Reconocen a detenido

Juan Irazábal, un ex policía que persiguió a delincuentes que habían robado en su agencia de seguros, lo que derivó en la muerte del menor Franco Torres, reconoció ayer al detenido por el hecho y confesó su temor a sufrir represalias.
El único malviviente detenido por el caso fue reconocido ayer en rueda de presos por Irazábal, mientras que otros tres -entre ellos un menor- siguen prófugos, aunque ya estarían identificados.
Juan Irazábal es un ex policía de la Federal condenado por homicidio simple, tiene un local de seguros y fue quien persiguió a los delincuentes que acabaron con la vida del adolescente.
Este jueves familiares y amigos de Franco Torres, de 13 años, quemaron dos patrulleros y atacaron una comisaría en el barrio Los Pinos.
El hecho comenzó el miércoles cerca de las 20.00, en Isidro Casanova, cuando cuatro delincuentes realizaron una “entradera” y robaron un Citroën C4 negro con el que asaltaron la agencia de seguros de Irazábal, de donde se llevaron 160 mil pesos.
Irazábal reconoció a uno de los delincuentes -quien sería miembro o ex miembro de la policía- y decidió perseguirlos con su Chevrolet Meriva.
En declaraciones a radio Vorterix, Irazábal hizo un relato dramático del hecho.
“Los delincuentes venían de cometer un robo en el barrio San Alberto y luego llegaron a mi negocio cuando estábamos cerrando.
Eran cuatro y estaban armados. El que me apuntaba, de unos 15 o 16 años, tenía una pistola Glock. En un momento le agarro el arma y otro de atrás me dice que lo suelte o me mataba”, relató Irazábal.
Quien lo obligó a soltar al menor “estaba bien vestido, tenía pelo corto y un handy con la frecuencia de la Policía de la Provincia de Buenos Aires, y una 9 milímetros en la mano”, comentó.
Dijo que no sabe si era integrante de la fuerza pero aseguró que lo tenía “visto de algún lugar; en ese momento nos vemos, nos reconocimos y automáticamente él se da vuelta y sale de la oficina”.
Luego de reducir a Irazábal y a su secretaria, los ladrones se robaron unos 160 mil pesos que estaban en la caja, según el dueño del local. (NA)