Sheila: antes de indagar a los tíos, buscan determinar sí hubo abuso

El fiscal general de San Martín, Marcelo Lapargo, aseguró en la mañana de este viernes que “se esperan los resultados de la autopsia” al cuerpo de Sheila Ayala para establecer la calificación del hecho y poder indagar a los detenidos.

“Lo fundamental va a surgir de los estudios periciales. Los datos claves surgen todos de las pericias, si hubo abuso sexual, si hubo algún tipo de violencia, para poder definir la calificación y el avance”, manifestó Lapargo.

“Estamos trabajando, hay algunos datos que todavía faltan para saber precisamente en función de que se va a indagar” a los detenidos, añadió el funcionario judicial.

Sheila Ayala, que era buscada desde el domingo, fue encontrada muerta este jueves por la tarde dentro de una bolsa de basura en una medianera lindera al predio en el que vive el padre.

Leonela Ayala, hermana del padre de la víctima, y su pareja, Fabián Ezequiel González Rojas, de nacionalidad paraguaya, habrían confesado el crimen ante la policía por lo que fueron aprehendidos.

“Eso no sería válido para nosotros (la declaración ante autoridades policiales) pero creo que no va a faltar prueba para dar eso por acreditado”, señaló el fiscal general de San Martín.

“Todo indica que los acusados van a seguir detenidos en prisión preventiva hasta el juicio”, agregó en declaraciones a Radio La Red y La990.

Los estudios preliminares realizados por los investigadores determinaron la posibilidad de abuso sexual inmediatamente anterior al asesinato por estrangulamiento de la niña.

“Es altamente probable que estemos en ese campo. Los abusos sexuales son generalmente intrafamiliares en un 90 por ciento de los casos. Estos hechos son frecuentes, son hechos diarios”, indicó Lapargo. Y amplió: “En el departamento judicial de San Martín, que es una jurisdicción de menos de dos millones de habitantes, se revisan unos cinco niños por día por imputaciones de abuso a niños y niñas. Más o menos hay 70 condenados por año por este tipo de hechos”.

El fiscal explicó que desde el principio la investigación apuntaba a un abuso sexual y no a una venganza narco como en algún momento trascendió.

“Aparentemente la madre tendría alguna vinculación con la venta de droga al menudeo en ese barrio, pero no de algo que generaría que una banda de secuestradores tome venganza por algo que hizo”, señaló.

Por su parte la tía de la pequeña y su pareja manifestaron que fueron los autores del crimen en un momento en que ambos estaban alcoholizados y drogados, pero no dieron mayores detalles.

“Dentro de una pena altísima se puede alegar como atenuante un estado de intoxicación, se puede atenuar la pena pero no se excusa de ninguna manera. Por abuso sexual seguido de muerte la pena puede ser cadena perpetua”, indicó Lapargo. (NA).