“Cada vez hay más alérgicos”, advierte un especialista

EN LA PAMPA

Llega primavera y las personas susceptibles a los pólenes empiezan a padecerlo. Este año fue más intenso por lo llovedor de los meses previos. La búsqueda de una mejor calidad de vida no ayuda a los alérgicos, los
complica.
“En esta época, cuando empieza la polinización de las plantas, las alergias se hacen más ostensibles, más importantes”, sostuvo el médico alergista Enrique Lucchessi, consultado a raíz de la presencia de muchas personas que manifiestan algún tipo de reacción en esta época del año. “Las alergias están todo el año, pero en primavera y verano, y un poco en otoño, son más intensas”, explicó. El número de alérgicos crece más rápido que el crecimiento vegetativo de la población producto de un estilo de vida que, aunque busca el confort, no es favorable para estas personas.
La alergia “es una reacción diferente que tienen los individuos alérgicos ante sustancias que para los otros son normales y naturales”, explicó el doctor Lucchessi al ser consultado por LA ARENA sobre un fenómeno que pareció tener un pico en las últimas semanas. Mientras para la mayoría de las personas esas sustancias pasan inadvertidas, para el alérgico son un dolor de cabeza porque “ponen en marcha una reacción que los complica”.
“Todo el año es época de alergia”, remarcó Lucchessi. “Lo que ocurre en esta época, cuando empieza la polinización de las plantas, las alergias se hacen más ostensibles, más importantes”, puntualizó. “Inclusive hay muchos pacientes que son estacionales, que tienen una alergia bárbara en agosto y septiembre, y después se corta. El resto del año están fenómeno”.
Lo que sucedió este año fue que llovió mucho en los meses previos y los pólenes estuvieron en el aire más temprano. “En julio ya había plantas que estaban brotando y había pólenes; entonces el que es alérgico a los pólenes sus síntomas empezaron un mes antes.
“Hubo una anticipación estacional por esta cuestión climática”, reiteró. Los pólenes seguirán hasta mayo aunque serán de distintas familias, indicó.
-¿En inicio de primavera hay una intensificación?
-Siempre. Primavera, verano y otoño son estaciones ideales de los pólenes. Pleno invierno no. Cuando empiezan los calorcitos, que las plantas largan las primera hojitas, empiezan los polénes hasta que se cae la última hoja. Son prácticamente 9 meses del año.

En el colchón.
“Hay alergias a diferentes cosas y las alergias más comunes son los ácaros”, precisó el especialista. Los ácaros son organismos microscópicos presentes en el polvillo que existe en el interior de la vivienda. “Donde más se los encuentra en el dormitorio, en ropa de cama y en colchones, porque se alimentan de descamaciones de nuestra piel”, detalló. Existe un promedio de 2 millones de ácaros por colchón. Viven 90 días y en primavera y verano están un poco más activos, porque con el calor y la humedad se reproducen un poco más.
Junto con los ácaros, los agentes que más frecuentemente producen alergias son los pólenes, los hongos de la humedad y la caspa de gato, “que es terrible”, sostuvo Lucchessi. “Hay un axioma que tiene más de 100 años que dice que los alérgicos no deben vivir bajo el mismo techo que gatos y plumas”. A esos factores se suma el medio ambiente hogareño y laboral en que se desenvuelve esa persona.

Medio ambiente.
Lo importante para un alérgico además de estar bien diagnosticado y tratado, es el medio ambiente donde vive. “No debe tener alfombras, no debe tener peluches; si hay manchas en las paredes de la casa, hay que resolverlas; un tema que poca gente sabe: en los filtros de todos los aires acondicionados se forman hongos, entonces cuando se limpia el aire acondicionado hay que sacar el filtro y lavarlo con agua y lavandina”.
Generalmente la gente lava esos filtros -si es que lo hace-, con agua o con agua y detergente; eso saca la tierra pero no mata los hongos. “Con agua y lavandina hacemos las dos cosas”, recomendó.
“Lo que nunca hay que tener -sostuvo- son esos aparatitos que tiran perfume cada 10 minutos; son lo peor que apareció en los últimos años para los que sufren alergias. Si tenés, sacalos”.
Los aerosoles, tanto de ambiente como en el desodorante, también son desaconsejables. “Cuando el alérgico está en casa, no se deben usar aerosoles; cuando el alérgico se fue a trabajar o a estudiar, tiren lo que quieran”. El desodorante personal del alérgico tampoco debe ser en aerosol. En barra, pasta o a bolilla, son las alternativas.
Sahumerios tampoco son bienvenidos en la casa de un alérgico.
“El medio ambiente es tan importante como el tratamiento. Yo te puedo dar la última droga que apareció en Japón para la alergia, pero si vos tenés alfombras y peluches en el dormitorio, si tu hermano te fuma en la cara, y se pasan todo el día tirando perfume, vas a andar mal”, sentenció.

Más pacientes.
El número de pacientes alérgicos aumenta año a año, pero lo hace por encima del crecimiento vegetativo de la población. Es consecuencia de nuestro estilo de vida, poco favorable para personas con estos síntomas.
“Nosotros mismos contaminamos el ambiente en que vivimos. Por ejemplo, los rascacielos en Estados Unidos son totalmente cerrados, sin ventanas. Todo va por tuberías y las tuberías se contaminan”. Esas tuberías representan el mecanismo de transporte para que los hongos se distribuyan por todo el edificio y afecten a quienes son susceptibles a ellos. “En Estados Unidos hay edificios enteros contaminados y se ha llegado a demolerlos porque es más barato demolerlos que sanearlos”.
En nuestra provincia ocurren situaciones similares. “Es muy común la gente que trabaja en Casa de Gobierno o en el Banco de La Pampa y te dice ‘el aire me hace pelota, no sabés el frío…’; no, no es el frío, son los filtros contaminados. Cuando un aire central, sobre todo en una repartición pública, se pone en marcha, hay que llamar a un técnico. Por ahí estuvo andando dos años y nadie le puso lavandina a un filtro para matar los hongos”.
“Lo que te mata no es el frío, es la contaminación. Todo eso, las alfombras sintéticas, cortinados, todas cosas que hacen al confort habitual y cotidiano, contribuyen a la alergia”, reiteró.

Una broma muy en serio.
Una persona que hasta determinada edad no manifestó ningún síntoma de alergia, puede hacerlo a partir de ese momento. Esto es consecuencia si esa persona heredó una alergia débil o intensa. “Si heredás una alergia en forma intensa, los primeros síntomas los podés manifestar a los 6 meses de vida; el que hereda la alergia en forma débil, lo puede expresar a los 30 años”, explicó.
“Para desarrollar una alergia tenés que tener una predisposición genética, heredada de alguien de tu familia. Siempre digo que no es alérgico el que quiere sino el que puede. Si yo te tiro todo tipo de agentes en la cara pero vos no sos alérgico, no te va a pasar nada. Yo no puedo hacerte alérgico si vos no tenés la predisposición genética”.
Mitad en broma, mitad en serio, Lucchessi contó que a los padres con hijos alérgicos o a los solteros les aconseja buscarse una novia que no sea alérgica. “Si yo soy alérgico, le transmito mi información genética a mi hijo; si mi esposa también lo es, ella también la va a transmitir la predisposición genética, y el pibe va a sufrir las consecuencias”.
El profesional contó que en sus 38 años de actividad médica ha visto en reiteradas oportunidades a padres alérgicos que llegan a su consultorio con cada niño que nace.