Pidieron 22 años de prisión para el pastor de Coronel Suárez

Un fiscal de Bahía Blanca pidió ayer una pena de 22 años de prisión para el supuesto pastor Jesús Olivera y 16 para su esposa, la periodista Estefanía Heit, al alegar en el juicio en el que están acusados de haber mantenido cautiva durante tres meses a una mujer en su casa de Coronel Suárez, en 2012.
En tanto, la defensa de los acusados reclamó que ambos sean absueltos al considerar que no se acreditó en el juicio la comisión de los delitos por parte de Heit (31) y Olivera (30).
Tras los alegatos, el Tribunal Oral Criminal (TOC) 1 de Bahía Blanca, a cargo del debate, dispuso un cuarto intermedio hasta las 13 del lunes 26 de mayo, cuando dará a conocer su veredicto.
“Estoy conforme con las penas pedidas por la fiscalía y estoy tranquila. Trato de aferrarme a lo positivo, que es que estoy viva gracias a Dios y a que me pude escapar. Espero que estas personas no salgan por mucho tiempo, por el grado de psicopatía que tienen”, fueron frases que dijo la víctima, Sonia Molina (35).

Alegato.
La audiencia comenzó con el alegato del fiscal del juicio, Eduardo Zaratiegui, quien solicitó que el matrimonio sea condenado por “privación ilegal de la libertad con fines coactivos, agravada por haber causado a la víctima lesiones graves, homicidio en grado de tentativa y estafas reiteradas en concurso real”.
También, para el caso de Olivera, el fiscal pidió al TOC 1, integrado por los jueces María Elena Baquenado, Mario Lindor Burgos y Hugo de Rosa, que se lo condene por el “abuso sexual con acceso carnal reiterado agravado” de Molina.
Por tal motivo, Zaratiegui reclamó para la periodista una pena de 16 años de prisión y para el supuesto pastor 22. No obstante, aclaró, si el Tribunal no diera por probado el abuso sexual de Molina, Olivera debería ser penado con 20 años de cárcel.
“Se comprobó que entre el 9 de agosto del 2012 y el 12 de noviembre del mismo año, en el domicilio de Grand Bourg 1823, de Coronel Suárez, se redujo y ocultó a Sonia Marisol Molina”, reseñó el fiscal.
Para el representante del Ministerio Público, la denunciante sufrió “maltratos físicos, consistentes en golpes y agresiones efectuadas mediante las manos, puños y rodillas, y la utilización de elementos varios, provocándole lesiones y quemaduras”.
Además, destacó que Molina estaba bajo “coacción y amenazas contra su integridad física y de sus familiares” y sin su documentación personal, que le fue retenida.
“Se provocó a Sonia Marisol Molina un estado de desnutrición y deshidratación severo, que puso en riesgo su vida”, añadió el fiscal en otro tramo de su alegato.

Defensa.
Luego de ese alegato, fue el turno de la defensa, encabezada por los abogados Claudio Lofvall y Leonardo Gómez Talamoni, quienes consideraron que no quedaron en el debate debidamente acreditados los hechos ocurridos ni la conducta criminal de la pareja.
Lofvall hizo hincapié en las contradicciones del relato de Molina ante el tribunal y recordó que en los peritajes realizados a la mujer no se detectaron lesiones compatibles con abuso sexual.
Por su parte, Gómez Talamoni avanzó al respecto al decir que muchas de las lesiones que dijo haber padecido Molina “son incomprobables”. Por tal motivo, los defensores reclamaron la absolución de los acusados. (Télam)