Alta ocupación de los hoteles santarroseños

A diferencia de otros veranos, este año el porcentaje de camas ocupadas se mantuvo todo el mes en un 95 por ciento. El cepo al dólar, mejores precios y búsqueda de nuevos destinos favorecen a Santa Rosa.
La ocupación hotelera en Santa Rosa se mantuvo durante todo enero en valores muy altos, en torno al 95 por ciento, una situación que superó las mejores expectativas tanto del gobierno como de los operadores privados, que apostaban a un 80 por ciento. El dato destacado de este verano es que la demanda no decayó entre fines de semana sino que se mantuvo muy alta todos los días.
"Desde que ingresamos en la función, estamos trabajando muy fuerte con estadísticas, encuestas y relevamientos para tener una información muy detallada, que antes no la había", aseguró Soledad Semfelt, la directora de Turismo de la Municipalidad de Santa Rosa que tomó el cargo en el inicio de la actual gestión.
Esa información reveló "un cambio en el perfil de turismo" en la capital provincial, antes focalizado en el turismo de paso y ahora con un fuerte componente de turistas que, aún en viaje, optan por quedarse varios días en la ciudad.
"Ahora mucha gente elige a Santa Rosa como destino", destacó Semfelt. "De jueves a domingo tenemos una gran afluencia de turistas, y los lunes, martes y miércoles es más débil", acotó. Esos fines de semana largo, los viajeros llegan desde el interior de la provincia pero también en un alto porcentaje desde el oeste de Buenos Aires, sur de San Luis y Córdoba, algo desde Río Negro, y en un porcentaje menor desde Mendoza.
Estos visitantes eligen Santa Rosa como destino de esa salida pero también como punto de partida para realizar circuitos dentro de la provincia o por las cercanías. "Pueden visitar el Parque Luro, las sierras de Lihué Calel o hacer turismo rural", puntualizó la directora.
En Santa Rosa, optan por recorrer la ciudad, disfrutar de las actividades culturales o los espectáculos nocturnos, van al cine, visitan el Casino, y durante el día recorren el parque recreativo Don Tomás, el lugar más atractivo que tiene la ciudad.
"A nivel turístico, los fines de semana largo nos súper favorecen", remarcó Semfelt.

Verano.
Para este verano, el gobierno provincial y la propia Municipalidad estimaban un porcentaje de ocupación hotelera de un 80 por ciento, una estimación que quedó corta.
"En enero, la ocupación (de camas en hoteles) se mantuvo a un 95 por ciento, pero no decayó en la semana", destacó Semfelt. "En el caso de los departamentos de alquiler para turismo, fue del 100 por ciento", acotó, revelando una modalidad que antes no tenía tanta incidencia.
"Nosotros -sostuvo- estimábamos un promedio del 80 por ciento y esa fue el número que informamos al principio de la temporada. Imaginábamos que podíamos estar por arriba del 90 por ciento durante los fines de semana, pero no nos esperábamos esta realidad de que estamos en un 95 por ciento durante todos los días de la semana, no sólo del jueves al domingo, como ocurría antes".
Sobre un total de 2.000 plazas que suman en este momento los hoteles, albergues, departamentos y bungalows de la ciudad, un porcentaje del 95 por ciento significa una ocupación continuada de 1.900 camas.

Familiar.
"Lo que estamos viendo también es que la gente se queda no una noche sino un día y medio, o dos", señaló Semfelt, marcando la diferencia con poco tiempo atrás, cuando el contingente turístico llegaba a la ciudad en las últimas horas de la tarde, se alojaba en un hotel, y seguía viaje a primera hora de la mañana.
Otro cambio en el perfil del turista es que ahora viene, en general, con un panorama bastante claro de qué es lo que va a hacer en la ciudad. "Esto tiene que ver con internet", explicó la funcionario. "Antes de salir, entran en internet, buscan qué cosas les ofrece la ciudad, y ya vienen sabiendo qué van a hacer durante el tiempo que se queden".
El nivel de gasto también se modificó: "Antes, el promedio de gasto era mucho más alto", aseguró. "Ahora es más selectivo, busca más lo que va a consumir".

Cepo.
El cepo al dólar es una de las explicaciones para ese 95 por ciento de ocupación, pero no la única ni la más importante, aseguró Semfelt. Si bien muchos no se fueron del país por la dificultad para conseguir billetes norteamericanos "también es cierto que antes era más barato ir a Brasil o a Uruguay antes que quedarse en nuestro país, algo que ahora es diferente".
A ello también se suma que muchos turistas y familias buscan, también de la mano de internet, los llamados "destinos no tradicionales" y elaboran su propia ruta de vacaciones en base a
información que obtienen en la red. "Antes, el turista compraba el paquete armado; ahora lo arma él mismo. Busca hoteles, consulta precios, mira los atractivos de lugar, selecciona las rutas que va a tomar, todo lo hace por internet".
"Este es un dato muy importante y nos dice que tenemos que potenciar nuestra presencia en internet si queremos seguir atrayendo turistas", reflexionó Semfelt.

Hasta a Victorica.
Cuando la capacidad hotelera de Santa Rosa se satura, los organismos de turismo se ven obligados a derivar a los visitantes hacia hoteles de localidades vecinas como es el caso de Winifreda, Toay, Anguil o Ataliva Roca. "En algún momento tuvimos tanta demanda que hubo que derivar a algunos turistas a Victorica", graficó Semfelt para dar una idea de las alternativas que se deben implementar en estos casos.