Antes eran las cloacas, ahora los autos chocados

Los vecinos de la calle Chile, entre las calles Brasil y Perú, llevan años sin ver un paisaje amigable en su barrio. Durante años sufrieron los interminables arreglos y emparches en el sistema de desagües cloacales, los cuales -cruzan los dedos- parecen haber terminado. Pero recrear la vista a través de la ventana tampoco les es posible desde un tiempo a esta parte.
El cruce de las calles Chile y Bolivia se ha convertido prácticamente en una “chacarita”. Desde hace más de un año, sobre Chile casi Bolivia se instaló la Oficina de Accidentología de la Policía de La Pampa. Esa repartición funcionó durante mucho tiempo en la intersección de las calles Raúl B. Díaz y Río Negro. Tal como sucedía en su locación anterior, el espacio público que la rodea fue tomado para disponer allí decenas de autos, en su mayor parte chocados, pero también otros que fueron secuestrados en operativos policiales.
Marita Barabaschi, una docente que tiene su casa en la calle Bolivia, será la portavoz esta mañana, ante el Concejo Deliberante de la ciudad, del pedido de los frentistas para que esos autos sean quitados de la vía pública y reubicados en un predio acondicionado para esa finalidad.

Sangre.
“En febrero, fui personalmente al Ministerio de Seguridad de la provincia para entregar una nota que firmamos un grupo de vecinos. Me la recibió un señor de apellido Reinoso. Luego, a la semana, se comunicaron conmigo y me dijeron que nos quedáramos tranquilos porque estaban buscando un lugar donde trasladarlos. esto fue a mediados de febrero y a la fecha la situación está peor”, le dijo ayer a LA ARENA.
“Realmente, la Chile es una calle castigada, antes eran las cloacas y ahora esto que no se puede creer. Es muy morboso, hemos llegado a ver autos con sangre, porque los estacionan como vienen. En muchos de estos autos murieron personas, es muy fuerte”, afirmó.
Los vehículos quedan parados allí durante largos días. A veces se llevan algunos, pero siempre llegan más. “Algunos quedan en contramano y hasta distraen a los conductores. Incluso juntan mugre. Acá los barrenderos pasan de largo”, se quejó.
“Si algo faltaba para completar la invasión del espacio público, ahora tienen estacionado acá un carro donde llevan los autos y en frente de Accidentología pusieron dos conos que prácticamente están en el medio de la calle”, explicó la vecina.

Usurpación.
Barabaschi acompañó al cronista y a un reportero gráfico a ver los vehículos. En las veredas sobre las cuales están depositados pueden encontrarse trozos de plásticos salidos de las carrocerías y hasta un parabrisas astillado tirado sobre el cordón cuneta. “Todo este espacio público está siendo usurpado por una repartición oficial. Nos complica la vida a todos los vecinos. Venís y en la vereda hay vidrios rotos. Esto es hasta un peligro para los chicos”, afirmó.
Un detalle más que hizo notar la vecina a este diario. Un Renault 12, con fajas en sus puertas, fue depositado exactamente en frente del Juzgado de Faltas de la ciudad de Santa Rosa. Ese vehículo lleva días obstruyendo el descenso de las personas que concurren a realizar trámites a esa oficina.