Rodrigo Arias es un agente que hace pocos días fue embestido por una camioneta de la Seccional Segunda, cuando estaba de licencia, y aún no recibió ayuda de la Policía de La Pampa. Como consecuencia de ese accidente, el hombre sufrió la quebradura de una vértebra de la columna, y no puede caminar.
El jueves 9 de agosto, una camioneta de la Segunda cruzó un semáforo en rojo y embistió a un Fiat Duna, en el que viajaba el efectivo de 30 años. La Policía informó que el móvil encendió las balizas porque iban a un control de tránsito, pero el propio Arias señaló que lo hicieron cuando él ya había avanzado unos metros.
Como consecuencia de ese accidente, el agente ahora está en su casa, sin poder caminar y en reposo, ya que fue intervenido por la quebradura de una vértebra de su columna. "Tengo la apófisis de una vértebra fracturada, y como la zona no se puede enyesar tengo que hacer reposo absoluto durante los próximos dos meses, para ver luego como evoluciona la operación", comentó a LA ARENA.
Después de aquel día, Arias tuvo que afrontar distintos gastos para el tratamiento de su lesión, y hasta el momento no recibió ayuda de la Policía. También se mostró apenado, porque "ni siquiera se preocuparon por preguntar cómo estaba. Sólo llamaron para pedir un certificado que necesitan para iniciar un sumario".
Desde su departamento del barrio Villa del Busto, el agente contó que solamente lo visitó un jefe de la Sección Norte, que le prometió la ayuda que hasta el momento brilla por su ausencia. "Le pedí algún tipo de apoyo económico para pagar los estudios y lo que me cuesta vivir sin el auto, que también utilizaba mi mujer para ir a trabajar, y ahora se tiene que movilizar en taxi, entonces ahí me genera otro gasto. Pero todavía sigo esperando. Encima, la ART no me cubre nada, porque estaba de licencia", manifestó.
"La macana la hicieron ellos, pero lo que a uno le da mayor impotencia y lo molesta es que ni siquiera vinieron a preguntar cómo estoy. Necesito ayuda para mi mujer, además de lo económico, porque yo no me puedo mover y ella sola no puede con todo", agregó.
Actualmente, Arias, que hace seis años ingresó a la fuerza policial, se encuentra en etapa de recuperación. "Después de los dos meses de reposo, casi que voy a tener que aprender a caminar de nuevo", contó el efectivo de la Segunda, que fue embestido por un móvil de la misma dependencia.
El accidente.
Sobre el accidente, el efectivo recordó que aquel día salió de su casa a las 20 para ir a la casa de su abuela, que vive en el barrio Aeropuerto. "Frené en el semáforo (de Spinetto y Río Negro). Me toca verde, arranco, paso y cuando hice tres metros escucho las sirenas, miro y ya tenía el móvil encima. Por suerte, no quedé apretado entre los fierros. Ellos encendieron las balizas cuando yo ya había avanzado", relató.
El móvil que embistió a Arias es el 2373, una Ford Ranger modelo 2008, que era conducida por la avenida Spinetto por el agente Rodrigo Rivas, en dirección norte-sur. También a bordo iba la cabo Pamela Dubié. Según las autoridades policiales, los dos uniformados se dirigían a un control de tránsito emplazado en 1º de Mayo y Salta. Aparentemente, una conductora debía ser revisada, y por falta de mujeres policías en el operativo se solicitó la presencia de la cabo.
Por la violencia del impacto, el Duna de Arias dio medio giro e impacto contra una columna de luz ubicada sobre el boulevard. En tanto que el móvil siguió unos metros y se detuvo también sobre la cantera central.
Después del accidente, se acercaron al lugar varias patrullas policiales, un móvil de bomberos y ambulancias para asistir a Arias. Además, estuvieron allí el subjefe de la Policía, Juan Domingo Pérez, el jefe de la Unidad Regional I, Diego Martínez, y otras autoridades de alto rango. Por el hecho, se inició una investigación sumaria, aunque Arias todavía sigue esperando la ayuda de la fuerza.