Aguerrido requirió diagnóstico urgente al hospital Gutiérrez

Por pedido de Marcos Aguerrido, titular del Juzgado del Menor y la Familia, el hospital Gutiérrez de Buenos Aires mantiene internada desde el martes a la pequeña pampeana de seis años de edad, cuya madre reclamaba ayuda para un costoso y prolongado tratamiento médico. El magistrado solicitó la internación con el fin de “determinar su estado de salud actual, la necesidad y el control de la medicación que se le suministra y el correspondiente diagnóstico” determinado por un equipo profesional de ese establecimiento.
Fuentes judiciales advirtieron que Aguerrido determinó ese hospital “porque cuenta con los antecedentes de la internación anterior” y agregaron que el pedido judicial está destinado “al servicio social del Gutiérrez y al equipo interdisciplinario (psicóloga, médico y asistente social), quienes a partir de la situación diagnosticada deberían determinar el mejor abordaje posible” de eventuales patologías, y “la conveniencia y posibilidad de mantener la custodia de la niña” en poder de su madre.
La pequeña permanecerá en el hospital Gutiérrez “hasta tanto los profesionales acerquen el informe requerido”, aunque Aguerrido subrayó en su pedido “el interés primordial sobre el estado de la niña, que incluye no mantenerla internada si no es necesario”, lo que puede traducirse como un pedido urgente de diagnóstico.

Salud y vínculos.
Si bien, por voluntad manifiesta, fue su madre quien trasladó a la niña hasta el hospital Gutiérrez, el juez encargó a la Dirección de Niñez y Adolescencia y la Coordinación de Casa de La Pampa “el seguimiento y control, en Buenos Aires, de las medidas dispuestas”. El objetivo principal del juzgado es “determinar la situación de la niña y sus vínculos, con el fin de resguardar su salud y derechos esenciales”, concluyeron las fuentes.
La madre de esta niña fue denunciada hace unos días por el Ministerio de Salud de La Pampa, que le imputa la falsificación de una receta médica y una presunta medicación incorrecta. Hace unos meses, la mujer difundió públicamente el caso de su hija: contó que padecía hidrocefalia con presión intercraneana, epilepsia y problemas en la visión, y reclamó ayuda para sostener un costoso tratamiento que debía realizarse “sí o sí en Buenos Aires”, durante al menos cinco años.
Con el fin de recaudar fondos, vecinos solidarios organizaron peñas y otras actividades, hasta que el 29 de agosto el gobierno provincial denunció el caso ante la justicia penal, y pidió investigar la receta trucha firmada por el médico Ariel Candetti, requiriendo un medicamento que cuesta cerca de 50.000 pesos y que no se utiliza para la patología informada por la madre (astrocitoma recurrente).