Salta: madre e hijo murieron envenenados con cianuro

EL DETENIDO HABIA OFRECIDO $10 MIL PARA MATAR AL NIÑO

El novio de la mujer que murió junto a su hijo en Salta, envenenada con cianuro que él mismo les proporcionó en una botella que dijo que contenía agua bendita, ya había ofrecido 10.000 pesos a tres personas para matar al niño porque le molestaba en su relación de pareja, informó el fiscal de la causa.
Además, los médicos forenses establecieron que la mujer se envenenó al hacerle respiración boca a boca a su hijo cuando advirtió que no respiraba tras las convulsiones que sufrió al consumir el agua con cianuro.
“El le ofreció diez mil pesos a tres personas distintas para matar a una persona”, expresó el fiscal penal 4 de la Unidad de Graves Atentados contra las Personas, Ramiro Ramos Ossorio, quien detalló que ante la negativa, el imputado redoblaba la apuesta y les ofrecía dólares.

El asesino.
Se trata de Franco Rodrigo Gaspar Cinco (27), alias “Ficha”, un ex rugbier, docente secundario y licenciado en Comunicación Social, que el martes quedó detenido luego de la muerte de su novia, Alejandra Párraga (26) y del hijo de ésta, Amir Párraga (2).
“Estas personas no tomaron en serio lo que les planteaba Gaspar Cinco. Les parecía claramente irreal y no le dieron la envergadura que tenía, pero al conocer la noticia y comprobar la magnitud del hecho, se presentaron espontáneamente a la Fiscalía, donde prestaron declaración y aportaron pruebas, como los chats y los mensajes que se habían enviado”, explicó el fiscal.
En este sentido, detalló que eran personas que lo conocían al detenido pero que “no lo veían desde hace algún tiempo”, a las que contactó a través de la red social Facebook, y en todos los casos les hablaba de un supuesto tercero que quería matar a un niño que molestaba en una pareja.

Intoxicación.
El fiscal sostuvo que “tanto el niño como la joven fallecieron por intoxicación, por el consumo de cianuro de potasio”, pero el pequeño lo consumió y su madre “lo aspiró de la botella y al practicarle respiración boca a boca a su hijo en el momento en que entra en shock”.
“Por eso las muertes fueron diferentes. El menor tenía la sustancia en el estómago, mientras que la mujer la tenía en sus vías respiratorias”, sostuvo.
Ramos Ossorio imputó al hombre por los delitos de “homicidio doblemente calificado, por la relación de pareja y por el medio utilizado, en este caso envenenamiento”, en perjuicio de Alejandra Párraga, con quien mantenía una relación de unos dos meses.
Además, lo acusó de homicidio agravado por el medio utilizado, en perjuicio Amir Párraga.
Luego, confirmó que Gaspar Cinco “concurrió al domicilio de la chica con una botella en su poder, que anunciaba que contenía agua bendita”, y agregó: “se lo proporcionó al niño y, al ingerirlo, entró en un colapso que determinó la inmediata intervención de la madre, quien a su vez también tomó contacto con esta sustancia y ambos fallecieron”.

Cianuro.
El elemento utilizado “es de venta libre”, y se verificó “su adquisición, donde lo obtuvo, el recipiente, el número de lote y la mecánica utilizada” para provocarle la muerte al pequeño.
El fiscal anticipó que el frasco de cianuro de potasio que adquirió el imputado fue hallado con parte del contenido en un canal cercano a la vivienda de Párraga, ubicada en la calle Gorriti al 800, y precisó que allí lo arrojó luego de contaminar la botella de agua que llevó a la casa de las víctimas.
Además, detalló que el envase era “de cuatrocientos gramos” y que le costó al detenido “novecientos noventa pesos”.
Se trata de un elemento de “altísima nocividad, muy letal y con una escasa dosis ya tiene consecuencias fatales”, explicó Ramos Ossorio.

Pericias.
El fiscal comentó, además, que una vez sucedido el hecho, Gaspar Cinco intentó reingresar al interior de la casa, pero los hermanos de la víctima se lo impidieron y preservaron la botella, que era lo último con lo que habían tenido contacto los dos fallecidos.
Por otro lado, el fiscal contó que el imputado se abstuvo de declarar en la audiencia de imputación, “por consejo de su defensor”. (Télam)