Premian a Grandinetti por “Rojo”

CONCLUYO EL FESTIVAL DE CINE DE SAN SEBASTIAN

Los argentinos Darío Grandinetti y Benjamín Naishtat ganaron premios Conchas de Plata al mejor actor y director, respectivamente, por sus participaciones en la película “Rojo”, en el festival de Cine San Sebastián, donde la Concha de Oro fue para el filme español “Entre dos aguas”. Por “Rojo”, también fue premiado con el Concha de Plata a la fotografía el argentino Pedro Sotero.
En el filme, Grandinetti (59) interpreta a un tranquilo abogado de provincias, que asiste aterrado a la complicidad civil que propiciaría la última dictadura en el país.
Al recibir el galardón, el actor dijo que la película es una advertencia “en estos momentos en que parece que la derecha y el fascismo han vuelto a crecer en el mundo”.
En tanto, Naishtat (32), criticó duramente la actual gestión pública de la cultura en Argentina. “La cultura dignifica, es parte de la dignidad de un pueblo, y la dignidad no se negocia”, dijo.
Naishtat ambienta “Rojo” en 1975 en una provincia argentina cualquiera, para describir el clima de ultranacionalismo, miedo e hipocresía burguesa que propició el golpe del año siguiente.
El director de “Historia del miedo” (2014) y “El movimiento” (2015) se llevó así un premio de envergadura. El elenco también es integrado por Andrea Frigerio y el chileno Alfredo Castro.
El festival donostiarra había entregado el premio a mejor director el año pasado a la argentina Anahí Berneri, por su película sobre la prostituta “Alanis”, mientras que consagró como mejor actriz a Sofía Gala Castiglione.
En tanto, el premio de la sección Horizontes Latinos, donde competían 12 producciones latinoamericanas, fue para la argentina “Familia sumergida”, sobre una mujer que debe enfrentar el duelo tras morir su hermana.
Su directora, María Alché, valoró que hubo “un clima muy lindo en las proyecciones”, y agradeció que hubo “preguntas muy interesantes” por parte del público.
Por último, Argentina se llevó una mención especial para “El motoarrebatador”, la cinta tragicómica de Agustín Toscano sobre un ladrón que se arrepiente de su delito y trata de redimirse ayudando a su anciana víctima.

Historia de gitanos.
La Concha de Oro al mejor filme fue para la película “Entre dos aguas”, emocionante historia de dos hermanos gitanos andaluces.
El triunfo tiene un sabor especial para el director, el catalán Isaki Lacuesta, que ya logró en 2011 en San Sebastián la Concha de Oro por su película “Los pasos dobles”.
Su nueva cinta es la secuela de “La leyenda del tiempo”, que ya sacó en 2006 con los mismos protagonistas, los hermanos Israel Gómez y Francisco José Cheíto Gómez, que actúan con sus mismos nombres.
Al recoger el premio, Lacuesta recordó que la película empezó a filmarse en 2004, en tiempos de su anterior filme.
La historia se desarrolla en la Bahía de Cádiz, y en ella Israel es un adulto que acaba de pasar tres años en prisión por narcotráfico, padre de tres hijas pequeñas, y que al salir se encuentra con que su mujer lo echa de casa.
Cuenta con su hermano Cheíto, soldado de la Marina. Trata de ganarse la vida como marisquero y como vendedor de chatarra robada, para luego ceder a la tentación del narcotráfico.
Sin embargo, ni siquiera el dinero fácil consuela la angustia de la muerte trágica de su padre, que no sabe si vengar o no, ni la pena por no vivir con sus hijas.
Esta película competía en la sección oficial del festival junto a otras 17 producciones en representación de Argentina, España, Francia, Reino Unido y Estados Unidos, entre otros.
En 2017, el festival otorgó su Concha de Oro a la comedia estadounidense “The Disaster Artist” del director y actor James Franco.

Mejor actriz.
El premio a la mejor actriz fue para la noruega Pia Tjelta, por su rol en “Blind Spot”. Una película angustiosa, filmada en tiempo real y como un solo plano secuencia, donde hace el rol de una madrastra desesperada cuando descubre que su hijastra adolescente ha intentado quitarse la vida.
Igualmente hubo un premio, el del mejor guión, para el escocés Paul Laverty, quien escribió el biopic “Yuli”, dirigido por Icíar Bollaín y en el que el bailarín cubano Carlos Acosta se interpreta a sí mismo.
La gala de ayer puso el punto final a la 66ª edición del Festival de San Sebastián, donde se proyectaron en total más de 190 películas. (AFP)