Un nuevo derrape de la diputada Carrió

LILITA AHORA QUIERE REVISAR LOS JUICIOS A LOS GENOCIDAS. "HAY CASOS MUY MAL JUZGADOS", ASEGURO

Hace no mucho tiempo había llamado “pobres viejitos” a los genocidas condenados por crímenes de lesa humanidad. Ahora, envalentonada por el 50 por ciento de los votos que consiguió en la Ciudad de Buenos Aires, Elisa Carrió va por todo y pide “revisar” los juicios por lesa humanidad que mandaron a la cárcel a los terroristas de Estado de la década del 70.
El nuevo derrape de la ex funcionaria judicial durante la dictadura fue en un acto para sus fans en el barrio de Belgrano. Allí, la diputada nacional y senadora electa reivindicó el arresto domiciliario para los genocidas y sostuvo que hay “condenados sin pruebas”, informó el sitio web Infonews.
“Espero el consenso necesario para ver juicios de revisión porque hay juicios donde no hay pruebas”, disparó ante un entusiasta público cambiemista. “Hay una situación que tiene que ser aplicada a todos por respetar los derechos humanos (sic). Es que después de determinada edad, tu prisión es domiciliaria. Pero lo es en todos los casos”, aseveró.
“La verdad es que una sociedad que trata así a los ancianos…”, intentó argumentar en su defensa a los represores.

“Muy mal juzgados”.
El contenido de su discurso trasciende en estas horas aunque el acto se realizó unos días antes de la elección del 22 de octubre que ratificó el aluvión de votos que Carrió había recibido en las PASO. “Hay casos muy mal juzgados”, arremetió “Lilita”, quien también consideró que hay “procesos nulos”.
Además, quien fue una de las autoras de las leyes que dejaron sin efecto el Punto Final y la Obediencia Debida, argumenta ahora en una bizarra pirueta dialéctica que “alguien de 21 años que obedecía a Nicolaides” no es lo mismo que quien torturó.

“Venganza”.
“La verdad que el kirchnerismo usó esto como venganza”, prosiguió. “A una determinada edad, la prisión puede ser domiciliaria, y que esto rige para todos. No puede ser que se mueran en las cárceles enfermos. Los derechos humanos son para todos”, advirtió y añadió: “También los que ejercieron la violencia tienen que arrepentirse. Los que estuvieron en la guerrilla… ¿Por qué no tienen que respetar a la derecha?”.

Asesinato.
El Obispado de San Isidro decidió presentarse como querellante en la investigación que se sigue por el asesinato del sacerdote católico Francisco “Pancho” Soares, cometido el 13 de febrero de 1976 en Tigre, y cuyo expediente forma parte de la megacausa por delitos de lesa humanidad planificados desde el predio militar de Campo de Mayo, durante la última dictadura.
Fuentes de la Diócesis de San Isidro dijeron a Télam que los obispos Oscar Ojea y Martín Fassi, a cargo de esa jurisdicción eclesiástica, acompañarán el reclamo de justicia por Soares a pedido de feligreses de la parroquia de Nuestra Señora de Carupá, donde oficiaba el cura al momento de su asesinato.
“Cuando llegué a esta parroquia, en 2010, me encontré con un montón de gente del barrio que se acordaba de la obra que había hecho ‘Pancho’ y también tenían presentes su compromiso y solidaridad. Muchos creímos que debía hacerse justicia y dos años después, presentamos una denuncia en los Tribunales de San Martín para que se empiece a investigar su crimen”, señalo a Télan el padre Jorge Marenco, actualmente al frente de la parroquia que hace 41 años guiaba Soares.

Denuncia.
Marenco, miembro del grupo de Curas en Opción por los Pobres, contó que la denuncia fue presentada en 2012 ante el juzgado federal en lo Penal y Correccional Nº 2 de San Martín, a cargo de la jueza Alicia Vence.
“Tras reunirnos con el obispo Oscar (Ojea) y su auxiliar, Martín (Fassi), le llevamos la propuesta de toda la comunidad y ellos aceptaron. En estos días, la Diócesis de San Isidro se presentará como querellante para impulsar la investigación sobre el asesinato de Pancho”, apuntó el sacerdote.