“Todo fue turbio y atemorizante”

PERIODISTA DETENIDO EN VACA MUERTA PRESENTO DENUNCIA PENAL

El periodista alemán Stefan Borghardt, detenido mientras realizaba un trabajo documental sobre la actividad de un basurero a cielo abierto en Vaca Muerta, presentó ayer la denuncia penal por ese hecho. En su presentación ante la Justicia el reportero gráfico relató que en la comisaría de Añelo a la que fue trasladado fue sometido a torturas, robo y apremios ilegales. La Asociación de Reporteros Gráficos y el Sindicato de Prensa de Neuquén convocaron a un “camarazo” frente a la gobernación neuquina.
Borghardt fue detenido el lunes mientras tomaba imágenes del basurero que la empresa Treater Neuquén SA montó a cinco kilómetros de Añelo, la localidad insignia de la explotación petrolera de Vaca Muerta. El reportero, de 28 años, relató que fue interceptado por personal de seguridad de la empresa, que lo llevó hasta el ingreso del predio y llamó a la Policía de Neuquén. Los efectivos policiales, que le secuestraron los equipos con los que documentó la actividad en el basurero, lo trasladaron luego a la comisaría.
“Llegamos al calabozo y yo me encontré rodeado por unos cinco a siete oficiales, no me acuerdo bien, fue todo muy turbio y atemorizante para mí”, contó Borghardt y dio detalles de que una vez en la comisaría le ordenaron firmar un acta manuscrita y que ante su negativa a firmar el texto sin leer, comenzó a recibir amenazas, golpes y torturas de parte de varios de los policías, y fue llevado a un calabozo.
“En el pasillo estaba parado otro oficial que me pateó al pasar. Llegamos al calabozo y yo me encontré rodeado por unos cinco a siete oficiales, no me acuerdo bien, fue todo muy turbio y atemorizante para mí. Varios (al menos tres) me pegaron, me patearon y me insultaron. Un policía que me maltrataba con una escoba desde lejos, me dijo que él odiaba a los alemanes, a todos los alemanes”, precisó.
La Mesa Nacional de Trabajadorxs de Prensa y Argra se solidarizaron con el fotógrafo y condenaron el “accionar represivo” de la policía neuquina. Además reclamaron la inmediata reposición de las herramientas laborales y del material periodístico confiscado.

Los derrames.
El 19 de octubre se produjo un derrame de petróleo que afectó entre 40 y 80 hectáreas. Se trató de un pozo de YPF y Schlumberger (multinacional estadounidense) en Bandurria Sur (a once kilómetros de Añelo) que estuvo 36 horas fuera de control. El hecho se conoció porque fue difundido por los propios trabajadores. El subsecretario de Ambiente de Neuquén, Juan de Dios Lucchelli, señaló que fueron “algunas hectáreas”. YPF reconoció, diez días después del desastre, que fueron 47 hectáreas. Las organizaciones Greenpeace y FARN (Fundación Ambiente y Recursos Naturales) mediante imágenes satelitales advirtieron que se trataba de al menos 80 hectáreas.
El último derrame de YPF es sólo una muestra de algo mayor: en la cuenca neuquina se produce un promedio de dos derrames por día. Publicado por el periodista Matías del Pozzi (en el Diario Río Negro), en los últimos cuatro años las petroleras admitieron 3.368 “incidentes ambientales”, eufemismo de las empresas y el Gobierno para los hechos de contaminación.
En base a información oficial de la Secretaría de Ambiente de Neuquén se detalla que en sólo diez meses de 2018 (enero a octubre) se registraron 934 hechos de contaminación. En 2017 fueron 703, en 2016 se trató de 868 y en 2015 fueron 863.

Impacto ambiental.
Un relevamiento del Enlace por la Justicia Energética y Socioambiental (integrado por Opsur y Taller Ecologista) precisó los hechos graves de petroleras en la localidad rionegrina de Allen (donde la avanzada petrolera perjudica a los tradicionales productores de frutas de la región). Entre marzo de 2014 y enero de 2018 hubo al menos catorce hechos que desmienten el “fracking seguro”: explosión de pozos, incendios con llamas de hasta 15 metros de altura, derrames en zonas de producción de peras, roturas de canales de riego y 240 mil litros de agua tóxica derramada sobre chacras, entre otros.
La Confederación Mapuche de Neuquén, organismos de derechos humanos y la Asociación de Abogados Ambientalista presentaron una denuncia penal enmarcada en la Ley de Residuos Peligrosos (para las empresas) y “abuso de autoridad e incumplimiento de los deberes de funcionario público” para las autoridades ambientales de la Provincia. La Confederación recordó que ya realizó cinco denuncias por hechos graves de contaminación y por la falta de acción de los funcionarios del Gobierno.
El Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (DESC) de Naciones Unidas emitió en octubre su “Cuarto Informe Periódico de Argentina”. Remarcó los impactos negativos de Vaca Muerta y resaltó su preocupación para su incidencia en el clima mundial. “La explotación total de todas las reservas de gas de esquisto (de Vaca Muerta) consumiría un porcentaje significativo del presupuesto mundial de carbono para alcanzar el objetivo de un calentamiento de 1,5 grados, estipulado en el Acuerdo de París”. Y recomendó “reconsiderar la explotación a gran escala de combustibles fósiles no convencionales mediante el fracking en la región de Vaca Muerta” para garantizar el cumplimiento de los compromisos climáticos asumidos por el Estado argentino.
El Panel Intergubernamental de Cambio Climático (IPCC) había emitido, dos semanas antes, un informe con tono advertencia: si la temperatura del planeta sigue en aumento y supera el 1,5 grados para 2030 se producirán “impactos catastróficos” en la vida de las personas y el medioambiente. Para alcanzar el objetivo (para 2030) se debe reducir a la mitad el uso de petróleo y el de gas a un tercio.
En Vaca Muerta están presente, además de YPF y Chevron, Shell, Wintershall, ExxonMobil, Total, PAEG, Equinor, Schlumberger, Pluspetrol, Pampa Energía y Mercuria. (Pagina12.com)