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Yadón: detuvieron a los sospechosos

EL DIPUTADO OLIVARES CONTINUA EN ESTADO CRITICO CON RIESGO DE VIDA

Los sospechosos del ataque contra el diputado Héctor Olivares y su asesor Miguel Yadón fueron detenidos ayer, uno en Entre Ríos y el otro en Uruguay, y ya son siete las personas arrestadas por el hecho, que el Gobierno descartó completamente que tenga cualquier tipo de vinculación política. A primera hora de ayer, agentes de la Policía Federal y la de Entre Ríos detuvieron en Concepción del Uruguay a Juan Jesús «El Gitano» Fernández, el dueño del auto del que le dispararon a Olivares y Yadón. Es la persona que se bajó del auto y observó la escena, y también el propietario del arma.
Junto a El Gitano fue detenido un familiar que conducía un Renault 19 con el que pretendían cruzar a Uruguay. Antes, habían sido detenidos un cuñado de Fernández y un familiar de su esposa, ambos sospechados de haber colaborado con su fuga.
En tanto, ayer se entregó Stefanía, la hija del principal sospechoso y quien habría tenido algún tipo de vínculo con Yadón. Finalmente, al mediodía fue detenido en Uruguay el presunto autor material del hecho, Juan José «El Cebolla» Navarro. Junto a él fue detenida su madre.

Venganza personal.
Se confirmó que el caso no tiene ninguna vinculación política y se trataría de una venganza personal contra Yadón, que habría mantenido algún tipo de vínculo con Stefanía Fernández, a quien la Policía le secuestró su teléfono para profundizar la investigación y lograr determinar el móvil del ataque.
El propio Gobierno, que ayer tardó varias horas en descartar que se trataba de un hecho político y dejó correr los rumores sobre el accionar de presuntos sicarios, salió a descartar cualquier tipo de vinculación política. «Descartamos cualquier móvil de características políticas, y sí, lo que hay, es una situación personal vinculada a una de las víctimas», declaró el secretario de Seguridad, Gerardo Milman.

Polémica.
El hecho deja en evidencia una vez más a la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, que aseguró el jueves en conferencia de prensa que el hecho era la «constatación» de las «mafias que actúan en el país». Lo hizo aún después de mostrar el video donde se ve claramente que no se trata de asesinos profesionales o una organización delictiva. La funcionaria publicó un polémico tuit en el que se refirió de manera estigmatizante al «clan mafioso de gitanos».
Bullrich indicó que «el caso está dilucidado» y que «rondan temas personales que hasta que no lo tengamos absolutamente definidos no lo vamos a decir por la familia y porque hay mucho dolor en estos días».

Olivares.
En tanto, el diputado Héctor Olivares, continuaba ayer en «grave estado», «con riesgo de vida», según el parte médico dado a conocer ayer en la tarde. El subdirector del hospital Ramos Mejía, Pablo Rossini, informó que Olivares cursa «el primer día posterior a su cirugía» y que «gracias al esfuerzo de los médicos se pudo mantener una presión arterial adecuada». «En este momento está cursando un compromiso en la función renal» por lo que «se está iniciando una hemodiálisis», explicó. «Sigue grave, su estado es critico, con riesgo de vida», añadió.
Rossini explicó que Olivares se «es mantenido estable con las drogas que esta recibiendo» y que «su vida depende del soporte vital en terapia intensiva». «Está en asistencia respiratoria mecánica y la función hemodinámica está reemplazada por las drogas vasoactivas que está recibiendo. Ahora reemplazamos la función renal con diálisis y el hecho de que estemos suplementando tres sistemas tan importantes con métodos artificiales nos habla de la gravedad y lo critico de su estado», detalló Rossini.

«Nos parece desatinado».
Poco después de que la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, hubiera calificado a los implicados en el ataque como un «clan mafioso de gitanos», el secretario de Derechos Humanos, Claudio Avruj, afirmó que «tomar el todo por la parte es un error severo que daña la sensibilidad de cualquier colectivo». La Secretaría de Derechos Humanos, a través de un comunicado, afirmó que «nos parece desatinado englobar a toda la comunidad gitana y ligarla a conductas delictivas, por el solo hecho que algunos de sus miembros puedan haber cometido un ilícito por el que deberán responder ante la justicia, que tiene una investigación en curso». Bullrich no quiso dar cuenta sobre el móvil del ataque, una vez descartada la hipótesis política, aunque señaló que «el crimen fue por códigos de sangre, como dicen en la mafia». Ponderó la investigación que, pudo establecer que hubo «un clan mafioso que planificó desde las 5 de la mañana con movimientos extraños sobre Rivadavia», antes de balear a Olivares y Yadón. En su intento por elogiar una investigación de la que «el presidente Mauricio Macri siempre estuvo pendiente», Bullrich también dijo que nunca se barajó la hipótesis del móvil político «relacionado con la presentación por la noche del libro de una ex presidenta». (Lapolíticaonline.com /Télam)