos, colocarle una soga al cuello con varios nudos y una bolsa plástica en la cabeza e introducir el cuerpo en una bolsa de consorcio negra.
Al aceptar por primera vez preguntas del juez y la fiscalía, Mangeri negó el miércoles haber abusado de Angeles y dijo que están tratando de crear un perfil de él que no existe.
“El (estudio) histopatológico no dio bien e igualmente me atribuyen que hubo un ataque sexual. De eso soy totalmente inocente. Yo jamás abusé ni abusaría de alguien”, afirmó el portero. (Télam)