“Falta hacer la flora de Lihue Calel”

REPORTAJE: ANIBAL PRINA, BOTANICO DE LA UNIVERSIDAD NACIONAL DE LA PAMPA.

La flora del Parque Nacional Lihue Calel representa el 50 por ciento del total de plantas catalogadas para todo el territorio de La Pampa. Son unas 600 especies que revalorizan el área protegida. Un investigador de la UNLPam explica cuál es el alcance de este dato.
El ingeniero agrónomo Aníbal Prina, doctor por la Universidad Politécnica de Madrid, es titular de la cátedra de Botánica de la Facultad de Agronomía de la Universidad Nacional de La Pampa. Junto con su equipo de trabajo actual y antes con los ingenieros Cobas, Steibel y Troiani, se ocupa de estudios florísticos en nuestra provincia. Consultado por los efectuados en el Parque Nacional Lihue Calel -sobre la Ruta Nacional 152, a 120 kilómetros al sudoeste de General Acha y 220 km. de Santa Rosa- a partir de conocer la importancia que tienen las especies vegetales y animales de toda área protegida, Prina puso el foco en resaltar la cantidad de flora que se encuentra allí en relación con la totalidad presente en La Pampa. Aunque sin embargo, dice también que hacen falta más estudios y se precisa “hacer la flora”, lo cual significa catalogar cada especie, caracterizarla, publicar sus datos.
El área que ocupa el parque es de 32 mil hectáreas, y si se tiene en cuenta que en toda La Pampa hay sólo un 0,4 por ciento de áreas protegidas en relación con la totalidad del territorio, -cuando lo aconsejable es superar el 10 por ciento-, se entiende la necesidad de conservar el lugar y su biodiversidad.
“Los estudios florísticos en Lihue Calel son viejos, incluso antes de que sea parque nacional, cuando era provincial, lo que pasa que en ningún momento se sistematizó la información de esas colectas ni se elaboró una flora”, dice Prina.
“Eran estudios básicos, de colecta de especies, identificación, todavía la posibilidad de novedades siempre está presente, el año pasado encontramos una especie que no estaba citada ni para La Pampa ni para las Sierras de Lihue Calel, se la tenía como endémica de Sierras de la Ventana y ahora aparece en el parque. Se llama Polygala Ventanensis”.

¿Cuántas especies?
El valor de las cifras no siempre se comprende. “Al analizar cuál es la importancia de la existencia de un área protegida en una región, uno de los parámetros que medimos los botánicos es qué porcentaje de la flora regional se preserva en ese lugar. Eso te da un valor. Si conserva el 5 por ciento de la flora de la región, es menor; si es el 50 o el 70 por ciento, es muy grande”, explica Prina.
“La Pampa es una provincia relativamente baja en biodiversidad, no tiene una gran cantidad de especies comparadas con otras y es una cuestión que tiene que ver con la geografía y el clima, el hecho de que no tengamos altitudes, que no tengamos ríos, hace que haya poca variabilidad y que seamos, como decíamos con (la actual decana de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UNLPam) Graciela Alfonso, un mar de similitud”.
Por eso la cita es contundente: La Pampa tiene entre 1.100 y 1.200 especies vegetales y en Lihue Calel están consignadas “casi 600 especies”. “Entonces estamos hablando que más del 50 por ciento de la flora del territorio de la provincia de La Pampa está preservada en el territorio del parque nacional”, enfatiza el investigador.

Margarita.
Otro dato que indica el valor de la flora del único parque nacional que tiene la provincia es saber que por ejemplo la Margarita amarilla o Pampeana y una pequeña leguminosa se desarrollan como plantas endémicas sólo en este lugar del mundo. Una tesista de Aníbal investiga la genética de la Margarita para saber cuánta diversidad hay entre esas poblaciones, “si son varias poblaciones como nosotros creemos que son, -tenemos identificadas siete-, o si es una gran población con poca variabilidad genética dentro de ese grupo de plantas”. Esto, agrega Prina, “ayuda a saber cuál es el estado de salud de la especie, qué posibilidades tiene de seguir como endémica que tiene un área de distribución tan restringida, porque puede ser que esté en un período de expansión, que está en un retroceso o en un período de estabilidad”.
“Lo interesante que tienen estos estudios es que como es una especie que se encuentra allí y en ningún otro lugar, estamos abarcando el estudio de la especie en su totalidad”, remarca.

“Hacer la flora”.
Para Prina, la deuda con la flora de La Pampa es hacerla, efectivamente. Implica catalogar cada especie con claves de identificación, con ilustraciones, descripciones completas, escribirlo y publicarlo. “Hacer una verdadera flora requiere tiempos, viajes, contratar gente, no es tanto y en unos pocos meses podría hacerse”.
-¿Por qué es necesario conocer la flora de un lugar?
A.P.: -Te ayuda a entender porqué estás donde estás y porqué la flora es así. La vegetación es la base de todo lo que viene atrás, un zoólogo no puede estudiar a los animales si no conoce la vegetación, ésta es como la matriz donde todo lo otro se desarrolla, entonces entender la vegetación y la flora de un área determinada te va a ayudar a entender todos los otros aspectos vitales del ecosistema, es lo básico.
En pocos meses, será presentada una guía de plantas de Lihue Calel elaborada por Aníbal Prina, financiada por el Consejo Federal de Inversiones, conteniendo unas 170 especies con sus respectivas fotografías, breve descripción con medidas, formas de hojas y caracteres particulares para que sean fácilmente identificables. Tendrá un fin de divulgación, por eso el visitante podrá recorrer el lugar con la publicación en la mano y encontrar las plantas; será otra forma de conocer el parque.

Andrea M. D’Atri
Redacción de La Arena