Analiza el gobierno emitir deuda para acelerar el desarrollo

ESTUDIAN UN BONO PARA FINANCIAR PROYECTOS PRODUCTIVOS Y DE INFRAESTRUCTURA

Por primera vez en su historia La Pampa podría salir a emitir un bono de deuda, como ya hacen todas las demás provincias argentinas; en principio pensado para generar una “política de Estado” con el propósito de concebir un plan de acción proyectando la provincia a 20-25 años.
Después de conocerse el estado de las finanzas provinciales, que en algún momento se mostraron acuciantes ante los próximos compromisos corrientes, el gobernador Carlos Verna empezó a imaginar la posibilidad de ingresar en algo en lo que nuestra provincia nunca había necesitado: emitir un bono para tomar deuda.

Una idea rondando.
Pero después, cuando por su propia gestión, consiguió que se fueran liberando fondos nacionales -correspondientes a deudas que Nación mantenía con La Pampa-, el gobernador se quedó con la idea rondándole la mente. Obviamente tiene en claro que antes que todo hay que ordenar las cuentas provinciales -a partir de un presupuesto que, otra vez, se presentaría equilibrado-, que hay que atender los gastos corrientes con recursos propios, y después empezar a instaurar un modelo de desarrollo que entiende es imprescindible para La Pampa. Abandonar el modelo pastoril y darle un impulso a nuestra economía que, entiende, no se puede conseguir sólo con la renta provincial.

Situación inédita.
Cabe señalar que La Pampa es uno de los pocos Estados provinciales que nunca emitió deuda, pero ahora Verna -pensándolo en un sentido positivo-, estaría evaluando una suerte de plan quinquenal -o parecido- que permita a la provincia proyectarse con posibilidades de ofrecer un salto de calidad en la vida de los pampeanos y con una expectativa de amortización de 20 ó 25 años.
Desde su primer discurso en la Cámara de Diputados -cuando además alertó acerca de las dificultades que le dejaba su antecesor, el ex gobernador Oscar Mario Jorge-, Carlos Verna sostuvo que no se puede seguir con el Estado provincial como principal fuente de trabajo para los pampeanos, y que se pretendía avanzar hacia un modelo de empleo privado, genuino y sustentable.
Por eso creó el Ministerio de Desarrollo Territorial; promovió la nueva Ley de Promoción económica, advirtió que tenían que mejorar las prestaciones que brindaba el Banco de La Pampa (curiosamente único del país que se mantiene sin ocupar la Gerencia General; y por eso se pensó en convocar para ese puesto a Osvaldo Dadone y reforzar el accionar de su nuevo directorio), y está en la tarea de modificar su actividad y darle otra impronta. Pero eso aún parece insuficiente.

Bonos a largo plazo.
Después de encontrarse con la sorpresa de números que de ninguna manera podían servir para su idea de hacer crecer a la provincia, y aún cuando gestionó, y consiguió, que Nación le reconociera fondos por unos 1.300 millones y de esa manera cerrar el histórico presupuesto equilibrado de La Pampa que presentará esta semana en la Legislatura; habría quedado rondando en su cabeza el pensamiento de emitir bonos a largo plazo, sin demonizar esa situación sino considerándolo una herramienta para proyectar una economía que permita el crecimiento.
A esto se suma la disponibilidad de cuantiosos fondos institucionales, de entidades pampeanas que están hoy invertidos justamente en bonos de otras provincias, de la Nación o incluso en el exterior, que resultaría razonable que sirvieran para promover el desarrollo de la provincia donde se originan y donde viven sus beneficiarios.

Dinamizar la economía.
Las ideas podrían ser muchas, apuntar al desarrollo ganadero de largo plazo -a lo mejor con un fideicomiso ganadero-, imaginar (como en San Luis) rutas de doble vía; emprender obras de autoabastecimiento eléctrico; de saneamiento ambiental, servicios públicos, infraestructura; o abordar la segunda parte de la obra de los daneses para terminar con las inundaciones en el norte provincial. Pero sobre todo reforzar las partidas de la ley de promoción económica para proporcionarle una dimensión que el presupuesto provincial por sí mismo no puede suministrarle para el crecimiento de la provincia, buscando nuevas fuentes de generación de empleo y de dinamización de la economía pampeana.
Múltiples alternativas que el ingeniero sentado hoy en el sillón de Villa Elvina comenzaría muy pronto a charlar con algunos referentes de la política y la economía provincial, buscando justamente proyectar una política de Estado que supere su gobierno y se pueda sostener por varios periodos a futuro.

No irá al municipio.
El gobernador Carlos Verna no concurrirá el próximo miércoles a la Municipalidad de Santa Rosa para reunirse con el intendente Leandro Altolaguirre.
Desde Prensa de Casa de Gobierno se advirtió que en realidad el primer mandatario tiene compromisos asumidos para ese día. Concretamente estará primero en Quehué, y luego en Alpachiri, para participar de la entrega de micro emprendimientos en el marco de la Ley de Promoción Económica.
“En todo caso, si (Leandro) Altolaguirre va, se podrían encontrar el jueves en Buenos Aires, donde el gobernador va a estar participando de una reunión en la Secretaría de Recursos Hídricos”, se aclaró.

Invitación comunal.
El viernes último se habló de que Carlos Verna podría realizar una visita protocolar a la comuna santarroseña, respondiendo a una invitación cursada por el intendente Altolaguirre, pero esa posibilidad quedó descartada.
Algunos creyeron ver que, después de una semana cargada de tensiones y diferencias -planteadas sobre todo a través de los medios- se empezaba a gestar un capítulo más amable entre las autoridades provinciales y las del municipio capitalino. Altolaguirre tenía la esperanza de que Verna concurriera a la sede comunal para reunirse con su gabinete, e incluso planteaba la posibilidad que pudieran visitar obras o sitios de la ciudad donde es notoria la emergencia sanitaria.

