Un triticale “autóctono”

El nuevo triticale forrajero que se obtuvo a través de una investigación realizada en la Facultad de Agronomía de la UNLPam lleva ese nombre en memoria de Antonio José Paccapelo, padre de quien trabajó en su desarrollo.
El cultivo de cereales forrajeros resulta un eslabón casi ineludible en las cadenas de pastoreo para dar continuidad a la producción forrajera en la época invernal, cuando decae la productividad de las pasturas o pastizales. El triticale, es una especie sintética obtenida por el cruzamiento de trigo con centeno. Es una muy buena alternativa forrajera anual de invierno, especialmente apta para la región pampeana sub-húmeda y semiárida, de inviernos secos y fríos. Presenta buena energía germinativa, lo que permite una buena implantación y temprana entrega del forraje, alta producción de forraje, rápido rebrote y buena sanidad,
El triticale es una opción valida, sustentada por su duradero crecimiento y equilibrada producción durante el ciclo vegetativo; prevalece a las avenas en cuanto a sanidad y tolerancia al frío, no encaña temprano como la mayoría de los centenos y mantiene su calidad hasta avanzada la estación de crecimiento.

Origen y selección.
El proceso de cruzamiento y selección que dio origen a Antonio UNLPam fue realizado en el Centro Internacional de Maíz y Trigo (CIMMYT, México). En Argentina, se introdujo en 1995 en los ensayos de la Facultad de Agronomía y Veterinaria de la Universidad Nacional de Río Cuarto (Córdoba). Fue seleccionado por uniformidad de cultivo y producción de materia seca después de seis años de ensayos comparativos. En la Facultad de Agronomía de la UNLPam se inició la evaluación de forraje y grano a partir de 2008 hasta la actualidad.
La prueba en ensayos comparativos permitió elegir una línea con buena aptitud para la producción temprana de pasto además de buena producción de grano.

Siembra y densidad.
Cultivar de ciclo intermedio, porte semierecto, de vigoroso crecimiento inicial y con buen comportamiento sanitario durante todo el ciclo de aprovechamiento forrajero, este triticale presenta mayor entrega de forraje en el primer corte respecto a Yagan-INTA y en forma similar a Genú-UNRC. Es apto para encadenar con otros cultivares o especies de entrega más tardía durante el invierno; también puede emplearse para la confección de rollos cortando en estado de grano lechoso pastoso y como grano forrajero.
La fecha de siembra más adecuada para la producción de forraje en la región semiárida pampeana es en la primera quincena de marzo. Esta fecha temprana se aconseja en regiones más húmedas para un aprovechamiento correcto del cultivo. La densidad de siembra apropiada es 200 plantas m2 a la emergencia.
La fecha de siembra para producción de grano es la primera quincena del mes de junio. El ciclo desde emergencia a floración plena es de 114,0± 6,0 días, siendo once, siete y seis días más corto que los testigos Genú-UNRC, Tizné-UNRC y Yagán-INTA, respectivamente. El ciclo de madurez a cosecha de 164,0±3,6, dependiendo de las condiciones climáticas del año.
La altura de planta a la madurez es de 84,6±35, según condiciones del año y de la disponibilidad de agua.

Rendimiento en forraje.
La producción de materia seca promedio (kg ha-1) del cultivar Antonio UNLPam en el campo experimental de la Facultad de Agronomía de la UNLPam durante el período 2008 a 2011, presentó como característica distintiva una rápida entrega de biomasa acumulada en el primer corte, con un 48% de la producción lo que facilita un rápido aprovechamiento del cultivo o desocupar el lote para su preparación en caso de siembra de primavera.
En la Figura se presentan los resultados de las evaluaciones del rendimiento de grano realizadas en la Facultad de Agronomía de la UNLPam durante el período 2009 a 2011. Antonio UNLPam rinde en promedio, un 25% más de grano que los testigos.

Comportamiento.
El cultivar tuvo muy buen comportamiento a bajas temperaturas (de hasta -10 ºC) y aún cuando se presentaron períodos secos durante el ciclo productivo, el agua almacenada a la siembra permitió un buen rendimiento de forraje. De todos modos, la producción del tercer corte se reduce cuando esta es demasiada severa. En cuanto al vuelco por la incidencia de tormentas primaverales, no sobrepasa el 10% y no se ha observado arrebatamiento ni desgrane.
En cuanto al comportamiento frente a factores bióticos y abióticos, si bien los años ensayados fueron de poca incidencia de la roya de la hoja, su comportamiento es similar a los testigos usados, es decir moderadamente susceptible. En ningún caso los ataques comprometen la cantidad y calidad de forraje producido y no se ha detectado daño por pulgón verde.
La nueva creación fitogenética obtenida por el Criadero de la Asociación Cooperadora Facultad de Agronomía de la UNLPam (Resolución del INASE 434/12) fue posible gracias a los subsidios otorgados por la Secretaría de Ciencia y Técnica de la Facultad de Agronomía de la UNLPam.

Ing. Agr. Héctor A. Paccapelo
Cátedra de Genética y Mejoramiento
de Plantas y Animales, Fac. de Agronomía