Balance negativo a pesar de mayores rendimientos

2015 cierra una campaña con una actividad agropecuaria entre 2,5 y 3 por ciento inferior al ciclo anterior, pero con grandes rendimientos que sirvieron para mitigar el problema de la profunda caída de los precios internacionales.

Juan José Reyes * – El menor crecimiento se apoyó además en la baja rentabilidad que afecta a la mayoría de las actividades rurales y específicamente a las economías regionales. Si bien la consecuencia es un cóctel de circunstancias, el aplanamiento de los precios de los comodities granarios, en promedio de 30 por ciento en el año, junto a los elevados costos de logística y fletes, alta presión impositiva y falta de créditos para el sector, fueron los desencadenantes.
Otra problemática ha sido el aumento en la oferta global de los cereales y el menor crecimiento de la economía mundial, sostenida en su piso por la gran demanda china. Sin embargo la producción pampeana de los 12 principales cereales superó el récord histórico de 4 millones de toneladas en 1.813.650 hectáreas sembradas; 1.355.990 cosechadas y un rinde promedio de 2.126 kilogramos por hectárea.
Nada mal, aunque se ha sentido fuerte la menor dinámica de la actividad cárnica, que contribuyó a pronunciados problemas financieros de los frigoríficos.

Aporte a exportaciones.
Durante la presente campaña, el 80 por ciento de las divisas netas acumuladas por las exportaciones pampeana fueron aportadas por el complejo cerealero-oleaginoso-cárnico. La pérdida de valor para los principales productos de exportación de nuestra zona se extiende a la mayoría de los otros cultivos. El maíz se desplomó 54 % desde los u$s 316,91 por tonelada de septiembre de 2012, a los u$s 148 de hoy para los contratos con entrega en enero. El trigo se hundió 45 % en tres años; hoy está en 174 dólares. En girasol y cebada cervecera, el hundimiento fue menor.
En cuanto a los derivados, la disminución ha sido similar: la tonelada de aceite de soja en Chicago cedió 53% (701 dólares), la posición fines de diciembre de la harina de soja cayó 52%, pasando de 596,91 a 316 dólares.
Todo ello impactó muy fuerte en el ingresos de divisas al fisco pampeano y a los productores en general, más allá del inicio de una fuerte retención de vientres y acopio de cereales, a la espera de mejores precios y de un dólar sin retenciones.

Productividad.
Los datos del Ministerio de Agricultura y Ganadería de la Nación para la ya finalizada campaña 2014/15 de granos y oleaginosas en La Pampa, son benévolos (ver cuadro). En un área con aptitud agrícola de 2,73 millones de hectáreas (19% de toda su extensión), se sembraron 1.940.850 y se cosecharon 1.356.090 hectáreas. La producción total trepó a 4.091.662 toneladas. Lideró ampliamente la soja con un récord histórico de 1,37 millones de toneladas, seguido por el maíz con 862.700 toneladas; el trigo con 794.665; el girasol con 551.050; la cebada cervecera 162.420; la avena 112.950 y sorgo con 92.822 toneladas, entre otros.
En síntesis, los números finales de la recolección de granos gruesos y finos en la campaña pasada se mantuvieron firmes a pesar de la caída de los precios mundiales y su impacto en los mercados disponibles.
También fueron aceptables los indicadores agroalimentarios (molienda, pellets, aceites) y el biodiesel a pesar de las barreras paraarancelarias de la Unión Europea. Lo que preocupa es que la soja (detenta 33% de toda la producción granaria pampeana) cayó a sus valores más bajos al cerrar en la segunda quincena de diciembre, a u$s 332 toneladas en el Mercado Chicago, acumulando una caída del 23% en 2015 y en 12 meses se derrumbó 34%.

El cierre.
La campaña cerró con el complejo agroalimentario local en alza, ya sea en producción, por productividad y exportaciones. En suma, más allá de todos los problemas endógenos y exógenos, el 2015 fue un año de esfuerzo e importante toma de riesgos, donde hubo decisiones de inversión equivocadas en muchos casos por el crecimiento de los sotcks de intervención mundiales y la pérdida de confianza del productor que decidió acopiar en vez de vender. Ello derivó en un nivel de préstamos menor que en otras campañas, sin embargo se consolidó una mayor oferta de crédito institucional -vía el Banco de La Pampa-, ya que en el presente ejercicio colocó 430 millones de pesos en la economía rural de la provincia, aunado al aporte en subsidio de tasas de interés del Ministerio de la Producción.

Inversión chacarera
La cifra estimada de la inversión de los productores locales fue del orden de los 2.300 millones de pesos en labranzas, insumos y tecnología. Los productores agropecuarios de la región invierten en base a recursos propios por la más que aceptable campaña pasada.
Según los grupos Acrea, los productores locales invirtieron una cifra millonaria en laboreo de tierras (35%), agroquímicos (27%), fertilizantes (23%) y semillas (15%). Si se discrimina el cálculo por cada uno de los cultivos, lo cual incluye también la inversión que realiza el sector por tonelada producida en laboreos, semilla, agroquímicos, fertilizantes y lo que transfiere a otros sectores de la economía regional durante la comercialización, es decir, por fletes, acopio, gastos de almacenamiento, comisiones y cosecha podemos hablar de una cifra mayor aún.

* Economista.