Limar asperezas.
El mismo intendente radical le dijo a este diario que su invitación tenía como objetivo “limar asperezas” que surgieron cuando se habló de que la Provincia le cortaba la ayuda financiera a Santa Rosa. Altolaguirre se manifestó sorprendido del anuncio que formuló el ministro de Hacienda Ernesto Franco. “No se condecía con lo que veníamos hablando con Verna, que me había adelantado lo de la modificación a la Ley de Regalías”, sostuvo el jefe comunal.
Después el mismo gobernador fue el que permitió que se haga un nuevo adelanto de coparticipación a Santa Rosa, por un monto de 6.400.000 pesos, pero “a devolver” se aclaró.
Lo cierto es que, por ahora, Verna no irá a la Municipalidad de Santa Rosa. Si se encuentra con Altolaguirre será en Buenos Aires, el día jueves.

“Para futuras generaciones”.
Solo elípticamente y ante la pregunta de un periodista Verna se refirió a la posibilidad de tomar deuda. “Creo que el endeudamiento, de tomarlo, la Provincia debería hacerlo para aquellas obras que no las puede pagar una sola generación como el Plan Sanitario para Santa Rosa. Sería una obra que excedería nuestra capacidad financiera y la van a disfrutar futuras generaciones”, dijo. Fue lo único que ha dicho sobre el tema, pero deja muy en claro que no sería para atender gastos corrientes que podría pensar en emitir un bono. Su idea va bastante más allá.

Crearía fondo para desarrollo.
El Presupuesto que, casi con seguridad, el ministro de Hacienda Ernesto Franco estará presentando mañana en la Cámara de Diputados, sería otra vez en términos de equilibrio, y algunas especulaciones dan cuenta que estaría cerrando en un monto cercano a los 20.000 millones de pesos contra los 15.000 del año pasado.
Con esos parámetros se deberá manejar la economía provincial, pero obviamente -y conociendo cómo están las finanzas provinciales-, pensar en un modelo de desarrollo en lo que queda de este año, y aún del que viene, resulta casi utópico. Hay que tener en cuenta que los presupuestos provinciales se deben presentar en la Legislatura provincial el 30 de septiembre de cada año; con lo que queda claro que después que sea aprobado -promediando mayo- sólo quedarían tres meses hasta la presentación del presupuesto 2017. Así están las cosas.

Un shock de realidad.
El gobernador Carlos Verna apuntaba fuerte hacia el desarrollo provincial, tenía ideas de qué podía hacerse, pero tuvo un shock de realidad cuando llegaron a sus manos los números certeros de nuestra economía. Apenas si los gastos corrientes podían atenderse en esas circunstancias, y eso no sin dificultades.
Al punto que el 29 de marzo último -un mes atrás- se llegó a especular con pagar desdoblados los sueldos de la Administración Pública provincial o la necesidad de obtener financiamiento de corto plazo para cumplir con dichos pagos. Fue en ese momento que se recibió la noticia de que los primeros 400 millones que enviaba el Tesoro nacional habían ingresado a la provincia. Gestiones posteriores consiguieron que se reconocieran otros 495 millones, más otros 132 en conceptos de adelantos por viviendas construidas por la provincia, y los restantes 400 del acuerdo inicial. Esos ingresos, más o menos, estarían reacomodando las finanzas provinciales, amén de seguir pendiente el reclamo de fondo que totaliza 4.000 millones de deuda de la Nación con la provincia.

Una provincia para dentro de 20 años.
Pero el gobernador quiere más. No se conforma con ser un mero administrador, y pretende plantar un modelo que vaya más allá de su propio mandato. Que lo suceda, y aún a los próximos gobernadores. Se figura una provincia de La Pampa dentro de 20-25 años, dicen algunos que conocen lo que está pensando.
Pero para eso necesita de todos. No puede llevarlo a cabo sólo, ni exclusivamente con su partido: necesita una política de Estado. Esto es convencer a propios y extraños, y hacerles entender que sólo con los recursos provinciales no alcanza para concretar su sueño de una provincia potenciada. Por eso su pensamiento devendría en una amplia convocatoria a partidos y sectores sociales, para elaborar un plan que -obviamente- deberá tener convalidación legislativa.

¿Y los fondos?
¿De qué manera se podría conformar un fondo que coadyuve a un plan de crecimiento?
Están los que piensan en que se puede acudir a créditos de organismos internacionales, como el BID, o el Banco Mundial (en estos casos se sabe que se deben presentar proyectos específicos -por ejemplo para alguna obra de infraestructura, o proyectos de saneamiento-); pero también acudir mediante la emisión de un bono de deuda, a los fondos institucionales pampeanos que cuentan con fondos para colocar.
En esta línea estarían, por ejemplo, la Caja de Profesionales, la Caja Forense, la Caja de Empleados del Banco de La Pampa, mutuales, sindicatos, e incluso el propio Instituto de Seguridad Social; muchos miles de millones de pesos invertidos en bonos de deuda de otras provincias, del Estado nacional o aún en el exterior. Esto permitiría generar un ciclo interno muy positivo, porque se trataría de grandes partidas de dinero que hoy no se regeneran en nuestra economía provincial. Qué mejor que invertirlas, al menos parcialmente, en el desarrollo del propio lugar donde se generaron esos recursos, y donde viven sus beneficiarios.

Política de Estado.
Verna además estaría buscando el modo de promover esta iniciativa con todos los condimentos de una política de Estado, incluso a través de algún organismo o equipo de trabajo que se aboque al proyecto, por fuera de las estructuras gubernamentales que deben gestionar el día a día de la cosa pública. Todo por ahora desde el silencio.