Testigo asegura que Sánchez estaba armado

Un ferroviario que declaró ayer bajo la figura de testigo protegido en el juicio por el crimen del militante del Partido Obrero Mariano Ferreyra aseguró que vio al acusado Gabriel “Payaso” Sánchez portando un revólver y ratificó que hubo una convocatoria de la Unión Ferroviaria.
El testigo sostuvo que ese 20 de octubre de 2010 se trasladó desde Constitución al lugar de la protesta de tercerizados y el PO en Barracas a bordo del auto de Sánchez y tras ser convocado por el gremio para evitar el corte de vías por parte de los manifestantes.
Asimismo, indicó que desde que Ugofe se hizo cargo de la operatividad del Roca, “el gremio decidía” quién entraba o no y que él pretendía hacer ingresar a trabajar a un familiar por lo que concurrió a la marcha para tener rédito.
Según detalló, iba en el auto de Sánchez y éste le contó que llevaba consigo “el muñeco” o “juguete”, y que incluso le mostró el revólver que sacó del torpedo del vehículo, aunque luego aclaró que no vio que lo haya bajado al descender del automóvil.
Cuando le mostró el revólver, el testigo dijo que le preguntó a Sánchez por qué iba armado, a lo que éste le respondió: “Por las dudas. De alguna manera me tengo que ir”.

La respuesta de Sánchez.
Sin embargo, tras su declaración, Sánchez pidió un careo lo que fue negado por el Tribunal
Oral Criminal 21 -que no advirtió contradicciones en el relato del testigo- por lo que el “Payaso” sí aceptó ampliar la indagatoria respecto a ese punto y contraatacó diciendo que fue su copiloto quien llevaba “algo” consigo.
Puntualmente, dijo que el testigo fue quien puso “algo” en el torpedo del vehículo, sostuvo que se trataba de una riñonera, aunque señaló que no sabía descifrar si dentro de ella había un arma o bien una máquina pica boleto.
“El payaso” Sánchez dijo que era “amigo” del testigo y no compañero, al tiempo que negó ser barra brava de Racing aunque sí ante preguntas del Tribunal se reconoció como hincha de club de Avellaneda y dijo que iba a la cancha a ver a su equipo.
Sánchez, empleado ferroviario acusado de haber sido el autor del homicidio de Ferreyra, se negó a responder preguntas de las partes y sólo se remitió a ese punto del viaje en vehículo al lugar de la protesta.

Los disparos.
En Barracas el testigo protegido dijo que además de ferroviarios vio a gente que no lo era (“con camisetas de fútbol”) y que cuando empezaron a arrojarse piedrazos con la gente del Partido Obrero, ésta estaba ubicado a unos 150 metros.
Además, rememoró que una vez que escuchó los primeros tiros, salió corriendo a buscar a quien lo había convocado, y que allí recibió una tuerca en la cabeza que le provocó una herida y que por orden del delegado Pablo Díaz (otro de los acusados) se fue junto a un compañero ferroviario a internarse en el Hospital Argerich en el vehículo de Jorge González, que está acusado como partícipe secundario por intentar evitar que las cámaras de televisión filmaran en el lugar del crimen.

A declarar.
Pero, de acuerdo a su relato, como en el hospital estaban los heridos del PO, González los llevó a atenderse con el médico del gremio y en el camino le dijo que “no hablasen con nadie” porque se había “podrido todo”.
Luego explicó que un dirigente de la lista opositora a José Pedraza lo llamó para decirle que podía tener problemas por haber estado en Barracas, en el lugar de los hechos, y le aconsejó que se presentara a declarar, lo que hizo cuando la Policía lo ubicó como uno de los que había presenciado los hechos.
Además, el hombre contó detalles de la estructura jerárquica en la Unión Ferroviaria, y al respecto sostuvo que Juan Carlos “Gallego” Fernández (segundo de Pedraza) estaba por encima del delegado Pablo Diaz, también secretario de la comisión de reclamos de la UF que está acusado como instigador del homicidio.
El testigo, que declaró ante el Tribunal Oral Criminal 21 con anteojos negros y una gorrita, dijo que “nunca” imaginó que “iba a quedar involucrado en algo así, donde murió una persona”.

El hecho.
Ferreyra fue asesinado el 20 de octubre del 2010 tras participar de una protesta de tercerizados en reclamo del pase a planta permanente, los que intentaron cortar las vías del tren Roca, a la altura de la estación Avellaneda, y luego fueron agredidos por una patota. Al igual que el martes pasado, la declaración del testigo que está enmarcada en el programa de testigos protegidos y por eso el Tribunal Oral Criminal 21 dispuso que sea a puertas cerradas. (Télam)