Acuerdo entre diputados

MODIFICACION DE LA BARRERA SANITARIA

Ante una propuesta del pampeano Maquieyra, los diputados patagónicos acordaron en un proyecto que modifica la barrera que impide el tránsito de la carne bovina con hueso plano hacia el sur del río Colorado.
El diputado nacional Martín Maquieyra (Cambiemos-La Pampa) consiguió el aval de los legisladores de la región patagónica al proyecto presentado para modificar la barrera sanitaria que impide el tránsito de la carne bovina con hueso plano hacia el sur del río Colorado, y que beneficiará a los productores pampeanos, además de regularizar los precios.
El pasado jueves, el pampeano solicitó al Poder Ejecutivo que autorice el tránsito de carne bovina con hueso plano, el asado, hacia el sur del río Colorado o Zona Libre de Aftosa sin Vacunación, argumentando que numerosos estudios garantizan que el virus de la aftosa no prolifera en ese corte.
La iniciativa, que surgió de un trabajo conjunto entre el Ministerio de la Producción de La Pampa y la Fundación Pensar, tuvo el acompañamiento de los diputados patagónicos y del resto del país. “No es un proyecto de un partido, sino de los pampeanos y de todos los productores del país, es importante sumar las voluntades de las provincias patagónicas, es un pedido de todos”, dijo Maquieyra.
Los diputados nacionales que sumaron sus firmas fueron los pampeanos Daniel Kroneberger (UCR) y Sergio Ziliotto (PJ), Carlos Gastón Roma (Tierra del Fuego), Pablo Torello (Buenos Aires), Leandro Gastón López Koeing (Neuquen), José Carlos Núñez y Ricardo Spinozzi (Santa Fe), Héctor Baldassi (Córdoba) y Sergio Javier Wisky (Río Negro).

Ley “innecesaria”.
Maquieyra recordó que en la década del 90 se detectaron casos de fiebre aftosa en varias localidades y en 1994 se sancionó la Ley 24.305 “Programa Nacional de Lucha contra la fiebre aftosa” que derivó en la división del país en dos zonas a través del río Colorado: la zona norte se denominó Zona Libre de Aftosa con Vacunación y la sur, Zona Libre de Aftosa sin Vacunación.
Sobre esto, puntualmente, el legislador piquense aclaró que “la ley no solo resulta innecesaria en el caso de la carne bovina con hueso plano, que por destinarse el cien por ciento a la cocción no transfiere el virus, sino que su vigencia causa graves perjuicios económicos y sociales a toda la región patagónica”.

Los precios.
Según el diputado, con esta medida La Pampa podría proveer los cortes con huesos planos a las provincias del sur de la barrera, “lo que no solo beneficiaría a los productores ganaderos pampeanos, sino que también se regularizarían los precios de la carne en la Patagonia, reduciendo el posible contrabando y consecuentemente, se reasegurarían las condiciones sanitarias de la carne que ingresa”.
“Las provincias patagónicas que se encuentran al sur del río Colorado no pueden cubrir con su producción la demanda de carne de la población y como La Pampa no les puede exportar su carne, se produce desabastecimiento y el consecuente aumento de precios para los consumidores”, manifestó.
Actualmente, se paga en un valor que supera los 200 pesos el kilo de asado en Neuquen o Río Negro, mientras que en la provincia de La Pampa se pueden encontrar estos cortes a mitad de precio.

Apoyo en La Pampa.
La Cámara de Diputados de La Pampa aprobó una resolución en la que apoyó las gestiones realizadas por el gobierno provincial sobre el tránsito de carne con hueso plano hacia el resto de la región patagónica. La justicialista Lucrecia Barrutti dijo que “hay un desfasaje importante en los precios de la carne entre una zona y otra, alcanzando valores desproporcionados que superan el doble del precio con respecto a otras plazas, lo que ha despertado el interés de oportunistas y operadores clandestinos, generando tráfico de hacienda, asado con hueso y menudencias frescas entre los más destacados, debido a la gran demanda de estos productos y sus interesantes márgenes de rentabilidad, afectando el volumen de producción de los frigoríficos pampeanos”.
“Permitir el ingreso con hueso plano al resto de la región patagónica sería una opción para atenuar la situación actual, lo que provocaría llegar con carne a grandes conglomerados urbanos, como por ejemplo las ciudades de General Roca, Cipoletti, Neuquén, Plottier, Centenario, donde se ubica el mercado consumidor más importante de la región”, agregó la diputada.
“Está comprobado -continuó- que el ingreso de carne con hueso plano madurada, en condiciones de bioseguridad adecuadas, no significa una amenaza al status sanitario, debido a que no se lo considera un medio apto para el alojamiento del virus sino que por el contrario la habilitación para el ingreso del mismo va a evitar naturalmente la clandestinidad y por ende el riesgo de la aparición de nuevos focos de aftosa”.