Murió uno de los cadetes riojanos

SUFRIO TRES PAROS CARDIACOS LUEGO DE INSTRUCCION EXTREMA

El gobernador riojano, Sergio Casas aseguró ayer que hará “hasta lo imposible para llegar a fondo con los responsables” que provocaron la muerte del cadete Emanuel Garay, y anunció que instrumentará cambios “en la metodología” de la “formación” de los futuros aspirantes. “Lamentablemente Emanuel falleció a las dos de la mañana de este sábado en el hospital Vera Barros debido a un paro cardíaco”, informó ayer su padre, Roque Garay, luego de que el último parte médico había indicado que el joven se encontraba “en estado crítico, con pronóstico reservado y un seguimiento de hora a hora”.
Según fuentes médicas, Garay sufrió dos paros cardíacos de los cuales pudo ser reanimado, pero quedó prácticamente sin posibilidades de que los médicos pudieran seguir el tratamiento y murió al sobrevenirle el tercero.

Detenidos.
A raíz del deceso, el juez Mario Martínez ordenó ayer la detención de cuatro autoridades vinculadas a la Escuela de Policía y de cuatro instructores, según informó el fiscal general de la provincia, Hugo Montivero. El funcionario explicó que fueron apresados el subdirector general del Instituto de Seguridad, comisario mayor Dardo Nicolás Gordillo; el director de la Escuela de Cadetes, comisario inspector Ramón Alberto Leguiza; el jefe del Cuerpo de Personal Masculino, comisario Jorge Marcelo Leguiza, y la jefa del Cuerpo de Personal Femenino, comisaria Adriana Mabel Rodríguez.
En tanto, los instructores detenidos son la oficial inspector Nadia Soledad Bravo, los oficiales subinspectores Elio Gonzalo Marcial e Ivana Karina Luna, y el oficial ayudante Marcos Antonio Miranday. “Ayer (por el viernes) la situación era otra y se había tomado acción por lesiones gravísimas, pero hoy (por ayer) la causa fue recaratulada a ‘homicidio'”, comentó Montivero.

Listón negro.
El fiscal también explicó que durante las últimas horas, el Ministerio Público se concentró en reunir “el informe médico (de Garay) a los fines de realizar la autopsia correspondiente” sobre su cuerpo. Además, aseguró que el cadete fue asistido “con respiración mecánica” durante su ingreso al Hospital Vera Barros de la capital riojana, cuando los médicos constataron que, además de su estado de deshidratación y problemas en los riñones, mostraba “un cuadro de descomposición” general.
Tras conocerse la muerte del cadete, el gobernador Casas aseguró que hará “hasta lo imposible para llegar a fondo con los responsables” y que instrumentará cambios “en la metodología” de la “formación” de los futuros aspirantes.
En redes sociales, donde luce un listón negro como imagen de perfil, el mandatario provincial expresó su “tristeza” ante la muerte del joven y dijo que es una “dolorosa situación” que “enluta a los riojanos”. Si bien inicialmente trascendió que la Escuela de Policía iba a ser cerrada por 30 días, luego fuentes oficiales indicaron que “por el momento no está tomada la decisión” aunque admitieron que “se esta evaluando”.

Querella.
A su turno, el abogado de la familia Garay, José Azcurra, afirmó que el Estado provincial “es el principal responsable” de lo ocurrido y que “tendrá que responder por esto”. “Nos vamos a constituir en querellantes particulares de la causa, vamos a pedir la investigación absoluta para averiguar la verdad de lo sucedido y determinar las responsabilidades civiles por un lado y penales por otro”, aseguró el letrado, que asegura que los damnificados son 17 jóvenes y no 12, como informó la Policía.

Entrenamiento.
La internación de los cadetes ocurrió el pasado lunes, cuando los jóvenes ingresaron al hospital Vera Barros con cuadros de deshidratación y fallas renales de distinto grado tras su primera instrucción en la Escuela, por lo que seis de ellos fueron alojados en terapia intensiva.
Un cadete fue trasladado en ambulancia por sus familiares a un centro médico de la ciudad de Córdoba, mientras que dos de los que estaban internados en terapia intensiva fueron llevados a una sala común y otros tres, internados en la guardia central, evolucionaban favorablemente. (Télam)

Una familia destruida
“Mi hermano no soportó un ataque al corazón. Nuestra familia está destruida. Era nuestro hermano más chico. El lunes fue su primer día en la Escuela de Oficiales y esa tarde ya estaba en coma, luchando por su vida”, sostuvo Adrián, hermano de Emanuel Garay. El joven reclamó que “los responsables respondan ante la Justicia” y advirtió que “no es un caso aislado” sino que “se vienen dando año a año”. “Mi hermano cayó deshidratado. El instructor dijo `Déjenlo, si se tiene que morir, que se muera´. Estuvo media hora más bajo el sol abrasador y luego le tiraron un baldazo de agua”, relató Adrián Garay. Los restos del joven, que no pudo reponerse ante el cuadro de shock que le provocó hacer ejercicios físicos por largas horas a altas temperaturas y sin hidratación, serán velados en la localidad de Portezuelo.