El Rey Carlitos II

El equipo inglés se impuso por 1-0 con gol de Wayne Rooney y se quedó con la Copa del Mundo de Clubes. Carlos Tevez, titular en el ganador, volvió a festejar en Japón tras la Intercontinental conseguida con Boca.
Manchester United de Inglaterra, con el delantero argentino Carlos Tevez, se consagró ayer campeón del Mundial de Clubes al vencer por 1-0 a la Liga Deportiva Universitaria de Quito de Ecuador, en el encuentro final jugado en el estadio Internacional de Yokohama.
Pese a jugar casi un tiempo con un futbolista menos por la expulsión del serbio Nemanja Vidic, el equipo en el que juega Tevez se coronó como el mejor de los clubes del mundo en el torneo que organiza la FIFA. En el elenco ecuatoriano, en el que se despidió el entrenador argentino Edgardo “Patón” Bauza, fueron titulares los “albicelestes” Damián Manso, Norberto Araujo y Claudio Bieler.
El gol del Manchester fue convertido por Wayne Rooney, que tras una asistencia del portugués Cristiano Ronaldo conectó un remate cruzado que resultó inalcanzable para el arquero José Cevallos. De esta manera, el equipo inglés obtuvo por primera vez en su historia el Mundial de Clubes, luego de haber ganado la ya extinguida Copa Intercontinental en 1999. Y justamente Carlitos Tevez, que ayer fue titular, también consiguió la doble corona, porque en 2003 había ganado la Intercontinental con Boca Juniors, en ese caso ante el Milan italiano.
Ayer, el estadio de Yokohama vivió durante los primeros 25 minutos de partido lo que se intuía lógico: el conjunto británico apretaba bien arriba a una Liga de Quito, que intentaba desactivar los circuitos de juego del rival dentro de su propio campo. Rooney, Tevez, Ronaldo y Park tuvieron sus opciones, pero su falta de puntería más la seguridad que mostró bajo los tres palos Cevallos, el gran ídolo del equipo ecuatoriano, dejaron los intentos en apenas amenazas. Una de las más claras fue del delantero de Fuerte Apache, pero su cabezazo esquinado fue muy bien desviado por el arquero.
A partir de los 25 minutos, el equipo sudamericano consiguió emparejar el desarrollo del encuentro, aunque llegar a las inmediaciones del área defendida por Edwin Van der Sar era una difícil misión por un sistema que privilegiaba la destrucción por sobre la creación y dejaba demasiado aislado a su generador de juego, Damián Manso, elegido tercer mejor jugador de la final detrás de Rooney y Ronaldo.
El argentino fue mejor acompañado en el segundo tiempo, cuando la expulsión de Vidic animó a los ecuatorianos a buscar el gran sueño de ganar por primera vez para su país la competición más importante a nivel de clubes.
Van der Sar comenzó a transformarse en figura con un par de intervenciones acordes a su fama, hasta que la capacidad individual del ganador de la Liga de Campeones de Europa se vio reflejada con el gol de Rooney y con esa acción le bastó para derrotar al vencedor de la Copa Libertadores de América.
El gol sacudió a la Liga, que con más vergüenza que fútbol intentó el empate. A sólo un minuto del final, Van der Sar volvió a ganarle el duelo a Manso con una estirada formidable y cerró el encuentro.

Tercero.
En el partido por el tercer puesto, jugado en la previa de la final, el que festejó fue el Gamba Osaka de Japón, que con un gol de Masato Yamazaki, a los 28 minutos del primer tiempo, venció a Pachuca de México por 1 a 0. (Télam)