Ataque mafioso a Calamari

Una propiedad del empresario Miguel Calamari fue atacada ayer a la madrugada por una persona que prendió fuego un Renault Fluence -color blanco, modelo 2015- que estaba estacionado frente al garaje de la vivienda. Las llamas también afectaron parte del frente del domicilio que de milagro, gracias a la rápida acción de dos dotaciones de bomberos, no se quemó por completo.
La casa en cuestión está ubicada en la intersección de las calles Selva y Julio Verne, en Villa Martita. Según informaron fuentes de bomberos a este diario, el siniestro fue iniciado cerca de las 3.30 de la mañana, mientras la mujer y uno de los hijos del empresario se encontraban durmiendo.
Las cámaras de seguridad que están instaladas en el frente de la casa (y que la rodean en todo su perímetro) harán más fácil el trabajo de los pesquisas: a escasos tres metros de donde comenzó el incendio hay instalada una.
Oscar Cazenave es el fiscal del caso, quien evitó ayer dar cualquier tipo de precisión sobre la investigación que está llevando adelante. Este diario, sin embargo, pudo acceder a otras fuentes abocadas a la causa que revelaron que “desde hace tiempo Calamari viene recibiendo todo tipo de amenazas” pero que “hay muchas que ni las dice”.
LA ARENA también logró saber que, si bien el empresario puso en conocimiento de la policía por dónde podía venir el ataque, se negó a radicar una denuncia. Desde el ataque, la casa está siendo custodiada permanentemente por personal de la Seccional Primera.

¿Ajuste de cuentas?
En septiembre del año pasado, la empresa Calamari SA estuvo en el ojo de la tormenta por problemas económicos que salieron a la luz. Días después, la histórica concesionaria Renault de esta capital solicitó un proceso de concurso preventivo y se supo que su pasivo era de más de 65 millones de pesos. Desde ese momento algunos acreedores ansiosos de Calamari comenzaron a amenazarlo e incluso obligaron al empresario a desaparecer de la vida pública de la ciudad durante algunos días.
En septiembre del año pasado el BCRA consignaba en su página web que, al mes de junio, la compañía adeudaba $49.282.000 pesos repartidos entre las siguientes instituciones bancarias: RCI Banque S.A., $16,89 millones; Banco de la Provincia de Buenos Aires, 9,10; Banco de La Pampa, $8,75; Banco Macro, $5,40; Banco Patagonia, $4,88, y Banco Credicoop, $2,90. A éstos se le suman otras deudas, que no llegan al millón de pesos, con el Banco Supervielle ($500.800 pesos), Banco Galicia ($140.400), Santander Río ($120.500) y HSBC Bank ($572.900). El total del pasivo que tenía Calamari SA, sumadas las deudas bancarias y los cheques rechazados por falta de fondos, se ubica en los $65.900.124,84.