Acueducto II: ¿Privado?

NACION LO METIO EN LA LEY 27.328

La construcción de infraestructura a través de la participación público-privada es propiciada a instancias de la Ley N° 27.328, sancionada hacia finales del año pasado. Esa norma habilitó la posibilidad de incorporar al capital privado para este tipo de obras.
JUAN PABLO VIETA
La Subsecretaría de Recursos Hídricos de la Nación que conduce Pablo Bereciartúa se encuentra próxima a lanzar un “llamado internacional de expresión de interés” con el objetivo de convocar a empresas interesadas en integrarse en la construcción de obras bajo la modalidad de la participación público-privada.
Se trata de veinte obras hídricas que requieren de una inversión del orden de los 4.000 millones de dólares, entre las que se contaría al segundo tramo del Acueducto Río Colorado, una obra de vital importancia para el norte provincial ya que resolvería definitivamente el problema que allí acontece con el arsénico en el agua que se utiliza para consumo humano.
Por estos días, también la Dirección Nacional de Vialidad se prepara para lanzar una licitación por un monto total de 130.000 millones de pesos bajo esta modalidad, mientras que la Subsecretaría de Recursos Hídricos se encuentra en proceso de reconfirmar el interés de las administraciones provinciales en la concreción de cada uno de los proyectos en cuestión.
Según publica el diario “El Cronista” en su edición correspondiente al martes 25 de julio, entre las obras que formarían parte del “llamado internacional de expresión de interés”, además del acueducto, se destacan la controvertida presa Portezuelo del Viento, a la cual La Pampa se opone por las implicancias que tendrá sobre el Colorado el trasvase del río Grande, afluente del primero, al río Atuel; y el complejo Los Blancos sobre el río Tunuyán, este último tributario del río Desaguadero.

Nuevas posibilidades.
La construcción de infraestructura a través de la participación público-privada es propiciada a instancias de la Ley N° 27.328, sancionada hacia finales del año pasado, que habilitó la posibilidad de incorporar al capital privado a tal fin.
El aporte empresario, según reza el inciso “g” del artículo 9 de la citada ley, podrá traducirse en el financiamiento directo a cambio de un interés, o la concesión de los derechos de explotación de la obra que se construya.
Cabe mencionar que ya desde hace algún tiempo la Agencia Argentina de Inversiones y Comercio Internacional dependiente de la Cancillería ubica al segundo tramo del Acueducto entre las oportunidades para invertir en el país bajo la modalidad de participación público-privada, cuyo alcance no solo se circunscribe al financiamiento sino también a su operación, cuantificando la inversión en el orden de los 120 millones de dólares.

Una obra multiprometida.
La segunda etapa del Acueducto Río Colorado fue anunciada oficialmente en Trenel el 23 de octubre del año 2006 por el entonces presidente de la Nación Néstor Carlos Kirchner en el marco de los festejos del centenario de la mencionada localidad.
Como para ese entonces el proyecto de Ley de Presupuesto de la Nación 2007 ya estaba jugado, la obra recién se integra en el Presupuesto 2008 dentro de la planilla anexa al artículo 11, donde se contemplan las obras que afectan ejercicios presupuestarios futuros y son solventadas con los recursos del Tesoro. Lógicamente que la plata nunca vino.
En el Presupuesto correspondiente al año 2009 la obra no apareció, y a partir del ejercicio 2010 hasta la fecha, incluido el de este año, aparece dentro de lo que se denomina Programa de Inversiones Prioritarias.
Este Programa de Inversiones Prioritarias fue un artilugio presupuestario creado por el kirchnerismo, y continuado por la administración actual, a partir del cual se incorporan a la Ley de Presupuesto diversas obras que el Estado no puede financiar directamente. Concretamente la operatoria consiste en la emisión de avales del Tesoro Nacional con los cuales salir a buscar financiamiento para garantizar la construcción de la obra. Sin embargo, como todos sabrán, aun no hay certeza alguna sobre la concreción de la obra.