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Más de 100 vacunos murieron en los corrales de Liniers

OLA DE CALOR AFECTO AL GANADO

Un número superior a 100 vacunos murieron en el Mercado de Liniers durante los remates y luego a la espera del traslado a los frigoríficos por la ola de calor que llegó a una sensación térmica de 45 grados.
La noticia se viralizó en las redes sociales con las fotos de los animales caídos en los corrales a pleno rayo del sol y daban cuenta de que eran 67 fallecidos y 34 caídos que después murieron.
Ofició como vocero del mercado, el consignatario Alfonso Monasterio, de la firma Monasterio Tatterstal ante los medios que se dieron cita en el tradicional lugar de comercialización.
Se sabe que en otros establecimientos de venta y compra de bovinos en el país también se produjeron muertes y la conclusión es que no se debe cargar animales cuando hay temperatura elevada.
Ayer, los médicos veterinarios Jorge Genoud y Claudio Glauber, profesores del Instituto Superior de Estudios Agropecuarios (ISEA) de la Sociedad Rural Argentina (SRA), enumeraron una serie de recomendaciones para reducir el impacto del estrés calórico en la producción animal.
La SRA destacó que en estos días de intenso calor es importante tener algunas prevenciones «para evitar el estrés calórico en la producción de animales, que puede redundar en una pérdida de rendimiento y hasta en la muerte del animal».
Genoud y Glauber recomendaron garantizar a los animales la provisión de sombra natural: árboles con protección perimetral.
Además asegurar sombra artificial en corral de espera, en piquetes y sobre comederos.
Señalaron que debe haber abundante agua a disposición, ya que el animal tiende a tomar más líquido.
También expresaron que se debe evitar arreos y ejercicios intensos en horas de mayor calor; que no haya traslado de animales en vehículos de carga cuando hay radiación solar excesiva o momentos de calor intenso.
Nada de eso ocurrió en Liniers durante la jornada del martes, cuando la sensación térmica llegaba a 45 grados centígrados y las normas de Bienestar Animal no se respetaron.
Especialistas diversos en sanidad animal consideraron que la mortandad de animales por estrés calórico es «una evidencia del desconocimiento, improvisación y falta de controles adecuados».

«Una situación compleja».
De acuerdo con un informe oficial, en el transcurso de la jornada comercial del martes 29 de enero en el Mercado de Liniers las elevadas temperaturas dejaron un saldo de 135 bovinos muertos y 43 caídos. El término «caídos» es usado en la jerga para referirse a las vacas o novillos que se desploman muertos en el lugar mismo en el que están parados.
Ante este escenario, las autoridades del mercado concentrador de hacienda explicaron que «estamos atentos y hablando con las entidades, el Mercado pudo suplir una situación compleja».
Alfonso Monasterio, director del Mercado de Liniers, señaló que «fue un tema de alcance nacional, la hacienda llegó complicada a causa del calor». Por su parte, Carlos Colombo (h), presidente del Centro de Consignatarios de Productos del País (CCPP) sostuvo que además de los inconvenientes registrados en los corrales de Mataderos, «hubo problemas en feedlots y en campos».

Altas temperaturas.
Las altas temperaturas que se registraron este martes en varias provincias del país registraron sensaciones térmicas de hasta 45° en algunas zonas como la ciudad de Buenos Aires, impactando en el ganado vacuno. Además de la mortandad registrada en el Mercado de Hacienda de Liniers, las mismas fuentes que dieron cuenta del caso no descartan que hayan ocurrido más muertes en el trayecto hacia los frigoríficos, luego de los remates del día.
Respecto a aquellos animales que murieron producto del estrés acumulado en el viaje desde los feedlots hasta el Mercado, autoridades del Mercado señalaron que todos están cubiertos por seguros que prevén ese tipo de situaciones.
«Es la primera vez que veo tantos animales caídos en el Mercado, pero también es la primera vez que lo mismo pasa en una escala similar o mayor en los feedlots, incluso en campos donde se ven animales caídos», comentó Gervasio Sáenz Valiente, consignatario que trabaja hace 20 años en el Mercado de Liniers.
Según Monasterio, cerca del 80% de la hacienda que concurre diariamente al mercado de Liniers viaja desde feedlots, lo que implica que los animales que llegan arrastran un elevado grado de estrés. Al combinarse con una sensación térmica que llegó a un máximo de 45,3°, el resultado fue más grave que en otros predios.
Monasterio explicó que la cadena de producción no puede frenarse hasta que las temperaturas bajen ya que «no es económicamente posible».