Marcos Paz podría alojar presos

LA CARCEL DE EZEIZA ESTA AL TOPE DE SU CAPACIDAD

El Servicio Penitenciario Federal busca destinos alternativos al penal de Ezeiza, en caso de que se produzcan nuevas detenciones en causas vinculadas con hechos de corrupción, dada la ocupación casi plena en la que se encuentra esa unidad, lo que reactivó la preocupación de las autoridades por la saturación del sistema carcelario, con el 99,8 por ciento de sus plazas cubiertas en el área metropolitana.
Así lo consignó el director del Servicio Penitenciario Federal (SPF), Emiliano Blanco, en una entrevista en la que a modo de ejemplo comentó el módulo de 15 celdas en el que permanecen detenidos el empresario santacruceño Lázaro Báez y su contador Daniel Pérez Gadin -ambos por la denominada “ruta del dinero K”- se encuentra con “ocupación plena”.
Y el otro módulo “de baja conflictividad” con el que cuenta ese penal, donde está detenido desde hace también dos meses el ex secretario de Transporte Ricardo Jaime, también se encuentra a tope de capacidad, con lo cual no descartó que si hay nuevas detenciones esas personas sean “derivadas a la cárcel de Marcos Paz”.
A pesar de la ocupación plena, Blanco reconoció que si Jorge Chueco, el abogado de Lázaro Báez detenido en el marco de la causa de la denominada “ruta del dinero K”, o el ex secretario de Obras Públicas de la gestión kirchnerista, José López, se recuperan de la situación que los mantiene internados en el Prisma, el área del penal de Ezeiza en la que se aloja a los presos con problemas psiquiátricos o de adicciones, es probable que terminen compartiendo el mismo módulo que el empresario kirchnerista.

Conflictos.
Respecto de cuál sería la respuesta del Servicio Penitenciario Federal frente a la posibilidad de que se produzcan nuevas detenciones por hechos de corrupción, incluso de los propios hijos de Lázaro Báez, Blanco sostuvo que “la clasificación” de tipo de detenido que se realiza “tiene que ver con riesgo de suicido, fuga y conflictividad”.
“Hoy (Báez) está con Pérez Gadín. Nosotros no clasificamos por lo que puedan hacer en la causa, sino en base a esos indicadores”, afirmó Blanco al ser consultado sobre si, el hecho de que procesados o condenados por un mismo hecho compartan el lugar de detención, puede suponer un conflicto de intereses en la causa judicial que los investiga.
En este punto, explicó que “no reviste ningún tipo de conflictividad especial que estén juntos en este tipo de casos, lo que no quiere decir que, el día de mañana, no aparezca algún conflicto de intereses, que se modifiquen los indices de conflictividad y que deban ser alojados en otro lugar”.
De hecho, al desestimar que la convivencia en un mismo módulo dentro del mismo penal de detenidos por un mismo expediente pueda incidir en una eventual coordinación de la estrategia judicial de los procesados, condenados o imputados, Blanco señaló que “lo pueden hacer de todas maneras a través de sus abogados”.

Los números.
El Servicio Penitenciario Federal tiene a su cargo a más de 10.600 presos, 400 más de los que había antes de comenzar este 2016, y las cárceles que dirige, en especial las de la zona metropolitana, están con una ocupación “casi total, del 99,8 por ciento”, según aseguró.
Blanco explicó que, cuando Báez ingresó al Complejo Penitenciario I de Ezeiza. se lo sometió como a todos los detenidos a las entrevistas de protocolo en las que se analizaron los tres factores de riesgo, que son los de fuga, de conflictividad y de suicidio. (Télam)

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