Problemas económicos en primer plano

HABRA UN ESCENARIO MUCHO MAS DIFICIL AL QUE RECIBIO MACRI EN 2015

El acuerdo por la unificación electoral entre provincia de Buenos Aires y Nación, resolvió un problema político, y ahora los desafíos económicos pasan al primer plano de la consideración social, con vistas a las elecciones de fin de año.
Se espera un 2019 más complicado de lo que el Gobierno piensa y cualquiera sea el que gane, la próxima administración que asuma estará entre la espada y la pared, con un escenario mucho más difícil que el que tenía Mauricio Macri a fines de 2015.
La obsesión para el Gobierno por estos días es mantener el dólar quieto, apostar a bajar la inflación, con una política monetaria que parece encarrilarse porque cree que eso le proporcionará el pequeño margen de ventaja para la reelección de Macri.
Pero el camino no aparece tan fácil. Más allá de rezar para que no cambien las condiciones externas, los aumentos tarifarios le agregan 4 a 5 puntos a la inflación del primer trimestre y una posible escalada del dólar podría ser fatal, para la proyección del 30% anual de inflación que pronostican los economistas.
A favor está que la recaudación de enero, por encima de la proyección del alza de precios, abre esperanzas para cumplir las metas fiscales del FMI, y también el reaseguro de tener financiamiento para ese año ayuda.
El Gobierno no va a controlar demasiado las paritarias, con el consumo en bajada, y esto es también un potencial traslado a precios, teniendo en cuenta que los gremios querrán recuperar lo perdido en 2018, en cuanto a poder adquisitivo.
A los indicadores económicos en declive se le suman los sociales con crecimiento del desempleo, la pobreza y el descontento social.

Panorama social.
El difícil panorama social alentó a los gremios de la indumentaria, textiles y metalúrgicos a dejar plantado al ministro de Producción, Dante Sica, y rechazaron los intentos de una reforma laboral encubierta, como lo exige el FMI.
El ministro intentó reproducir en esos sectores la desregulación laboral que se aplicó en el sector petrolero y mecánico al comienzo de la gestión de Macri, pero hoy la crisis no le deja margen a las organizaciones sindicales ni para sentarse a hablar.
Más tarde o más temprano, cuando se recaliente la interna electoral, las pata gremial electoral del peronismo, saldrá a alentar los reclamos salariales, sin descartar la posibilidad de paros, fogoneados ya por el sindicalismo que no está alineado con la CGT.
La consultora Taquion, en una encuesta titulada “Clima socio político y posicionamiento de líderes”, hecha entre diciembre y enero, arrojó que más de un 51% de los encuestados, ante la opción continuidad o cambio, optó por que cambie el gobierno de Macri y registró un alto porcentaje de imagen negativa para el presidente.
Los resultados de las encuestas y la interna electoral ya lanzada hacen que el Gobierno deba mejorar la imagen económica, porque el pedido de cambio de los encuestados, pone en debate en el centro del debate electoral, la propia esencia y efectividad del modelo económico. (NA)