Anulan suspensión contra una alumna torturada en la dictadura

El Consejo Directivo de la Facultad de Ciencias Económicas y Jurídicas de la UNLPam homenajeó a la ex alumna Nery Greta Sanders de Trucchi, víctima del grupo de tareas de la Subzona 14, que había sido suspendida de esa unidad académica luego de ser condenada por la Justicia provincial durante la dictadura tras arrancarle una declaración falsa mediante torturas.
La Facultad resolvió rehabilitar a la ex estudiante en un acto llevado adelante ayer en el Salón Azul. El decano Oscar Alpa y otros representantes entregaron la resolución del Consejo Directivo en la que se anula la resolución 1/77 por la cual fue suspendida como estudiante tras hacer sido secuestrada y torturada por los represores pampeanos.
De esta manera, la Facultad rehabilitó a Sanders de Trucchi -que estuvo presente junto a sus hijas, nietos y bisnieto-, como alumna regular de la carrera de contador público nacional en una decisión de justicia histórica que hace a la reparación de la víctima. En nombre de la comunidad académica, el decano Alpa pidió "las más profundas y sinceras disculpas por cercenar un derecho ciudadano básico como la educación y lograr un título universitario". En el momento de dejarla cesante como estudiante, Sanders de Trucchi había rendido 26 materias de las 30 de la carrera.
La mujer había sido detenida en 1977 en el marco de una causa por "subversión económica" y fue condenada en 1980 por la Justicia provincial luego de que le arrancaran una confesión bajo tortura en el centro clandestino de detención de la Seccional Primera. En mayo de este año, el Superior Tribunal de Justicia, en un fallo histórico, la absolvió de los cargos por la que había sido sentenciada durante la dictadura militar dando vuelta la resolución de la Justicia de entonces y "dejando a salvo su buen nombre y honor".
Sanders de Trucchi fue una de las testigos en la causa por delitos de lesa humanidad en el histórico juicio a los represores de la Subzona 14 que se realizó en 2010.

Piden perpetua por el caso Grill
El juicio en Bahía Blanca que se lleva adelante contra una veintena de marinos acusados de crímenes de lesa humanidad está finalizando en los tribunales de esa ciudad. Esta semana se realizaron los alegatos y la próxima semana el fiscal federal Miguel Palazzani pedirá prisión perpetua para siete de los represores a los que se acusa de la desaparición de Néstor Rubén Grill, nacido en Jacinto Arauz y desaparecido en esa ciudad en noviembre de 1976. La víctima pampeana tenía 23 años, era militante católico de base, participaba de la juventud peronista y estudiaba en la Universidad Tecnológica Nacional.

Víctima pampeana.
De las 66 víctimas que están en la causa, trece se encuentran desaparecidas, otras cinco fueron asesinadas y las restantes fueron secuestradas y torturadas durante su permanencia en centros clandestinos ubicados en la zona de Puerto Belgrano, jurisdicción de la Armada, como así también en el V Cuerpo del Ejército de Bahía Blanca.
El Tribunal Oral Federal que juzga a los marinos, integrado por los jueces Jorge Ferro, Martín Bava y el pampeano Mario Tripputi, es el mismo que participó de los dos primeros procesos realizados en Bahía Blanca. De los 25 imputados, trece pertenecían a la Armada, cinco a la Prefectura Naval, otros cinco al Ejército, un oficial al Servicio Penitenciario Bonaerense y un policía de la provincia de Buenos Aires.
El lunes, el fiscal Palazzani afirmó en su alegato que Grill fue secuestrado en su domicilio, que compartía con sus padres y hermano, y "fue trasladado y recluido por la fuerza en el centro clandestino de detención y torturas ‘Baterías’. Ahí estuvo sometido a condiciones de vida inhumanas, privado de toda forma de comunicación con el exterior, mientras que con otros detenidos solo podía hacerlo ante la distracción de los guardias. Confirmaron su presencia en ese centro clandestino otras víctimas de la causa". Los testigos lo ubican en el lugar y también que fue "retirado" junto con otras dos víctimas el 22 de noviembre de 1976, momento desde el cual "permanece desaparecido sin que se haya acreditado su liberación".
Palazzani mostró no solo testimonios sino documentos de la Inteligencia naval en la que muestran el seguimiento que hicieron sobre el joven y sus actividades, sino también después de su secuestro sobre su familia y los reclamos ante las autoridades sobre su paradero.

La búsqueda.
"Los padres de Néstor Grill mantuvieron la búsqueda de su hijo de manera incansable. Entre 1976 y 1983 interpusieron ocho habeas corpus que tramitaron ante el Juzgado Federal de Bahía Blanca", explicó. "Todos fueron rechazados sistemáticamente por improcedentes, luego de agregarse las constancias remitidas por las fuerzas armadas y de seguridad respecto de la falta de registro sobre la detención de Grill. Vale destacar que en cuatro ocasiones se impusieron costas y se encuentra agregado el comprobante", indicó el fiscal.
"Tampoco las autoridades de la Iglesia católica se conmovieron con el sufrimiento de esta familia que profesaba una profunda fe y recurría a ella con confianza de que serían acompañados en la búsqueda. En ese peregrinar mantuvieron reuniones con el arzobispo de Bahía Blanca, Jorge Mayer, con Rómulo García de Mar del Plata y Antonio José Plaza, arzobispo de La Plata", se precisó.
Los acusados por la desaparición de Grill son Tomás Hermógenes Carrizo, de contrainteligencia de la Base Naval Puerto Belgrano; Eduardo Rene Fracassi, comandante de la Infantería de Marina y Comandante de la Fuerza de Tareas 9 -y brazo político del almirante Massera-; Francisco Martinez Loydi, Prefectura Zona Atlántico Norte; Edmundo Oscar Núñez, jefe de la Base Naval Puerto Belgrano; Enrique De León, jefe Contrainteligencia de la Base Baterías; Luis Alberto Pablo Pons, jefe del Batallón Comando Infantería de Marina; y Luis Angel Bustos, integrante de Prefectura Zona Norte.
En los anteriores procesos realizados en Bahía Blanca, y sucedidos el primero entre 2011-2012, y el otro en 2013, se había juzgado sólo la responsabilidad del Ejército.