Altolaguirre cerró el centro de reclamos Dagsa

NO HAY PEOR SORDO...

Ayer por la mañana, cuando los trabajadores del área de reclamos de Dagsa quisieron fichar su entrada se encontraron con una sorpresa. Después de apoyar su dedo en el lector huellas digitales, una voz artificial les pedía “intente de nuevo por favor”. Lo intentaron varias veces, pero el resultado fue el mismo: no sabían hasta ese momento que el intendente de Leandro Altolaguirre, por resolución 1115/017, había dispuesto el pase a otras reparticiones de ocho operarios del área, entre ellos dos delegados gremiales de UPCN.
Por la situación antes descrita, los operarios afectados y también sus compañeros iniciaron un quite de colaboración por el termino de cinco horas que significó el cese total de actividades, salvo las emergencias. La medida de fuerza seguirá hoy.
“Entendemos que quieren desmantelar esta área y hacer otra cosa, privatizarla. De a poco están dando muestras de que quieren vaciarla”, dijo ayer a este diario Claudio Montiel, secretario gremial del SOEM.
La resolución del intendente abrió un nuevo conflicto en la Dirección de Agua y Saneamiento, una de las áreas más conflictivas desde que asumió el nuevo gobierno. En los últimos meses han habido medidas de fuerza por pagos atrasados y por la falta de herramientas para trabajar. Incluso los funcionarios que fueron designados en diciembre de 2015, renunciaron después de las inundaciones. Todo eso en medio de una crisis/emergencia sanitaria que aún está latente.
“Queremos que la gente sepa que esto se resolvió de manera inconsulta y entendemos que se trata de una persecución gremial”, dijo Julián Abraham, uno de los trabajadores afectados por la medida y dirigente de UPCN que desde ayer es parte de la Subdirección de Compras y Suministros dependiente de la Secretaría de Hacienda.

Reubicados.
De los ocho trabajadores que fueron reubicados, algunos tienen más de 25 años de antigüedad en el área de reclamos, una oficina dentro de Dagsa que se encarga de recibir todas las quejas de los vecinos y ordenar el trabajo de las cuadrillas. Algunos de los trabajadores cumplirán tareas en la Dirección de Tránsito, otros en Cultura y Educación y otros en el cementerio municipal dependiente del área de servicios públicos.
¿Qué va a pasar con el área de reclamos de Dagsa? Desde ayer todos los reclamos serán atendidos en la línea 147 que tiene el municipio, decisión que también fue cuestionada por los trabajadores.
“Es importante que la gente sepa que ya no están más las líneas 455320 y 455321, si llaman no los va a atender nadie. Eso va a ser un problema porque el 147 no saca los partes para las cuadrillas. Durante todo este tiempo fuimos nosotros los que atendimos a la gente que nos insulta por el agua, por las cloacas y la crisis que vive la ciudad. Nos duele que nos tomen como un objeto y que, sin avisarnos, hayan hecho todo esto”, dijo Santiago, otro de los trabajadores reubicados.