Ruptura en la CoProSaVe

AGROTOXICOS: EL COLECTIVO SANITARIO ABANDONO COMISION.

Colectivo Sanitario de La Pampa, en una de sus últimas reuniones PUBLICADA ARENA DEL CAMPO 03/12/2016

Mediante un comunicado de prensa difundido masivamente, firmado por Silvio Peduto y Carlos Anzorena, el Colectivo Sanitario de La Pampa expuso ayer la decisión de bajarse de la subcomisión que trabaja en la modificación de la actual Ley de Agroquímicos. Con anterioridad a esta difusión masiva, la organización emitió el mismo informe que ahora hizo masivo al gobernador Carlos Verna, para informarlo de la decisión.
“En los meses que hemos participado de la comisión hemos asistido a un debate iniciado sin un diagnóstico de la situación actual, con acuerdos ya construidos por los actores que dominan la escena en la comisión y la pasividad de otros asistentes. Las negativas al debate y el no haber podido verter nuestras posturas en seno de la comisión nos impulsan a dejar aclarados en el documento titulado “Fundamentos para el debate de una nueva ley de agroquímicos. Razones por las cuales nos retiramos de la subcomisión que analiza la Ley de Agroquímicos Nº 1173”, expresó el Colectivo.
Agrega el grupo que en ese documento se vierten los fundamentos técnicos y políticos de su posición sobre la necesidad o no de una nueva ley; sobre la inaplicabilidad del control cuando las prohibiciones no son taxativas; sobre la necesidad de alejar de los centros poblados los agrotóxicos, tanto sean los depósitos, las máquinas aplicadoras o las mismas aplicaciones y las contradicciones y debilidad del planteo de las buenas prácticas.
“Continuar en la subcomisión hubiera implicado legitimar un proyecto de ley con el que no estamos de acuerdo”, dijo el Colectivo.

Conformación.
El Colectivo Sanitario La Pampa se conformó en 2016 como espacio de discusión del “modelo productivo imperante”, para señalar “los daños sobre la salud humana y el ambiente que causan los agrotóxicos en él utilizados”. En respuesta a los casos resonantes que se hicieron públicos en la segunda mitad de ese año, el gobierno provincial lanzó la CoProSaVe -así como la UMA (Unidad de Monitoreo Ambiental)-.
“En octubre y en diciembre se nos invita a participar de la sub comisión que analiza una nueva ley provincial (de agroquímicos), ya que de acuerdo a su consideración nuestra entidad representa los intereses de los amplios sectores de la sociedad, no representada en dicha comisión. En función de ello, y comprobando la ausencia de otras entidades que pudieran representar esos intereses, consideramos importante formar parte de la discusión en la sub comisión de la CoProSaVe, siempre remarcando que el debate debería ser ampliado a otros sectores”, rememoró el grupo.
Ahora que la agrupación considera que el debate en el seno de la CoProSaVe no es tal -de hecho denuncia que se puso a una moderadora que impedía que ellos expusieran sus fundamentos-, decidió apartarse de la comisión.
Sin embargo, el Colectivo aclaró que seguirán exigiendo “máquinas y depósitos de agroquímicos fuera de los pueblos; 1.000 metros sin aplicaciones terrestres alrededor de todas las localidades; 5.000 metros sin aplicaciones aéreas; y el fomento de la agroecología para cambiar el modo de producción agrícola”.

Cambios profundos.
En los fundamentos que expone el Colectivo Sanitario, el grupo se interroga si se trata de una nueva ley o de cambios en su reglamentación. Asimismo, afirma que junto al control público, debe propenderse a un “control social”.
“Desde un inicio hemos reclamado, entre otras cosas, mayores controles sobre aplicaciones, depósitos, etcétera. La respuesta de actuales y antiguos funcionarios ha sido ‘que la ley no da poder de policía para ingresar a los campos’, ‘que no se pueden registrar las máquinas dado que la responsabilidad recae únicamente en el asesor fitosanitario’; ‘que no se cuenta con personal suficiente’ o ‘que no ha existido decisión política'”, expresan.
El Colectivo considera que la ley 1173 es una ley que “sólo establece un marco legal muy general, por lo cual, realizando modificaciones de la reglamentación, se podrían plasmar cambios que ‘solucionen’ la mayoría de estas problemáticas”.
Finalmente, para el grupo tiene sentido el debate de una nueva ley o la modificación de la actual, solo “si las modificaciones introducidas suscitan un cambio realmente profundo y permiten plasmar avances sustanciales en la legislación”.