Almafuerte: vecinos se ofrecen a demoler sus propias casas

EL BARRIO INUNDADO A ORILLAS DE LA LAGUNA APOYA LA PROPUESTA DEL INTENDENTE

Los vecinos del Almafuerte se ilusionan con la propuesta del intendente Altolaguirre: mudarlos a una zona no inundable de la ciudad. Pese a que hace una semana que no llueve, el agua en ese sector no baja.
Hace una semana que no llueve pero los vecinos del Almafuerte siguen manejándose por las calles del barrio como si estuvieran en alguna Isla del delta del Paraná: un bote rojo va y viene acarreando personas y provisiones, cuatro muchachos pescan carpas que no van a comer por miedo a intoxicarse, un puente de pallets conecta las casas rodeadas de agua.
Aunque los mosquitos son de un tamaño sin precedentes y es obligatorio ponerse repelente, no todo es tragedia en este domingo de Pascua. El día amaneció fresco, el olor de las cloacas reventadas es casi imperceptible y no hay nubes en el cielo. Al menos hoy las ratas no mordieron a ningún pibe y el periódico trajo buenas noticias: la municipalidad quiere mudar dos manzanas del barrio a otro lugar, a un sitio de la ciudad que no se inunde cada vez que diluvie más de un día seguido.
Los vecinos afectados por las inundaciones se tomaron en serio la propuesta que el municipio santarroseño le llevó al Instituto Provincial Autárquico de la Vivienda (IPAV): que 30 familias sean prioridad en las próximas entregas de viviendas sociales.
“Me parece la mejor decisión, es lo que nosotros queríamos. La propuesta nuestra entre los vecinos fue que si nos dan una casa y nos sacan de acá, nosotros mismos las tiramos abajo para que a nadie más le pase lo que nos pasó a nosotros”, dice César Rodríguez, vecino del barrio Almafuerte desde hace 4 años, que vive junto a su mujer y sus cinco hijos en una vivienda de la calle Chacabuco.

“Varias veces”.
“Yo quiero que me den una casa y sacar los materiales que me sirvan, porque a la casa que tengo hoy yo le hice dos piezas. Quiero que me den la posibilidad de desarmar lo que yo hice y llevármelo. Cuando nos den las casas tiramos todo. También queremos que le arreglen la calle a los vecinos que viven enfrente y que tienen casa propia. Ellos hace más de 20 años que están ahí”, resalta Jorge Barzola (42), vecino que vive hace diez años sobre la cale Duval junto a su mujer y cuatro hijas.
“Ya nos inundamos varias veces: en 2010, en 2011, en 2014 y dos veces en el 2016. La primera vez perdí casi todo. Tuve un metro veinte de agua adentro de la casa. Esta última vez me entraron 30 ó 40 centímetros. Y otra vez tuvimos que levantar las cosas para que no se mojen. Acá es así: cuando llueve hay que levantar las cosas”, agrega el hombre en el diálogo con este diario.

Palabra del intendente.
El intendente Leandro Altolaguirre dijo a LA ARENA que ya “planteó la necesidad de que a estas familias se las priorice en la asignación de viviendas para poder demoler estas casas (del Almafuerte). Hicimos el planteo, pero todavía no tuvimos respuesta” y que “estamos confiando en una respuesta positiva, porque el gobernador de la provincia Carlos Verna nos dio todo su apoyo”.
“Muchas de esas familias, no son los habitantes originarios de las casas. Las viviendas afectadas son alrededor de 30, es una zona complicada que siempre se ve anegada cuando llueve. Tenemos que solucionar eso, porque además es un problema generado por el Estado, que construyó esas casas”, agregó el jefe comunal.

Complicados.
El barrio Almafuerte es el más complicado cada vez que cae una intensa lluvia sobre esta capital. Incluso, en las últimas inundaciones, la zona quedó aislada por el agua y fueron evacuadas por Defensa Civil unas 49 personas. Hasta ayer el registro oficial señaló que son 30 las viviendas que siguen afectadas por el ingreso de agua.
Los vecinos de esa barriada, perteneciente a las denominadas casas PyM, construidas por la Provincia y el Municipio, realizaron en la semana cortes de calle a modo de protesta y reclamaron una solución a las autoridades, después de que el agua avanzó hasta sus casas, por lluvias superiores a los 400 milímetros.

Pedido de El Faro y Las Camelias.
El gobernador de la provincia se encontrará también hoy con el pedido de un grupo de vecinos de El Faro y Las Camelias, ambos barrios afectados por las inundaciones, para que la provincia colabore con el municipio de Santa Rosa en la recuperación de esa zona de la ciudad cuyas calles que aún permanecen bajo agua. El sábado una veintena de vecinos acordó llevar hoy a primera hora un petitorio a Verna para que “coopere con la municipalidad” en las obras de mitigación y la ayuda a todos los afectados.
“La emergencia es mucha y no solamente nos afecta a nosotros, los vecinos que vivimos cerca de la laguna Don Tomás. Queremos que se aceiten los mecanismos para paliar esta situación”, dijo Manuel Neveu, vecino de El Faro.
Hoy también podría ponerse en marcha la bomba extractora que promete extraer más de un millón de litros por hora del cuenco central de la laguna, herramienta traída desde el yacimiento de Vaca Muerta para alivio de los inundados.

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