Repercusiones por el discurso de Cristina

La presidenta Cristina Fernández manifestó ayer a través de las redes sociales que le impresiona “la naturalización y justificación del delito contra la economía de un país”, en referencia a las declaraciones del ex presidente Eduardo Duhalde quien afirmó que “lo que denuncia Cristina existe, pero siempre existió”.
La jefa de Estado publicó una serie de mensajes en su cuenta de Twitter a través de los cuales se refirió a declaraciones de Duhalde en Radio América, que fueron reproducidas en distintos portales de noticias como Infonews e Infobae.
“Pegarle al chancho para que aparezca el dueño. Capítulo 2”, fue lo primero que escribió la mandataria y luego publicó el link de una nota en la que Duhalde afirmó estar “cansado de la teoría del complot” sobre su persona y en la que sostuvo que la Presidenta vive vinculándolo con “advertencias destituyentes”.
“¿Alguien me escuchó mencionar a esta persona? Que yo recuerde mencioné, entre otros, al banco Mariva y a su sociedad bursátil y a uno de sus dueños, José Luis Pardo, como responsables de la mayor parte del manejo del famoso ‘contado con liqui'”, sostuvo la mandataria.
Y continuó: “¿Qué tiene que ver Duhalde con Pardo, el banco Mariva o el contado con liqui? O si. ¿Tiene algo que ver y no lo sabíamos? Porque francamente no sé por qué se da por aludido”.
“Ingreso al portal de Télam y ahí se entiende todo un poco más. El banco Mariva está siendo investigado por el fiscal Miguel Osorio junto a los directivos del Grupo Clarín por presuntas maniobras ilícitas y transferencias a paraísos fiscales resultantes de operatorias con acciones de Clarín que compraron las AFJP a $35 y luego se derrumbaron casi de inmediato a $9”, continuó.

Capitanich.
Por su parte, el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, defendió los cuestionamientos de la presidenta y subrayó que la jefa de Estado está “poniendo los límites correspondientes al intento de intromisión interna” por parte de ese país.
Lo expresó durante su habitual encuentro con los periodistas acreditados en la Casa de Gobierno, donde subrayó que el gobierno argentino “pone límites a cualquier tipo de injerencia directa o indirecta, en asuntos internos de otro Estado, porque eso es violatorio de la carta de las Naciones Unidas”.
Para el jefe de ministros, “las relaciones con todos los países del mundo son de carácter normal”, al tiempo que remarcó que “Argentina defiende su condición de país soberano”.
Además, “pone los límites correspondientes a cualquier intento de intromisión en asuntos internos de otro Estado” y puntualizó que “en el caso concreto, que lleva a un conflicto judicial con un juez municipal de Nueva York (Thomás Griesa), lo que ha hecho la Argentina es defender su condición de país soberano”.
“Por lo tanto, la relación diplomática que Argentina pretende realizar con todos los países es de respeto por la libre determinación de los pueblos y por los principios de la Carta de las Naciones Unidas”, concluyó. (Télam)