Renuncia Fayt. Se va el 11 de diciembre

CORTE SUPREMA

El ministro decano de la Corte Suprema de Justicia, Carlos Fayt, de 97 años, presentó ayer su renuncia al cargo a partir del 11 de diciembre, un día después de la asunción del próximo gobierno que surja de las elecciones del 25 de octubre.
El anciano jurista elevó su carta de dimisión a la presidenta Cristina Fernández, como es norma con todos los jueces, pero será el futuro mandatario el que deba resolver su reemplazo.
La Corte quedará entonces con sólo tres miembros, dos menos de los cinco que exige la ley, lo que acentuará el estado de excepcionalidad con que actúa el máximo tribunal desde la renuncia de Raul Zaffaroni, a comienzos de año.
Designado poco después de la recuperación democrática de 1983 por Raúl Alfonsin, Fayt dejará el cargo cuando esté a sólo dos meses de cumplir 98 años.
Habrá batido entonces, también, el récord de permanencia de un juez de la Corte Suprema, ya que el 21 de diciembre cumpliría 32 años en el puesto.
“Tengo el agrado de dirigirme a la señora Presidenta de la República con el objeto de presentar mi renuncia al cargo de Juez de la Corte Suprema de Justicia, con efectos a partir del 11 de diciembre del corriente año”, dice el texto de la breve misiva de seis líneas firmada por Fayt.
La nota fue difundida ayer por la agencia de noticias de la Corte, que tras la salida de Fayt quedará integrada por tres miembros: el presidente, Ricardo Lorenzetti; la vicepresidenta Elena Highton de Nolasco y Carlos Maqueda.
El gobierno envió en enero el pliego del joven penalista Roberto Manuel Carlés para completar la integración del tribunal, pero la oposición logró trabarlo en el Senado negándole la mayoría especial que requiere su designación y anticipó que trabará el tema hasta después de las elecciones.

Cuestionamientos.
Fayt permanecía en Corte pese a superar la edad máxima de 75 años fijada por la Constitución de 1994 gracias a una acordada interpretativa de la Corte de la “mayoría automática” -que nunca integró- que lo exceptuó de sus alcances por haber sido designado con anterioridad.
En los últimos meses, desde distintos sectores se había puesto en duda la idoneidad de Fayt para ejercer el cargo debido a su avanzada edad, evidenciada en su cada vez más esporádica presencia en su despacho en el cuarto piso del Palacio de Tribunales.
La polémica estalló en abril pasado, cuando Lorenzetti fue reelecto por cuarta vez consecutiva como presidente del máximo tribunal con ocho meses de anticipación al vencimiento del actual mandato.
Trascendió entonces que la Corte incurría en una virtual “falsedad ideológica” dado que en el acta constaba la presencia de Fayt en el acuerdo de ministros cuando, en realidad, ésta había sido llevada a su domicilio por un secretario para que la firme.
Fayt reapareció recién un mes más tarde en un hecho que concitó la atención pública, y en que la televisión lo mostró caminando con paso vacilante y ayudado por una asistente.
La polémica entre oficialismo y oposición escaló y la Comisión de Juicio Político de la Cámara de Diputados abrió, con impulso del oficialismo, una investigación para determinar si el magistrado podía seguir ejerciendo sus funciones.
En su prolongada presencia en el máximo tribunal, la jurisprudencia de Fayt tuvo una evolución cambiante, como cuando validó la represión del consumo de estupefacientes y luego adhirió al nuevo criterio del fallo Arriola, que despenaliza el consumo individual. (Télam)