“Barrionuevo fue colaboracionista”

YASKY CUESTIONA NEGOCIACIONES DE GREMIALISTAS CON MILITARES EN LA DICTADURA

El titular de la CTA oficial, Hugo Yasky, cuestionó a los gremialistas que convocan a paros levantando como programa de acción lo que declama Mauricio Macri o la derecha argentina. Refiriéndose a los dichos de Barrionuevo (que negociaba con los militares), Yasky dijo que el gastronómico es la continuidad de la vertiente “vandorista” que en los 60 negociaba con Onganía.
Yasky, entrevistado por Radio Noticias, se refirió a los dichos del gastronómico Luis Barrionuevo, de que él podía negociar con los militares y no con este gobierno democrático. “Nadie pone en duda que lo que dijo sirvió para sincerar algo que siempre debió sentir. ¿Qué negociaba con la dictadura que mataba a mansalva a sindicalistas? Porque no dijo Barrionuevo qué negociaba cuando desaparecían tantos compañeros”.
Recordó el caso de Oscar Smith (sindicalista de Luz y Fuerza, de las 62 Organizaciones Peronistas y de la CGT) que fue secuestrado durante una huelga que se le hizo al interventor militar del gremio en febrero de 1977.
“Lo de Barrionuevo es una confesión de parte y revela que como él hubo otros dirigentes sindicales que fueron parte de la dictadura, fueron colaboracionistas, los mismos que en 1966 conformaron la vertiente que negociaba con Onganía. Esa vertiente se mantuvo, transformándose, lo que le permitió subsistir y pasar de la dictadura a la democracia sosteniendo la conducción de sus gremios”.
En base a lo ocurrido en los últimos años, de acuerdo a Yasky el sindicalista gastronómico “es el personaje que permanentemente traccionó contra este gobierno, es el mismo dirigente que en 2014 dijo, en momentos en que todo estaba dispuesto para llevarse puesto al gobierno, que Cristina (Fernández de Kirchner) debía irse antes o llegar arañando hasta el final de su mandato”.
En función de ese proceso de “degradación” de una buena parte del sindicalismo argentino, a criterio del titular de la CTA denominada “oficialista”, es que aparece la figura del gremialista-empresario. “Cuando se habla de sindicalismo se lo tiene que imaginar como el movimiento que engloba a los trabajadores bajo convenio, que es una gran pirámide donde la base tiene otro pensamiento que el de la cúspide que están manos de un puñado de dirigentes”.
“Estos han sobrevivido a distintas etapas del país y algunos, en ese proceso de transformismo, pasaron de ser conspicuos colaboradores de la dictadura a sindicalistas en democracia”.
También recordó que durante el gobierno de Raúl Alfonsín, éste denunció el pacto síndico-militar que velaban por el interés de sectores poderosos de la Argentina. “Allí, entre otros estaba Luis Barrionuevo, quien poco tiempo después termina siendo socio de un colaborador de Alfonsín: Enrique Nosiglia”.
“Esta capacidad de mutarse y adaptarse a los tiempos es la que los lleva en los 90 a convertirse en empresarios. Fue cuando el proceso de privatizaciones y de concentración de riqueza hizo que esos gremialistas advirtieran que podían ser socios de ese saqueo. Antes, había ocurrido esto con el vandorismo, que recluido sobre su aparato pactaba con la patronal para evitar que las bases avanzaran”.
El titular de la CTA consideró como una “asignatura pendientes” de este gobierno no haber modificado algunas leyes referidas al ámbito laboral, como en el caso de los despidos sin causa, que los sufren delegados y activistas sindicales convirtiéndose en una “moneda corriente” en la relación patronal-empleados.
Sí destacó que desde 2003 comenzó en el país un proceso en el que el sindicalismo comenzó a recuperar fuerza, aunque “paradójicamente una parte de esa dirigencia, por la memoria genética de ser parte de los que arreglan con el poder, termina de la mano de esos poderosos y convocan a paros donde se levanta como programa lo que propone Macri o la derecha”.