Piden prueba de vida

La banda que tiene secuestrado al empresario de Ranelagh Guillermo Bergara, redujo el monto de dinero para liberarlo aunque no ofreció pruebas de vida, mientras los investigadores creen que la captura podría extenderse, ya que se trata de un grupo muy preparado para este tipo de hechos.
Los captores del empresario accedieron a bajar sus pretensiones de rescate que solicitaron a la familia de la víctima, al ser convencidos de que un millón de dólares era demasiado dinero. No obstante, voceros de la investigación prefirieron no revelar cuál sería ahora el monto que los secuestradores quieren para dejar en libertad al empresario.
Según informó un matutino porteño, la familia de Bergara consiguió convencer a los secuestradores de que no cuenta con el millón de dólares pretendido y finalmente decidieron pedir menos.
Aparentemente, las negociaciones se concretaron tras varios llamados telefónicos realizados en la víspera de Navidad y fueron encabezadas por el hermano de la víctima, Guillermo Bergara.
Además, en el contexto de la negociación, el hermano del secuestrado pidió una prueba de vida, algo que la familia viene exigiendo desde el principio del episodio.
Leonardo Bergara maneja junto a su hermano Guillermo la empresa “GB componentes”, ubicada en Humberto Primo 2848, del barrio porteño de San Cristóbal, dedicada al comercio mayorista de capacitadores, células fotoeléctricas, circuitos integrados y transistores.

Profesionales.
“Lo que es seguro es que estamos frente a profesionales. No sólo por la forma limpia y coordinada en la que lo capturaron sino por la manera en que negocian: con mucha tranquilidad y siempre usan al mismo contacto para hablar con la familia”, agregaron fuentes del caso.
Bergara fue secuestrado en la mañana del lunes, luego de salir junto con su mujer de su casa, ubicada en las calles 315 y 359, en la localidad de Ranelagh, al sur del conurbano. (NA)