Sindicalista de Atucha denunció que fue contaminado

El sindicalista Damián Straschenco, secretario adjunto del gremio de Luz y Fuerza de Zárate y trabajador de Atucha, denunció que fue contaminado con material radioactivo introducido en una botella de agua que tenía dentro de la oficina del gremio en las instalaciones de la compañía.
La denuncia fue radicada ante la Justicia federal, que caratuló el caso como “intento de homicidio”, publicó el diario Ambito Financiero y confirmó la CTA Autónoma de Pablo Micheli en un comunicado.

Material radiactivo.
El hecho denunciado se produjo el 9 de mayo pasado en Nucleoeléctrica Argentina Sociedad Anónima (NASA), empresa a cargo de la Central Nuclear Atucha de Zárate, cuando Straschenco se retiraba de su lugar de trabajo y los detectores colocados en los portales de la compañía dispararon una alarma que daba cuenta de un grado de radiación, hasta entonces no determinado.
La presencia del material radioactivo en el cuerpo del dirigente fue más llamativa por no encontrarse entre el personal autorizado para acceder al reactor nuclear.
La investigación interna -todavía en marcha- determinó que Straschenco había ingerido agua de una botella de su propiedad que había sido deliberadamente contaminada.
El gremialista afirmó que el nivel de radiación hallado en su cuerpo, según los estudios preliminares, “oscila entre 130 y 180 milisieverts, cuando la medida máxima tolerada para un trabajador expuesto a la actividad del reactor nuclear es de 20 milisieverts por año”.
La responsable del área de Institucionales de Nucleoeléctrica, Mabel Barbas, confirmó el incidente, admitió que fue un hecho “deliberado, malicioso” contra el sindicalista, aunque sostuvo que el nivel de contaminación encontrado en su orina “es menor” y que “no representa un riesgo para su vida”.

Violación.
El episodio es inédito en los 62 años de historia de la energía nuclear en la Argentina y pone en evidencia una violación a los estrictos protocolos internacionales de seguridad en la empresa, en momentos en que la Argentina encara la construcción de Atucha III y de un cuarto reactor en la provincia de Río Negro.
Según la versión periodística, el sindicalista Straschenco y la portavoz de la empresa coincidieron en descartar de plano la posibilidad de un accidente y en ambos casos hablaron de “un accionar malicioso” destinado a causarle un daño al gremialista. (NA)