Berhongaray advirtió por Potasio

DECRETO EN MENDOZA CAMBIA CONDICIONES DEL EMPRENDIMIENTO MINERO

El diputado Berhongaray pidió a Nación que controle los cambios de Mendoza al proyecto minero Potasio Río Colorado para garantizar que no contamine el río interprovincial.
El diputado Martín Berhongaray (Frepam) criticó una nueva “decisión unilateral” de Mendoza sobre el proyecto minero Potasio Río Colorado para disponer de una reingeniería que permita sumar otras inversores y exigió que se realicen nuevamente todas las evaluaciones ambientales previstas en la legislación para garantizar que la futura explotación no contaminará el río.
En la iniciativa, el legislador expresó su preocupación por la firma del Decreto 1749 de Mendoza que propone un nuevo plazo de 30 días a la empresa minera brasileña Vale para disponer la reingeniería del proyecto minero de modo de “determinar su prefactibilidad y volverlo atractivo para sumar un socio mayoritario”. Pretenden reducir la capacidad de producción de 4 millones de toneladas al año a 1.400.000.
Asimismo, solicitó a la Nación que garantice otra vez la realización de todas las instancias contempladas en la legislación nacional y provincial aplicable a la materia ambiental como estudio de impacto ambiental, audiencia pública, dictámenes técnicos, declaración de impacto ambiental, considerando que las continuas reformulaciones de la propuesta inicial configuran un “nuevo proyecto minero”.
“No es la primera vez que se pretende modificar el proyecto originariamente presentado para la extracción de cloruro de potasio, respecto del cual la consultora internacional URS realizó el Estudio de Evaluación de Impacto Ambiental, duramente cuestionado por prestigiosos especialistas a raíz de sus inconsistencias técnicas”, explicó Berhongaray.
En los fundamentos, manifestó que “oportunamente distintos expertos coincidieron en señalar que las condiciones de explotación pactadas en la propuesta inicial no despejaban los riesgos de contaminación del río Colorado” y recordó que el 21 de septiembre se anunció públicamente una primera modificación del proyecto para aumentar la capacidad, sujetos a la existencia del recurso.
“El incremento de la producción sumado a la eventual extensión de la vida útil del yacimiento determinaría, como es obvio, una “meseta” de sal (cloruro de sodio) de prácticamente el doble de tamaño respecto de la prevista en el proyecto inicial. Así las cosas, el pasivo ambiental a perpetuidad doblaría la superficie inicialmente anunciada de 210 hectáreas por 50 metros de altura y, no alcanzaría para alojarlo, el cuenco cerrado previsto en el proyecto original”.

Estudio.
Berhongaray dijo que las modificaciones de la propuesta inicial generan un nuevo proyecto minero y que ante ello es necesario cumplir con la Ley Nacional de Política Ambiental 25.675, relacionada con la realización de audiencias públicas como instancias obligatorias para la autorización de aquellas actividades que puedan generar efectos negativos y significativos sobre el ambiente y la realización del estudio de impacto ambiental y en los planes y programas de ordenamiento ambiental del territorio, en particular, en las etapas de planificación y evaluación de resultados”.
Dijo que la Ley Provincial 5961 vigente en Mendoza define en su artículo 26° a la evaluación de impacto ambiental como “el procedimiento destinado a identificar e interpretar, así como a prevenir, las consecuencias o efectos que acciones o proyectos públicos o privados, puedan causar al equilibrio ecológico, al mantenimiento de la calidad de vida y a la preservación de los recursos naturales existentes en la provincia”.