Baladrón también se apartó del caso S.

Al igual que con D., la jueza de Familia y Menor se apartó de la causa y el expediente quedó en manos de María del Carmen García. El reencuentro de la niña con sus padres de crianza se producirá esta semana.
La jueza del Menor y la Familia, María Cristina Baladrón, se excusó, al parecer ayer, de la causa donde se tramita la guarda preadoptiva de S. Se especula que el motivo de tal decisión fue exactamente el mismo que la llevó a separarse del expediente de D., es decir, la presión social por los escraches y los cuestionamientos públicos encabezados por las familias Carro y Vargas.
La decisión fue comunicada a la abogada de los Vargas, Carolina Díaz, un minuto antes del inicio de la audiencia en que la jueza María del Carmen García -la misma que se quedó con el caso D.- reunió a los padres de crianza de la menor con la adoptante. “Baladrón estaba de licencia pero hoy (por ayer) volvió a sus funciones y nos comunicaron que se excusó. Creemos que su decisión fue adoptada esta misma mañana, pero no lo puedo corroborar porque todavía no vi el expediente”, dijo la letrada en diálogo con LA ARENA.
Casi tres horas duró la audiencia entre Abel y Matilde Vargas; la abogada de ambos; la mujer que posee la guarda preadoptiva de S.; la defensora de Menores, María Cristina Funes; los equipos técnicos del Juzgado; y la jueza García. El resultado de las conversaciones fue el consenso de las partes para establecer, por ahora en forma provisoria, un régimen de visitas que permita a la niña y a sus padres de crianza reencontrarse y terminar con las semanas de dolorosa separación a la que los obligó la jueza Baladrón.

Revocatoria.
La posibilidad del régimen de visitas la había abierto la semana pasada la Cámara de Apelaciones en lo Civil de Santa Rosa cuando revocó parcialmente las sentencias dictadas por Baladrón en la causa. Ese día hizo lugar a parte del pedido de apelación de la abogada Díaz y terminó con la restricción que la magistrada había impuesto a los Vargas para acercarse a la niña. La polémica jueza había considerado que quienes la criaron desde los 9 meses hasta los 5 años habían mutado en peligrosas influencias para la salud psíquica y física la menor.
Los camaristas confirmaron en aquel fallo la guarda preadoptiva concedida por Baladrón a la mujer que actualmente posee la tenencia provisoria, pero dejaron en claro que los Vargas debían tener un régimen de visitas para no cortar en forma abrupta, como hizo Baladrón, un lazo afectivo construido por años de crianza en el hogar sustituto.
Con esa medida se resolvió también la suspensión del pedido de los Vargas de la guarda preadoptiva de la menor, trámite que iniciaron días después que Baladrón la arrancara de su hogar del barrio Villa Parque. Díaz aclaró en este punto que sólo tendrán chances de ser adoptantes si el trámite de adopción que lleva adelante la Justicia en este momento fracasa por algún motivo, como podría ocurrir con cualquier otro proceso de este tipo.

Satisfactoria.
Díaz se excusó de dar mayores precisiones respecto al régimen provisorio de visitas, dado el expreso pedido de la Justicia, pero confirmó que esta misma semana se producirá en reencuentro de la niña con los Vargas. Sus padres de crianza tendrán los derechos que tiene cualquier progenitor en un régimen normal de visitas, es decir, podrán pasarla a buscar y llevarla de paseo o a su casa, con total libertad. “La idea es que todo se produzca en un ambiente distendido y que con el correr del tiempo las visitas no necesiten la mediación de la Justicia, sino que se pauten de común acuerdo entre las partes”, explicó.
La abogada consideró que los Vargas cumplirán las veces de “abuelos” de la niña e informó que de las conversaciones mantenidas ayer en el juzgado se definió que lo mejor para S. es advertir un diálogo natural entre su madre adoptiva y sus padres de crianza. La provisoriedad del régimen se extenderá durante todo el mes de enero, pero se prevé que en febrero -y en función de los avances que demuestre la relación de partes- podría establecerse un sistema regular de visitas.
La buena predisposición del juzgado y de la madre adoptante fueron dos de los aspectos destacados por la patrocinante de los Vargas -la reunión comenzó pasadas las 10 y terminó a las 13.15-, quien consideró que el acuerdo fue “satisfactorio”.