La soja, con récord en La Pampa

Con datos recién procesados por parte del Ministerio de Agroindustria (octubre 2016) se dieron los númers definitivos de la producción sojera de La Pampa en la campaña 2015/16 con un crecimiento interanual del 31% (el producto aumentó en 430.151 toneladas).
JUAN JOSE REYES
En La Pampa la superficie sembrada con soja en la campaña 2015/16 fue de 553.225 hectáreas, de las fueron cosechadas 532.925 hectáreas. Es decir que hubo un récord histórico, con 1.807.291 toneladas. La producción más alta se dio en el cuadrángulo noreste en los departamentos más ricos, a pesar de los excedentes hídricos. Fue inédita en Chapaleufú y Maracó, donde se recolectaron 764.140 toneladas, es decir el 42% del total de lo producido por la zona sojera provincial.
Para Agricultura, la trilla de la gruesa ha sido sorprendente, con lo cual se espera una campaña fina también importante, si la situación de la curva de isohietas (línea de lluvias) no sobrepasa los niveles promedios en más de un 30%.
A pesar de que las napas freáticas están cercanas a la superficie con elevados porcentajes de humedad, no complicaron la campaña gruesa. En la anterior, los trabajos de recolección habían marcado el récord de 1.337.140 toneladas, ampliamente superadas en la actual con 430.151 toneladas más.
Los rendimientos fueron excelentes y en promedio se llegó a los 3.391 kg/ha (en Maracó llegó al sorprendente rendimiento de 3.949 kg/ton.

Una esperanzadora cosecha.
Según el último informe oficial del Ministerio de Agroindustria a cargo de Ricardo Buryaile, el área sembrada de la oleaginosa en La Pampa fue de 553.225 hectáreas (408.400 hectáreas en la anterior) y una cosecha de 532.925 hectáreas, vale decir que apenas se perdió el 3,8% (20.300 hectáreas) durante toda la campaña.
Los departamentos más competitivos en este sentido han sido Maracó, Realicó, Rancul, Quemú Quemú y Conhelo y Chapaleufú. A lo largo de la ruta 35, entre Realicó y Santa Rosa, y en toda el área de Macachín, Alpachiri, Riglos y Doblas también se observaron resultados óptimos tanto en los lotes de primera como en los de segunda.
El rango de rendimientos en la zona centro sur fue de 3.100 Kg/Ha, en cambio en el sector de la centro-este el valor del rinde promedio fue de 2.500 kg/Ha, y por supuesto la de la zona norte con 3.391 kilos por hectárea.
Además, los principales centros de acopio de soja del norte pampeano no dan abasto para su transporte ya sea en las localidades de Agustoni, Pico (Grupo Glencore, ex Oleaginosa Moreno), Ceballos, Realicó, Alvear y Bernardo Larroudé (con la planta de Cargill) y todo el recorrido de Ferro Expreso pampeano que finaliza en el puerto de Ingeniero White en Bahía Blanca.

Un norte de maravillas.
El departamento Chapaleufú alcanzó las 409.561 toneladas (la más elevada de la provincia), seguida por Maracó con 354.580 toneladas; Rancul 242.330; Realicó con 156.330; Quemú Quemú con 139.680; Catriló con 124.298; Conhelo con 105.700 y el departamento Atreucó con 77.213 entre las más relevantes. Lo insólito es que el 19% de la producción restante fue para otros seis departamentos que agroecológicamente no tienen reservado potencial para cosechar soja, ya que lo hacen desde hace apenas un lustro atrás y han logrado desarrollarse en este sentido.
Con estos guarismos y con precios que se mantienen por sobre los 380 dólares, bien puede asegurarse que la campaña fina ha sido encarada de la mejor manera desde el punto de vista financiero por parte del productor.

Precios estables.
Desde mediados de octubre, la oleaginosa, el pellet y los aceites muestran que se mantienen en precios más que interesantes, tanto a nivel internacional orillando los 360 dólares y en los disponibles por sobre los cuatro mil pesos la tonelada.
Entre comienzos de marzo pasado y mediados de junio, el precio de la soja en el mercado de Chicago ha tenido una importante escalada alcista, que pasó de niveles de 314 dólares por tonelada a máximos de 435 dólares. Sin embargo, en el último mes y medio, los precios han revertido fuerte a la baja y llegaron a recortar a la fecha poco más del 70% de lo ganado previamente. Si bien el factor clima ha sido una variable clave en este comportamiento volátil del precio de la oleaginosa, no puede soslayarse que otro de los factores claves que aporta a dicha volatilidad es la participación de los fondos especulativos en todo este accionar. En efecto, entre agosto del pasado año 2015 y febrero del presente año, a pesar de las proyecciones bajistas que se proponían en ese momento por las expectativas de una súper cosecha en toda Sudamérica (Argentina 61,5 millones; Brasil 111 millones y los Estados Unidos con 104 millones) y por la debilidad que mostraban en términos generales los commodities en el mundo, el precio de la soja se mostró estable y culminando octubre, para la posición noviembre en los 361 dólares por tonelada en el Mercado de Chicago, en cambio para la posición julio 2017 ya superan los 371 dólares la tonelada.

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