“Los desagües pluviales están mal hechos”

ALTOLAGUIRRE

El jefe comunal afirmó que muchos pluviales que debieran llevar al agua al Bajo de Giuliani hoy desembocan en la laguna Don Tomás. Puso como ejemplo los del Casino, como el resto de los sistemas ubicados al este del eje Spinetto-Luro.
El intendente de Santa Rosa, Leandro Altolaguirre, aseguró que los sistemas de desagües pluviales de la capital pampeana están mal hechos. Lo dijo la semana pasada, durante su visita a CPEtv, días antes de emprender el viaje que lo tiene actualmente en Estados Unidos junto a otros jefes comunales pampeanos y bonaerenses.
“En Santa Rosa está mal armado el sistema de desagües pluviales. Se hizo para una ciudad más chica. Son obras que pueden ser un poco más costosas, pero debieran agarrar la otra pendiente y salir para el Bajo de Giuliani. Es parte de lo que se tiene que estudiar ahora, no es imposible, pero hay que aplicar conocimientos e ingeniería y luego conseguir los recursos porque son obras muy costosas”, afirmó.
Como ejemplo, explicó que los desagües pluviales de la zona del Casino Club, en el cruce de la Ruta Nacional 5 y la Avenida Circunvalación, llevan el agua hacia el cuenco que está entre los barrios Procrear y Santa María de La Pampa, desde donde el agua es bombeada para la laguna Don Tomás.
Altolaguirre explicó que la ciudad tiene dos cuencas, una que aporta a la laguna Don Tomás y la otra que aporta hacia el Bajo. “El desagüe pluvial de la Luro va al Bajo de Giuliani. El que está en la Circunvalación Sur, entre la rotonda de Vialidad Nacional y la México va a la laguna, pero desde la México hasta la Rotonda del Ejército, va para el bajo de Giuliani”, afirmó.
-¿Sirve dragar los cuencos de la laguna Don Tomás para prevenir nuevas inundaciones?
-Dragando no se resuelve nada, lo único que se mejora es tener un espejo más saludable. El cuenco norte tiene el pelo de agua a un metro por encima del principal, y el cuenco superior, está medio metro o 70 centímetros por encima del Norte. Los del canal de la calle Maldonado y el de la calle Santa Cruz están con una buena cantidad de agua. Se estuvo investigando con los agrimensores para hacer un alteo. Se está acopiando arena y tierra. Hoy no se puede cavar porque no tenemos suelo.
-Si paran las lluvias durante el invierno, cuando haya suelo firme, ¿hay posibilidad de dragar?
-El pronóstico es que vamos a tener un invierno llovedor. Tenemos muchísima agua y mientras se va bombeando tenemos que ver de ganar algún lugar para no generar problemas al Almafuerte. Caen cinco milímetros y tenemos un sistema colapsado, con un suelo que no absorbe. Tenemos zonas importantes donde hay una especie de colchón de agua.
-¿Pero de qué manera vamos a prevenir un nuevo desborde de la laguna?
-Este año, con los terraplenes vamos a tener más capacidad para sacar el agua. Las obras de la estación de bombeo nueva van a estar terminadas dentro de dos años. El plazo del estudio son siete u ocho meses. Luego, de ahí sale como producto el proyecto para llamar a licitación para hacer la obra. Lo urgente es sacar el agua de la laguna.

Una pregunta, dos respuestas.
El 20 de abril, en una extensa nota con Radio Noticias 99.5, el intendente acusó de decir “pelotudeces” a dos periodistas de esta emisora. Los acusó de hablar sin conocimiento sobre la obra del tendido de la cañería con la cual se está haciendo el trasvase de agua de la laguna Don Tomás al Bajo de Giuliani.
El medio periodístico había cuestionado que los caños fueran por la superficie, ocasionando inconvenientes en el tránsito vehicular. Reclamaba a las autoridades del municipio el enterramiento de la tubería para no alterar el tránsito en algunos cruces clave. Ese día, Altolaguirre justificó la decisión en que el zanjeo no se podía realizar por las interferencias que había a pocos centímetros de la superficie. Mencionó los tendidos de agua potable, cloacas y fibra óptica, los cuales según dijo entonces estaban a 50 centímetros de profundidad.
En su visita a la CPE, le recordaron que en esa zona no están dichas interferencias. Su argumento entonces mutó: “Hacer ese enterramiento no fue visto de buena manera por la empresa, porque le genera pérdida de carga. El caño trabaja a presión y lo ideal es que vaya recto, más firuletes (sic) que se le ponga a la manguera, se pierde la posibilidad de extraer la mayor cantidad posible, que era lo que se buscaba”.