“No pueden ensuciar a una persona”

CACETTA SE MOSTRO "SORPRENDIDO" POR LA DECISION DE AVELLUTO DE APARTARLO DEL INCAA

El ex presidente del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (Incaa) Alejandro Cacetta aseguró ayer que “es difícil no estar arrepentido” de haber aceptado el cargo “cuando se ensucia un nombre”, al tiempo que resaltó que para “hablar de ‘kiosco’ deberían comprobarlo”. “Tal vez no acepté algún manejo espurio que me proponían y pagué las consecuencias”, agregó el ex funcionario al intentar dar una explicación a su alejamiento.
En declaraciones a varias radios porteñas, Cacetta se mostró “un poco sorprendido” por la decisión del ministro, aunque aclaró que algo podía imaginarse “leyendo lo que venía pasando”, y resaltó que para “hablar de ‘kiosco’ deberían comprobarlo” primero.
“Es muy difícil decir que no estoy arrepentido de haber aceptado el cargo después de lo que pasó, porque uno puede llevar adelante una gestión y no llegar porque falló y demás, pero cuando se encuentra que se ensucia un nombre es muy difícil”, confesó el ex funcionario nacional, en alusión a su renuncia al organismo artístico en medio de denuncias de corrupción.

Acusaciones-
En diálogo con Radio Rivadavia, Cacetta se mostró molesto por las acusaciones de presuntas irregularidades en su manejo del Incaa y señaló que “es medio ridículo hablar de corrupción”.
“Si hubo una irregularidad, investiguémosla. Hablan de ‘kiosco’, pero deberían comprobarlo. No pueden ensuciar a una persona. No pueden ensuciar un nombre que tiene una trayectoria.
Los que me conocen ya salieron a hablar”, se quejó.
Consultado sobre las razones que le manifestó el ministro de Cultura, Pablo Avelluto, para pedirle que abandone el puesto, el ex funcionario nacional pidió “preguntarle a ellos”, en referencia al Gobierno. Sin embargo, aclaró: “A mí nunca me pidieron que hiciera despidos, ni me pidieron maniobras raras”.
Asimismo, Cacetta defendió su gestión y las licitaciones adjudicadas para remodelar la sede del organismo y remarcó que “es una mentira falaz que no se hicieron obras. No se puede creer en una denuncia anónima”.
En ese sentido, se refirió a la acusación hecha sobre la presunta compra de dos sillas por 15 mil dólares: “Es una ridiculez que se ve cuando agarrás el expediente”.

Avelluto.
El ministro de Cultura, Pablo Avelluto, desligó ayer al ex presidente del Incaa de los presuntos hechos de corrupción en el organismo, pero manifestó que le “hubiera gustado una actitud más decidida” de su parte en la lucha contra los “kioskos, kioskitos, maxikioskos y polirrubros” que denunció que existen en el ente artístico.
Tras la polémica generada en torno al pedido de renuncia, el funcionario nacional lo desligó de los desmanejos con fondos públicos: “Recibimos denuncias de corrupción por debajo de Alejandro Cacetta, pero no me satisfizo su respuesta”.
“A veces se piensa que llegar a la función pública es un viaje de boy scout en el que se van a hacer las reformas sin resistencia. Pero hay resistencia, hay kioskos, kioskitos, maxikioskos y polirrubros que vienen pasando no por Alejandro Cacetta, sino que vienen de años”, sostuvo el funcionario nacional.
En diálogo con Radio Mitre, el integrante del Gabinete resaltó que el Gobierno quiere “ir a fondo” contra la corrupción porque “se trata de cuidar la plata de la gente”.

Lombardi.
El titular del Sistema Federal de Medios y Contenidos Públicos, Hernán Lombardi, advirtió ayer que en el Incaa “hay un bolsón de corrupción muy fuerte”, aunque aclaró que el ex presidente de ese organismo tiene “una amplia trayectoria sin máculas en su carrera”.
Para el funcionario nacional, la salida del ahora ex titular del ente artístico “tiene más que ver con las velocidades de transformación que requiere el Estado” y no con presuntos hechos de corrupción en el manejo de fondos públicos. (NA y Télam)

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