Piden una Reparación Histórica para La Pampa

Plantea una demora de 44 años en la provincialización, tiempo en el que la Nación se benefició de renta que le correspondía a La Pampa. También hace hincapié en la desertificación del oeste por la merma del Atuel.
El complejo hidroeléctrico El Nihuil se terminó de construir aguas arriba del río Atuel, en la provincia de Mendoza, en el año 1948, cuando La Pampa aún era territorio nacional y no podía tomar sus propias decisiones. Ese es uno de los fundamentos centrales de un proyecto ingresado el mes pasado al Senado de la Nación que pide, ni más ni menos, una reparación histórica para nuestra provincia.
El otro fundamento de peso pasa por la enajenación de la tierra pública tras la conquista del desierto. El texto del proyecto recuerda que tras la campaña del General Julio Argentino Roca, se les dio en premio a los oficiales del ejército argentino miles de hectáreas de lo que recién más de medio siglo más tarde sería la provincia de La Pampa. No se pone en cuestionamiento la concesión de esos terrenos sino la renta que se podría haber percibido.
Bajo el expediente 3538/08, el proyecto aún no fue girado a ninguna comisión y por su contenido se espera que cuando entre en discusión genere un largo debate. Hasta el momento lleva la única firma del senador por la UCR pampeana Juan Carlos Marino.
En líneas generales, el texto le reclama al Estado nacional una reparación histórica por la tardía provincialización de La Pampa. Para eso plantea la creación de un Fondo a conformarse “con recursos federales y beneficios fiscales de promoción industrial, no industrial, forestal agropecuario y turístico”.
Así, el artículo primero del proyecto establece que el “Fondo de Reparación Histórica para la Provincia de La Pampa” estará destinado a “reparar los perjuicios pasados y actuales derivados de la ilícita demora en la provincialización del Territorio”. Esto, según el texto, le acarreó “graves consecuencias, sociales, institucionales, económicas y ambientales”.
El punto central de la fundamentación pasa por destacar que desde el año 1907 el Territorio Nacional de La Pampa estuvo en condiciones de ser declarado provincia, lo que sin embargo no sucedió sino hasta el año 1951. En ese tiempo, precisamente, Nación siguió cobrando impuestos por las tierras entregadas y aprobó la construcción del dique “El Nihuil” en el año 1940, obra que se finalizó en 1948.
Con aquella represa, la vecina provincia de Mendoza pasó a hacer uso de las aguas del río Atuel sin que La Pampa pudiera oponerse institucionalmente por cuanto aún era territorio nacional, con autoridades designadas por el mismo Poder Ejecutivo que autorizaba y financiaba la obra. Recién tres años más tarde, y siendo ya provincia, comenzaron los reclamos por el corte en el flujo de agua que terminó desertificando una amplia zona del oeste.

Provincialización negada.
El artículo 4 de la ley 1.532 (sancionada el 16 de octubre de 1884) establecía: “Cuando la población de una Gobernación alcance los 60.000 habitantes constatados por censo general (…) tendrá derecho a ser declarada provincia argentina”. Ya en la primera década del siglo XX el territorio pampeano superaba esa cifra, lo que se ve confirmado algunos años más tarde en el Censo Nacional de 1914: consigna un total de 101.338 habitantes, de los cuales 64.406 eran argentinos y el resto extranjeros.
En su fundamentación, el proyecto de Marino recuerda que desde 1908 hasta la sanción de la ley 14.037 – que le otorgó a La Pampa el estatus de Provincia en 1951 – se presentaron en el Congreso de la Nación más de veinticinco iniciativas en ese sentido sin que siquiera fuesen tratadas. De ellas, la más importante fue la que en 1919 remitió el Presidente Hipólito Yrigoyen, que, ya en aquél año, lo hacía en “carácter reparador” por “el sensible abandono que en todo sentido han estado los territorios, retardando su regularidad funcional y su progreso”.
Eran épocas en que el conservadurismo dominaba ambas cámaras del Congreso y la iniciativa presidencial no tuvo apoyo en el Parlamento. La Pampa debió esperar hasta 1951, cuando Juan Domingo Perón, otro mandatario surgido de las urnas populares, consiguió la provincialización.

El río y la tierra.
Siempre de acuerdo a los fundamentos del proyecto/expediente 3538/08 recientemente ingresado al Senado, La Pampa merece una reparación histórica por el caudal que perdió el Salado-Chadileuvú-Curacó y las rentas que durante 67 años no percibió sobre las tierras cedidas.
Buena parte de la argumentación indica que el desvío del río Salado aguas arriba terminó secando su cauce en territorio pampeano. Esto “provocó la desertificación definitiva de una (hasta entonces) importante región productiva cuyas consecuencias subsisten agravadas hasta el presente”, indica el texto.
Se recuerda en este punto que las obras del dique “El Nihuil” se aprobaron en 1940, se terminó su construcción en 1948, y que desde 1949 La Pampa empezó con sus reclamos formales, aún siendo Territorio. Las sucesivas negativas de las autoridades mendocinas terminaron llevando a nuestra provincia a iniciar su demanda ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación en el año 1979.
En cuanto a las miles de hectáreas adjudicadas a título gratuito por la ley 1.628, sancionada en 1882 para recompensar a los jefes, oficiales y tropa que actuaron en la Campaña del Desierto, el proyecto hace una salvedad: no rechaza en sí a la ley de Premios Militares sino que reclama por el dinero producto de la venta y arriendos de la tierra pública, fondos que fueron a engrosar las arcas del tesoro nacional merced a la percepción de rentas fiscales.

Fondos.
Según el proyecto que aguarda ahora en el Senado, nuestra provincia merece la reparación histórica porque en los 67 años transcurridos entre 1884 y 1951 se afectó la recaudación fiscal del Territorio Nacional de La Pampa con aprovechamiento para Nación. El texto asegura que los fondos ingresados al tesoro nacional en ese tiempo “debieron emplearse en desarrollar la infraestructura y dotar de adecuados servicios de salud, seguridad y educación a los pobladores pampeanos”, algo que no sucedió. Las instituciones fundamentales llegaron recién con la provincialización, como el Banco, la Universidad y otras entidades que le inyectaron progreso al joven estado.

Cálculo.
Este proyecto de reparación histórica reconoce una dificultad: la imposibilidad de cuantificar con exactitud los perjuicios sufridos por La Pampa hasta conseguir su autonomía institucional. E indica que para cualquier tipo de cálculo deberían tenerse en cuenta como daño económicos “la pérdida del 96 por ciento de la tierra pública, desinversión estimada del 75 por ciento de la renta territoriana y desertificación de un área superior al millón de hectáreas de una zona productiva (a causa del cambio ambiental provocado por la construcción de la represa El Nihuil).”
La conclusión del proyecto no da demasiadas vueltas al pedir su aprobación. Apela a una afirmación tajante para dar cierre a la fundamentación: “La Pampa adquirió su autonomía cuando poco o nada más tenía para ofrecerle al erario nacional, recién entonces, una vez despojada de las partes más sustanciales de su patrimonio, fue formalmente reconocida provincia argentina”.