Aumenta el número de franquicias

SE SIGUEN ABRIENDO COMERCIOS QUE REPRESENTAN A FIRMAS FORANEAS

En el último año hubo por lo menos 10 altas de comercios abiertos a partir de franquicias de firmas de fuera de nuestra provincia. Hay en el sector gastronómico y varias de indumentaria y otros rubros.
La importante cantidad de nuevos comercios, derivados de franquicias nacionales e internacionales generó algunas dudas, en una provincia carente en general de industrias y fábricas. Un nuevo estilo de tiendas que algunos podrían considerar una competencia para emprendedores locales, es vista por otros como una interesante posibilidad.
Rodrigo Genoni, secretario general adjunto del CEC, opinó que “el franquiciario es un empresario chiquito, distinto es cuando se trata de grandes superficies”, expresó refiriendo a los supermercados.
Y agregó: “Hay una realidad que nos está afectando y es que, por ejemplo, las casas de electrodomésticos la están pasando mal: una firma con la que nos reunimos reconoció tener dificultades para pagar los feriados y los están cambiando por días u horas, porque la verdad es que hoy a la gente no le alcanza para comprar artículos de primera necesidad, sea en la marca que sea. Ahora, ¿quiénes son los que están tomando más empleados?”, se preguntó. Enseguida se respondió: “Los supermercados, que en algunos casos crecieron, o mantuvieron al menos puestos de trabajo, porque la gente tiene que seguir comiendo. En el caso de que venga una gran cadena de farmacias (Farmacity ya anunció que se instala), lo que va a hacer es generar el cierre de un par de farmacias porque les va a quitar mercado y emigrarán los trabajadores de una farmacia a otra”, dijo.

Puestos de trabajo.
Genoni dijo que “la cuestión comercial está vinculada al ingreso por cápita que maneja la gente y ese ingreso es el poder de compra que tiene. En esta cuestión, la política nacional puede beneficiar más o menos a estos sectores franquiciados en políticas económicas en cuanto por ejemplo a mano de obra precaria, con la cual fabrican la ropa que venden en el país, o darles promociones de Repro (Programa de Recuperación Productiva), o primer empleo que se da a nivel provincial. Pero la realidad es que la economía debería sustentarse por sí sola, que es lo que no está pasando, hoy hay que estar continuamente insertándole dinero para poder sostener los puestos de trabajo”, explicó.
“No creo que haya una variable directamente proporcional entre las franquicias y los puestos de trabajo, lo que creo es que hay políticas nacionales que conllevan a que grandes grupos económicos reemplacen a las pymes; esto sí pasa y se ve”.
Finalmente, Genoni concluyó que, en las franquicias, “la calidad del puesto de trabajo que se genera es temporal, no sólo en cuanto a la calidad de las cuestiones de compra sino que terminan siendo más precarios”.

“Bueno para emprendedores”.
Las franquicias “en definitiva son buenas para el comercio” local, admitió el presidente de la Cámara de Comercio, Roberto Nevares. Preguntado sobre la presencia de comercios franquiciados, razonó que “es bueno para emprendedores locales, que en vez de arrancar de cero aprovechan los beneficios y generan puestos de trabajo y negocios que se abren”.
Agregó que “los que se instalan son gente de acá, o que han venido de otros lugares de la provincia. No es una competencia desleal”, consideró, aunque sí le apuntó en ese sentido a “las ventas por Internet, o las ventas clandestinas, porque no hay franquicia que no se tenga que instalar legalmente como corresponde, e incluso tenemos franquiciantes que son asociados a la Cámara de Comercio, y eso es bueno”.
Nevares dijo que entendía que “es un movimiento interesante, sobre todo si se hace con emprendedores locales”.

El modelo de farmacia.
Por su parte el presidente del Colegio Farmacéutico de La Pampa, Marcelo Fernández Cobo, expresó que “no es el modelo de farmacia que propiciamos desde el colegio. Tanto el modelo de cadena como la franquicia en sí, nos parece que al medicamento hay que tratarlo con bastante más cuidado y respeto. Creemos también que debe ser visible el farmacéutico y el dueño del medicamento, porque debería tratarse como lo que es: un bien social y no simplemente una mercancía, porque cuando se cae en este concepto, se aprecian problemas de mal uso o irracional”, opinó.
Para Fernández Cobo, la llegada de la franquicia (Farmacity) “no necesariamente genera competencia. En La Pampa, desde la desregulación farmacéutica de principios de los ’90, con el gobierno de Cavallo durante la etapa de (Rubén) Marín, no hay ninguna regulación que impida la radicación de farmacias. Por lo tanto, la competencia siempre ha sido abierta; no analizamos el problema como una competencia comercial, preocupa el modelo de farmacia que queremos los pampeanos y cuál es el que más le sirve a la gente”, apuntó.