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Fábrica de vanguardia

Abertecno es una de las empresas más destacadas del país en la construcción y venta de aberturas con la más avanzada tecnología. Una pyme que da empleo a más de 50 personas y que tiene locales en Santa Rosa, General Pico y, desde hace dos meses, también en Neuquén.
«Yo soñaba con hacer un edificio… nunca pensé que iba a hacer aberturas», dice Javier Ortiz al recordar sus años en la Facultad, cuando se fue a La Plata para estudiar la carrera de Ingeniería Civil y proyectaba ser el responsable de levantar grandes estructuras edilicias. Hoy, lo que tiene a su cargo es una de las empresas más innovadoras del país cuando se trata de aberturas de PVC y en lo relacionado con la carpintería de aluminio.
Abertecno -que cumple una década de trayectoria- nació en Santa Rosa y enseguida se expandió a General Pico. Con una muy fuerte presencia en muchas ciudades del oeste bonaerense, desde hace unas semanas ocupa un lugar en un mercado en plena ebullición económica: la ciudad de Neuquén.
«Lo de trabajar con las aberturas se fue dando. En un momento empecé otro proyecto que no tuvo éxito, con la construcción en steel framing, que hoy finalmente se impuso y está en crecimiento. Pero en un negocio es tan malo llegar tarde como llegar temprano, así que empecé con carpintería de aluminio. Tuve la suerte de viajar a Alemania a una exposición y vi cómo se trabajaba el doble vidriado, así que me enfoqué en eso. Ibamos a montar la fábrica en Ezeiza porque en ese momento vivíamos en Canning (provincia de Buenos Aires). Finalmente tomamos la decisión familiar de volver en 2007 y al año siguiente ya abrimos», recordó el socio gerente de Abertecno.
Javier Ortiz tiene 49 años y nació en Miguel Riglos. Vivió allí hasta que llegó a Santa Rosa para estudiar en la ENET Nº1 (hoy EPET) y, como cientos de adolescentes del interior provincial, se alojó en la residencia estudiantil que ese colegio tenía en la ciudad. Recibió el título de Maestro Mayor de Obras y cuando Carlos Pessi -uno de sus compañeros de cursada que también lo fue en la Universidad- tuvo su constructora, Javier volvió a la capital provincial y se sumó a esa firma.
«Nos fuimos a Buenos Aires y durante 11 años hicimos los montajes y los revestimientos de las estaciones de servicio YPF, más de 250 en todo el país. Trabajábamos para una empresa española que tenía la concesión. Cuando las cosas se complicaron fuimos a Porto Alegre, en Brasil, y seguimos con las estaciones de servicio. De esa experiencia fue saliendo un poco la carpintería y el montaje, son cosas que se fueron dando aunque reconozco que en aquel momento, cuando empecé con las aberturas, de diez amigos nueve te decían ‘¿y a quién le vas a vender una ventana de plástico?'».

Tecnología.
Ortiz recuerda especialmente el título de una nota de LA ARENA en 2010 cuando Abertecno comenzaba a desarrollarse: ‘Ahorrar energía pensando en el futuro’. «En ese momento era fácil decirlo pero recién hoy está impuesto. Hoy cambió la tecnología en todo sentido. Este año vamos a poder etiquetar las aberturas con la eficiencia energética, como sucede con los electrodomésticos. Las vamos a poder definir con la etiqueta según la eficiencia energética. Más allá del marketing esto le da al cliente una posibilidad de elección. Y de garantía. Hoy la carpintería de PVC va a verificar muy bien», graficó Ortiz.
Abertecno tiene su local de ventas sobre la calle Juan Manuel de Rosas frente a la rotonda del Ejercito, en el ingreso sur de la ciudad. Pero también tiene una enorme planta de producción en el Parque Industrial, un lugar dotado de la más alta tecnología con máquinas llegadas desde China, Turquía y Alemania.
«La tecnología de los materiales es la que avanza, por la economía con la que se producen y por la capacidad de producción. Hoy la mayoría de los productos son derivados del petróleo. Nosotros ponemos refuerzos metálicos que son galvanizados y hay refuerzos con fibra de carbono. En realidad acá nadie inventa nada por más que cuando empezamos no había nada de todo esto, empezamos de cero, pero lo importante del emprendedor es aprender, tener inquietud. Cada dos años vamos a Alemania que es la cuna de la tecnología en aberturas de PVC. Se hace la Feria en Nuremberg, la más importante del rubro, entonces estar en contacto con empresas de ese nivel te hace crecer».

Expansión.
El crecimiento de Abertecno fue tan notorio como sostenido. En 2012 tenía 15 empleados y hoy son más de 50. No se quedaron solo con las aberturas sino que se diversificaron hacia las fachadas integrales, «lo que se llama piel de vidrio, esas fachadas de edificios que tienen vidrios de control solar, como la torre de Uruguay y Falucho. Siempre dándole una vuelta más a la tecnología para mejorar el aislamiento térmico».
Ortiz trabaja en la firma junto a su pareja, Viviana Flores (48), con quien tiene dos hijos: Agustina (21) y Gonzalo (17). Oscar Loyola -que se encarga del área Comercial- y Mariano Zabaljauregui -ingeniero en el área de Producción- son sus colaboradores más cercanos en una firma que nunca se queda quieta.
«Queremos sumar mil metros más de la planta del Parque Industrial porque necesitamos espacio para almacenar. Y el objetivo es ser más eficiente y más competitivo, eso depende de la capacidad de producir más que genere la empresa. Hoy se produce un 60 % más que hace 18 meses gracias a la incorporación de las nuevas tecnologías. Por eso queremos dar el salto de una empresa fundacional, de una pyme que surgió en el ámbito familiar, a una profesional, con muchos profesionales jóvenes que piensen en cómo desarrollarnos».

¿Y cómo surgió la idea de abrir un local en Neuquén?
«La decisión de ir a Neuquén la tomamos en noviembre de 2015, y llegamos recién en 2018. Tiene que ver con una cuestión de logística. Nuestros competidores son de Córdoba y Buenos Aires pero somos nosotros los que estamos más cerca de Neuquén. Y nuestros productos están hechos para zonas con diferencias de temperatura (amplitud térmica) como sucede en la Patagonia», resaltó Ortiz sobre una expansión con una base firme y un sello ya impuesto: el de estar a la vanguardia.

«Una herramienta fundamental»
El crecimiento de Abertecno encontró en el gobierno provincial y en el Banco de La Pampa un apoyo clave. «En 2012 nos dieron un crédito de Promoción Industrial que fue muy importante
porque sino, no hubiésemos llegado a esta realidad de hoy. Nunca hubiera tenido la infraestructura que tengo si no era por ese crédito. Cuando nos dieron el préstamo éramos 15 y hoy somos más de 50, eso quiere decir que es una empresa que creció», destacó Ortiz.
El empresario también señaló al Compre Pampeano como un elemento clave en la comercialización de sus productos. «Es una herramienta fundamental y en un momento muy difícil nos ayudó muchísimo. No conozco otro lugar donde se haya puesto en marcha esa herramienta y es sumamente importante para mantener el desarrollo en una provincia que necesita potenciar su industria. La mayoría de nuestras ventas son gracias a esa herramienta».