Banco Pampa ajusta su tasa pasiva

PLAZO FIJO MATA DOLAR: MAS DE TRES PUNTOS PORCENTUALES EN UN MES

Si se considera que por estos días el tramo más largo de los intereses a plazo fijo que ofrece el Banco de La Pampa paga un 23,05% por un periodo superior a los 150 días, se puede concluir que la colocación a plazo rendirá poco más que el doble que el dólar en el futuro próximo
JUAN PABLO VIETA
A la par de la mezcla de respaldo y buenos auspicios que brindó el mundillo de las finanzas corporativas al paquete de reformas anunciado en líneas generales por un Mauricio Macri envalentonado por el resultado electoral, las distorsiones de la macroeconomía siguen a la orden del día y prometen dar más de un dolor de cabeza a las actuales autoridades, al menos en el corto plazo.
No es casualidad que esas reformas tengan que ver con un objetivo central, mejorar la competitividad de la economía Argentina, que insoslayablemente debe hacerse a través del cumplimiento de una condición impostergable e ineludible: mitigar el déficit fiscal.
El programa económico del Gobierno ha venido mostrando serias dificultades para controlar la inflación ya que lo estuvo haciendo solo con política monetaria vía un ostensible incremento de la tasa de interés, a los efectos de absorber una mayor cantidad de moneda, pero sin un acompañamiento de la política fiscal, es decir, de la mano de un aumento controlado del gasto público.
El tan mentado “gradualismo” que afortunadamente que detrás del déficit fiscal hay derechos adquiridos es lo que está en el centro del debate. Gasto público, inflación, alta tasa de interés para controlarla, y tipo de cambio planchado para no exacerbar la evolución de los precios, forman parte de una secuencia compleja de desandar.
Sin un sendero de marcado descenso de la inflación el tema cambiario, que no se puede resolver vía devaluación porque sería una masacre dada la mayor volatilidad en los precios, está a la cabeza de la agenda, más aun con la revaluación del peso ocasionada por el incesante ingreso de divisas que vienen vía endeudamiento y por el aprovechamiento de las oportunidades financieras, que no hacen más que afectar el potencial de la economía Argentina para atraer nuevas inversiones.
Por ello es que lo señaló inclusive el propio Presidente al afirmar que no se puede seguir tomando deuda al ritmo actual, algo que también objetan desde exterior. Sobra con recordar el reciente informe de la agencia crediticia Standard & Poor¨s en el cual se ubicó a la Argentina entre los cinco países del mundo que más vulnerables serian ante un incremento de la tasa de interés de la Reserva Federal de los Estados Unidos, sencillamente porque ello encarecería el endeudamiento y de esa forma se agravaría aún más el plano fiscal al aumentar los pagos necesarios para su mantenimiento.

Tasas por las nubes.
Presionado por el dato de la inflación de septiembre que alcanzó el 1.9%, y que ya para los primeros nueve meses del año rompió el techo de la meta propuesta por el Banco Central para el presente ejercicio, que fue del 17%, y ante el advenimiento de una nueva ola de incrementos tarifarios de servicios públicos, a la autoridad monetaria no le quedó más alternativa que volver a incrementar la tasa de interés de referencia a niveles superiores al 28%.
Lógicamente que esto tuvo implicancias a nivel crediticio ya que llevó a los bancos a incrementar la tasa de interés a la cual se endeudan las familias para consumir y las empresas para invertir.
Hacia finales del mes de octubre el Banco de la Nación Argentina tocó en alrededor de dos puntos porcentuales en promedio el costo de todas sus financiaciones dadas las mayores restricciones en la política monetaria. Algo parecido ha hecho el Banco de La Pampa desde el 1° de noviembre.

Plazo Fijo del BLP, una vedette.
Como se sabe las tasas pasivas de los bancos no fueron la excepción y también subieron. Ello provocó que dentro de las inversiones más conservadoras en relación al bajísimo riesgo en el cual se incurre al hacerlas, sin dudas que entre el plazo fijo en pesos y el dólar la divisa extranjera pierde por goleada.
Si nos guiáramos por el último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) correspondiente al mes de octubre que elabora el Banco Central, el cual recopila los pronósticos de los más prestigiosos economistas, las colocaciones a plazo revuelcan al dólar.
Según el REM la inflación esperada que resulta del promedio de todas las proyecciones será del 17.3% para los doce meses posteriores a octubre, mientras que se cree que el tipo de cambio ajustara en igual plazo un 11,3%, al llegar a $19,80 en el mismo mes pero del año que viene, con lo que el dólar no compensara la variación futura de los precios.
Sin embargo, si se considera que por estos días el tramo más largo de los intereses a plazo fijo que ofrece el Banco de La Pampa paga un 23,05% por un periodo superior a los 150 días, se puede concluir que la colocación a plazo rendirá poco más que el doble que el dólar en el futuro próximo.
Cabe recordar que no hace mucho, en los primeros días de octubre más precisamente, el BLP pagaba por un plazo fijo a más de 150 días un interés del 19,75%, 3,3 puntos porcentuales menos que por estos días, algo que obedece a la mayor competencia entre las entidades para captar fondos dirigidos a sustentar los prestamos hipotecarios UVA principalmente, en el contexto de una política monetaria mas contractiva.